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¿Y tenía este 'trans' el proyecto de ser docente? ¿Pero se ha
vuelto loco o loca? ¿Tan miserable se va a haber convertido nuestra sociedad
con la llegada a las instituciones de la izquierda radical, insultona y
desnortada? En uno de sus tuits dice que "Cuantos más niños veo más asco
me dan". Y en otro del 29 de octubre de 2016 no se le ocurre otra cosa que
decir: "Cómo se me ocurre apuntarme a
trabajos para niñera con lo que odio a los niños". Son dos muestras
del odio que atesora y de la mala educación recibida. Dudo mucho de que tenga
derecho a quejarse tras la sentencia. Se suele decir que quien siembra vientos
recoge tempestades. Y esta persona ya sembró de inicio tempestades, con lo que
debe dar gracias de que el juez haya sido con él tan benevolente. Digo él, pero
con barba y bigote tiene pinta de ella. Dejémoslo en ‘trans’.
Habría que comprobar hasta qué punto sus padres han fomentado
ese odio, esa miseria y esa deficiente ciudadanía porque dudo que lo hayan
hecho sus maestros, salvo que pensaran como ella/él. No sería extraño que
procediera de una desestructuración familiar, porque de otra forma no lo
entiendo. No, no lo entiendo. Y creo que mucha gente no lo entenderá.
La mayoría de sus tuits van orientados a desear la muerte de
otros. Lo mismo sucede con el almirante, Carrero Blanco, que con Cristina
Cifuentes, presidenta de la comunidad de Madrid. Eso sí, luego tiene la
caradura de decir que "No solo le
quedan antecedentes sino que le han quitado el derecho a beca y, además,
destrozado mi proyecto de ser docente. Me han arruinado la vida". ¿Qué
esperaba este/a inconsecuente? Bienvenidas este tipo de musas a la formación
podemita porque ellas acabarán por desgarrar un mal proyecto y una peor
infierno.
¡Manda huevos! La vida se la ha arruinado él solito o solita con
sus tuits de odio, mala intención y peor fe. Digo lo de “solito-solita” porque
es medio-medio y al parecer nada entero. Ah, y no me vengan con estupideces de
que hay que respetarlo todo porque en el artículo se respeta, aunque no sé bien si merece ser
respetado o respetada después de los tuits atentatorios contra la dignidad de
las personas. Estamos ante otro Zapata que, con su humor negro, ha acabado
poniéndonos negros a todos y él marchándose de rositas. Pero estoy seguro de que
ha aprendido la lección y antes de soltar estupideces del calibre que las
soltó, se lo pensará dos veces o tres.
Gracias, señor juez, por haber cercenado la posible carrera
docente de este/a animal (o "animala" como diría la izquierda más
agónica y culiparlante). En fin, cuanto más escribimos sobre los tuits
insultantes más nos cabrea el tema. Con su pan se lo coma la tal
Cassandra-Ramón. Y, por cierto, si se revisa la sentencia, mejor que mejor,
pero cuanto antes y para elevarla en sus consecuencias. Y que sea pronto. Doy
fe.
Jesús Salamanca Alonso