El Fracaso del Modelo Neoliberal

Es tiempo ya de que el Estado asuma su papel protagónico como rector del desarrollo nacional. Seguramente los tecnócratas neoliberales mexicanos rechazarán contundentemente esa afirmación: han trabajado muy duro durante siete lustros para reducir el tamaño del Estado y su importancia en el sistema económico, siempre en nombre de la libertad porque “entre más libre una economía, mayor bienestar”:

 

. Seguramente los tecnócratas neoliberales mexicanos rechazarán contundentemente esa afirmación: han trabajado muy duro durante siete lustros para reducir el tamaño del Estado y su importancia en el sistema económico, siempre en nombre de la libertad porque “entre más libre una economía, mayor bienestar”:
Además de reducir la participación del Estado en la economía nacional, los neoliberales han persistido incansablemente en reformar las leyes sobre el trabajo, aboliendo cada vez más derechos de los trabajadores y reduciendo el poder adquisitivo del salario mínimo. El bienestar después de tres décadas y media de dominio neoliberal nomás no llega.

Resulta por lo menos irónico que poniendo un poco de atención al índice de libertad económica de Heritage Foundation se observe que las naciones más prósperas cuentan con Estados que asumen un papel protagónico en sus economías, y tienen estrictos e inflexibles marcos regulatorios sobre el trabajo protegiendo de manera recurrente a sus trabajadores.

Cuando se revisa el tamaño del sector público medido a través del gasto resulta que en nuestro país es pequeño, resultado que el índice nos aplaude generosamente:

Se observa que prácticamente toda Europa, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Canadá y Estados Unidos tienen su sector público relativamente más grande que el nuestro. Minimizar al Estado y su participación económica no genera bienestar, sino todo lo contrario.

Al echar un ojo al componente de libertad laboral se observa que Noruega, Alemania y Francia, clasificados en la posición 1, 6 y 22 respectivamente del índice de Desarrollo Humano, tienen un arreglo legal e institucional más estricto que protege a los trabajadores, resultado que el índice de libertad económica de Heritage reprueba de forma contundente:

Un aspecto muy importante que tienen en común las naciones desarrolladas es la honestidad de sus gobiernos y su combate a la corrupción. México, no es sorpresa, está bien reprobado.

A pesar de este hecho incontrovertible, los neoliberales se aferran a criticar al único aspirante a la presidencia que actualmente ha documentado en su propuesta de gobierno la importancia que le concedería al combate contra la corrupción, y que ha declarado de forma asidua que el principal problema de México es la arraigada corrupción de nuestros gobernantes.

Es una imperiosa obligación del Estado mexicano la rectoría del desarrollo nacional, obligación que los neoliberales han desvirtuado y que es urgente reasumir de forma honesta.

Héctor Hugo Adame Gutiérrez

dosh.adame@gmail.com

Twitter @AdameGu

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