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Pobres y atrasados


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02/02/2017


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En el anuncio de Vaca Muerta el Presidente Mauricio Macri aprovechó para justificar, dado lo positivo del momento, el aumento de la electricidad, el gas y otros servicios.






Quizá habrá pensado o sus asesores en comunicación lo hicieron: una de cal y una de arena, anunciamos la reactivación de una explotación tan importante y a la vez trazamos un camino de expectativas de crecimiento, que justifique algo tan negativo como son los aumentos de servicios, algo que cruza a toda la sociedad y es inevitable pagar.

La verdad es dificil encontrar justificativos a aumentos de servicios, energía o combustibles, cuando en el mundo cae el petróleo,  en cuanto a energía justamente el petróleo, las energías convencionales y los grandes emprendimientos energéticos, comienzan a ser parte del pasado y son reemplazados a toda velocidad en el primer mundo y a un ritmo interesante en la región, por energías renovables, energías limpias y de pequeñas generaciones, incluso domésticas,  y además por innovaciones.

En una nota anterior "Festejando pasado"  di un detalle acerca de una serie de innovaciones que se están haciendo sobre el tema energético en el primer mundo y en la región. Podemos decir  resumiendo que en la región que es con quienes nos podemos comparar, los países que históricamente tuvieron la electricidad más cara, la vienen bajando a usuarios residenciales, empresas e industrias a grandes pasos. Uruguay en dos años lleva más de 50 por ciento de caída en las tarifas y Chile, otro ejemplo de electricidad cara, cerca del 46 por ciento y va por más en cuanto pueda interconectar la región norte y sur del país.

También cité ejemplos como los de las petroleras de Gran Bretaña, todas expertas en plataformas de extracción en alta mar, que luego de casi cuatro años de trabajar a pérdidas por la caída del petróleo, se están reconvirtiendo. Las flotas de buques que antes instalaban esas plataformas, ahora se empiezan a dedicar a instalar enormes molinos eólicos de más de 150 metros de altura y con aspas que llegan a los 120 metros. Con más de 25.000 de esos molinos en el lugar más ventoso  del Mar del Norte, Inglaterra en los próximos 2 años va a cubrir casi el 40 por ciento de su consumo eléctrico y a un costo mucho menor que el actual.

Todo está cambiando y a toda velocidad. Este cambio de era, será el más rápido y radical, de todos los cambios de eras anteriores.

El 27 por ciento cifras de 2015, del parque automotor en Europa, ya es eléctrico, la mayoría de los trenes de pasajeros también lo son, los ómnibus y camiones comienzan  el recambio  y hasta se empieza a implementar en trenes de cargas este tipo de energía.

Con este contexto mundial y regional de cambio, es increíble que acá se anuncie la explotación petrolera que mayores inversiones privadas  y estatales va a demandar en la historia, con un  proyecto de explotación de por lo menos  dos décadas, cuando quizá en menos tiempo que eso el petróleo y gas  ya sean energías del pasado, pero acá lo festejemos.

Sin embargo lo más grave no es solo que estamos festejando la explotación (cara y contaminante) de una energía que está quedando en desuso, sino que  el de Macri es un replay del anuncio que hace 4 años hizo Cristina Kirchner. Macri en esta oportunidad se cuidó mucho de no mencionar a Chevron, gran cuestionada incluso por gente del PRO en su momento. En su lugar habló de "las empresas" cuando en realidad no hay plural, es verdad que podemos sumar la iniciativa de Petronas que también viene del Kirchnerismo aunque todavía no puso los dólares de inversión anunciados o el interés en su momento de Petrobras, pero hoy la brasilera en Argentina pasó por varias manos, empezando por Cristobal López y ahora siguiendo con Pampa Energía de Mindlin (primo de Timerman) y su principal accionista (dueño de casi todo, hasta del Lago Escondido en el sur) Lewis, el gran amigo de Macri. Fuera de esas grandes petroleras, hay algunas adjudicaciones de zonas a empresarios nacionales y nacionales asociados a extranjeros, en todos los casos, se trata de empresarios del entorno de la politica.

En realidad en el anuncio Macri no solo no se mencionó a Chevron, sino tampoco cómo va a operar Chevron en función de YPF, su escandaloso contrato y la 4 empresas off shore que debió crear YPF para operar Vaca Muerta con el gigante americano. 

No fue la prensa opositora o pautera del país que si no le pagas te critican la que expuso buena parte del leonino y perjudicial contrato con Chevron, sino el propio New York Time, escrachando de algún modo a una empresa de su propio país por abuso en Argentina. El titulo de la nota de 2013 lo dice todo y exime de mayores explicaciones "An Odd Alliance in Patagonia" recomiendo leerla. Lo cierto es que Macri festeja esto, que más allá de ser una real entrega de patrimonio de parte de los K, es además volver al pasado en cuanto a soluciones energéticas para este nuevo ciclo. 

Es claro que Macri no tiene un Programa Económico, mucho menos un Modelo y en todo caso apenas si proyecta algunas estrategias, pero sin cambio alguno en la táctica general, que se vino sosteniendo a partir de 2008, cuando luego de que los 4 años de Néstor Kirchner se comieron el colchón devaluatorio que le dejó Duhalde, Cristina Kirchner desde entonces cayó en déficit fiscal. Los últimos años ese déficit se cubrió con emisión y deuda interna (acaparando cajas) y este último año también se cubrió con emisión pero esta vez con endeudamiento externo, blanqueo de capitales y aumento en la recaudación producto de la alta inflación (la emisión de este año fue para pagar deuda, intereses de deuda en pesos y poder usar los dólares de deuda y blanqueo) Sin embargo aún no teniendo un modelo, ni una táctica distinta, Macri al menos podría plantear algunos cambios estructurales, que no demandarían de mayores inversiones, sino de las mismas que hoy se proyectan,  en actividades sin futuro.

El pretexto demagógico de gobiernos y sindicatos es siempre el mismo: los trabajadores. 

Como si sostener empleos en actividades que solo son rentables con altos subsidios del Estado (dinero público) fuera trabajo genuino. Nadie quiere enfrentar la realidad del cambio, no ya que se viene, sino que es un hecho en la región y el mundo (ni Trump enfrentó esta realidad y prometió para ganar, "volver al pasado") El cambio es inquietante, pero a la vez es desafiante. El trabajo como lo conocimos (salvo en el aparato estatal) va a cambiar drásticamente. Podrán llamarle "Modelo Uber, Modelo Mercado Libre o Trivago" pero lo cierto es que cualquier tarea que realice una persona, va a tender: primero, a absoluta libertad e independencia con respecto al lugar donde o con quienes la realice, quien genere la actividad solo va a ser un medio entre la demanda y la oferta y viceversa. Segundo, que va a estar atada solamente al tiempo que la persona quiera o esté dispuesta a realizar esa tarea, o sea  sus ingresos van a depender de lo que produzca. Y tercero, que tanto la tarea que realice una persona, como la Plataforma o Medio que conecte su tarea con el que necesita de esa tarea, van a estar lo más al margen posible, dentro de las nuevas legislaciones que habrá que crear, en cuanto a pago de impuestos o costos de intermediación, que encarecen el valor final de la tarea. 

Con respecto a las tareas, quizá sobrevivan muy pocas de las conocidas. Las grandes fábricas sólo quedarán  o serán sustentables, para producciones costosas si no se realizan en serie y con volumen  y de envergadura (autos, industria pesada y metalmecánica, tecnología y alimentación)  Toda industria que pueda ser reemplazada por ciento de pymes que puedan producir los mismos productos o servicios y con diferentes valores agregados, deberían reemplazarse para así tener mayor ocupación y competencia. Las pymes también pueden jugar un papel importante como proveedoras de las grandes empresas, en piezas, insumos, productos de utilización y servicios. La programación informática de sistemas y la innovación en esta área, ya es hoy el mayor requerimiento laboral y en un futuro muy próximo, será casi todo. Todo lo que se demande para casi cualquier actividad económica, estará relacionado a la programación (con los distintos nombres y funciones que se la conoce hoy, la mayoría en inglés, pero que básicamente es programación). Ya hoy desde una cafetera, un celular, comunicación o entretenimiento  a un boleto en transporte público es programación, en poco tiempo todo lo será.

Nuestra clase política no está gestionando en función de ese cambio, menos aún del cambio energético, que cada vez tiende más a producir energía en situ, o sea en el mismo lugar donde se va a consumir, con dispositivos cada vez más accesibles y limpios. Las grandes obras de energía, son parte del pasado, hoy se apunta a casas, oficinas, lugares públicos y edificios inteligentes. Hasta el alumbrado público, podría no depender de electricidad de la red y tener dispositivos solares, eólicos o de otro tipo de innovación, para funcionar cuando oscurece. 

Un claro ejemplo de utilización de energía aplicando innovación, se puede ver en varias estaciones y lugares públicos en Japón, país que luego del tsunami fue por descartar la energía nuclear. En el piso de esos lugares públicos hay instalados dispositivos, que oscilan apenas milímetros cada vez que alguien camina y los pisa, la gente no lo advierte, pero a cada paso que da, cada uno de los cientos de miles que transitan por allí, van moviendo estos dispositivos, que a la vez van generando energía eléctrica para la iluminación del lugar.  La solución a este aprovechamiento de la energía, que produce un movimiento obligado de quienes caminan por allí, la dio la -nanotecnología. En el Conicet de Argentina hay enormes avances sobre este campo, como hay en muchos otros, pero esos avances no se llegan a plasmar en innovación aplicada, porque pese a lo útil y novedoso, pocos empresarios quieren invertir con las reglas de juego que se proponen (y no cambiaron, en cuanto a costos, empeoraron)

Ante esta realidad, con un empresariado desconfiado de invertir y que tiene altos costos para cualquier actividad, al menos el Estado, que es quien impone estas reglas, debería ser quien invierta.

¿Cuántos proyectos de innovación en energía, podría hacer el Estado y Privados con lo que se va a llevar en inversiones por parte de YPF Vaca Muerta? ¿O con los más de u$s 10.000 millones de dólares que se van a destinar este 2017 a importar gas para consumo o gas y fuel oil para usinas termoeléctricas?¿Cuántos trenes de carga que crucen el país y abaraten costos de producción de materias primas y bienes o trenes rápidos y eléctricos para pasajeros,  que acerquen al interior y levanten el intercambio y el turismo, se podrían hacer con los u$s 19.000 millones de dólares que va a costar la Mega Estación de trenes de Larreta en Ciudad de Buenos Aires y la nueva autopista que cruza el bajo?

Pese al déficit fiscal que dejó el kirchnerismo y  este año y medio se agravó, pese al endeudamiento y el desequilibrio en las variables económicas, recurso hay. El tema es que no se sale del modelo, ni del círculo vicioso de seguir sosteniendo, energías, actividades y explotaciones, que no solo no son rentables sin subsidios, sino que además atrasan.

Cada empleado del Polo Tecnológico de Tierra del Fuego, entre subsidios y descuentos impositivos, le cuesta a la sociedad en dinero público, cerca de 500.000 pesos por año. Cada trabajador petrolero, entre el subsidio a la extracción de crudo, los descuentos impositivos y los aumentos de combustibles (casi 40 por ciento la nafta desde que Macri asumió) le cuesta a la Sociedad más de 250.000 pero en este caso dólares anuales. Del mismo modo podemos evaluar a los empleados de automotrices, que producen autos en valores internacionales con impuestos locales, cerca de un 40 por ciento más caros que en la región. O los que trabajan en Transportadoras, Distribuidoras y Generadoras Eléctricas. De todos estos sectores podríamos hacer un resumen del dinero que le cuestan al Estado en subsidios o descuentos impositivos y podríamos pensar que esos trabajadores son millonarios y la verdad, no es así.

La división de lo que se destina a cada sector o empresa, por su cantidad de personal es falsa. Esos trabajadores, aunque algunos tienen buenos ingresos, no llegan a cobrar ni un 10 por ciento de lo que da la cuenta de dividir subsidios o descuentos por cantidad de empleados.

Hay que despertar, el dinero público que todos aportamos, que encarece nuestros impuestos y que producen buena parte del déficit que tenemos, se lo llevan empresas y empresarios, no trabajadores y ni siquiera enriquece a la actividad.

Sin embargo lo peor, es que buena parte de esas actividades atrasan, no nos permiten innovar porque se llevan los recursos disponibles (y no disponibles forzando déficit) que nunca se pueden volcar a nuevas actividades, de menores costos de producción y más rentables.

La clase política que tenemos, no solo no mira el futuro cercano y a la velocidad que se aproxima ese futuro, sino que no tiene la menor intención de cambiar el modelo existente (y que viene de más de dos décadas).

La única licitación en innovación que lanzó el gobierno de Macri, fue de Energías Renovables. A cargo de este sector, no solo puso un funcionario que venía de trabajar con empresarios de Energías Tradicionales (y atrasadas) Sebastián Kind  (fue proveedor de Caputo y Lewis, de Edesur y Edenor) sino que permitió que estos mismos jugadores de energía convencional se presentaran y salvo por la excepción del Gobierno de Jujuy que obtuvo un pliego, los demás se los llevaron tanto en energía Eólica como Solar, los mismos empresarios de siempre (Pampa Energía, Edenor, Edesur etc).

¿Alguien cree que si estas empresas y empresarios, logran abaratar costos de producción eléctrica, ese abaratamiento le va a llegar al usuario?

La respuesta se las dejo a ustedes.

Pero la pregunta del millón para lo que queda del gobierno de Macri y para el que vamos a elegir en 2019 ¿se va a seguir aceptando que los que gobiernan, sigan beneficiando a empresas y empresarios y asistiendo a pobres (que cada vez habrá más con este modelo) mientras que los que sostienen el déficit siguen siendo los sectores medios, cada vez más deteriorados? ¿Se va  a seguir aceptando que se desvíen esos recursos para actividades que ya son parte del pasado, solo para que esas empresas sigan haciendo negocios y para que se mantenga a los pobres, en la pobreza?

Si se va  a seguir aceptando esto, solo vamos a ser más pobres.

Y atrasados.







Etiquetas:   Economía   ·   Energía   ·   Mauricio Macri   ·   Energías Renovables

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