. Estas incluyen cambios de personalidad, en las funciones mentales y la
memoria, así como anormalidades neurológicas. Dichas alteraciones son
frecuentemente el primer síntoma de disfunción hormonal y en otros casos
representan manifestaciones importantes de la misma. La importancia de detectar
estos síntomas radica en que la corrección del problema endocrino subyacente
invierte generalmente estos cambios. Debido
al exceso de secreción de hormonas tiroideas (T3 y T4), bien primario
(tiroideo, el más frecuente) o secundario (hipofisario, muy raro).
Especialmente frecuente en la segunda y tercera década de la vida, con mayor
incidencia en las mujeres (6:1). Puede acompañarse o no de bocio. La enfermedad
de Graves Basedow es la causa más frecuente.
La semiología psíquica acompaña siempre al hipertiroidismo.
La mayoría de los pacientes tienen una sensación de fatigabilidad fácil y
debilidad generalizada. Es frecuente el insomnio, la pérdida de peso a pesar de
un aumento de apetito, temblor, palpitaciones, hiperhidrosis, hipercinesia,
disminución en la capacidad de concentración y en el rendimiento escolar y
laboral. Uno de los síntomas caracteristicos es la paranoia. El paciente puede
mostrarse ansioso e inquieto, y en los primeros estadios se puede confundir con
un trastorno de ansiedad. En ancianos es frecuente el hipertiroidismo apatético
caracterizado por indiferencia afectiva y confusión mental, sin temblor ni
hiperactividad, que puede progresar hacia el estupor y el coma.
En algunos pacientes se desarrollan alteraciones mentales
prominentes, como deterioro de la memoria, de la orientación y el juicio
(delirium) e incluso síntomas maníacos y esquizofreniformes con ideas
delirantes, paranoides y alucinaciones.
Trastornos mentales más frecuentes:
1. Delirium. La crisis tiroidea puede acompañarse de una
reacción orgánica aguda con confusión, obnubilación, paranoia y delirium
(generalmente acompañados de otros síntomas somáticos como la fiebre).
2. Demencia.
3. Trastorno amnésico.
4. Trastorno psicótico. Síntomas semejantes a reacciones
paranoides o psicosis breves.
5. Trastorno del estado de ánimo. Trastornos depresivos con
escasa inhibición. Trastornos bipolares con predominio de episodios maníacos.
6. Trastorno de ansiedad. Ansiedad con riesgo de presentar
crisis de angustia y agitación psicomotriz.
7. Trastornos de la alimentación. Anorexia nerviosa.
La evolución de los trastornos mentales es por lo general
satisfactoria cuando se consigue el eutiroidismo. La inestabilidad emocional
residual es, en la mayoría de los casos, atribuible a rasgos premórbidos. Los
episodios de delirium remiten cuando se controla la tirotoxicosis. Los
trastornos del estado de ánimo y los psicóticos presentan un curso más variable
y pueden requerir un tratamiento adicional para su resolución.
Causas:
EL HIPERTIROIDISMO AUMENTA LA SENSIBILIDAD DE LOS RECPTORES
A LAS CATECOLAMINAS DISMINUYE LAS CONSENTRACIONES DE LA MONOAMINO OXIDASA Y
AUMENTA EL RECAMBIO DE NOREPINNEFRINA.
Por ende el tratamiento debe ser psiquiátrico con neurolepticos
y endocrinológico para llevar al paciente a un estado eutiroideo con el cual desaparece
el cuadro clínico
De vez en cuando es conveniente leer.
Fuente:
Psiquiatría Clínica
Escrito por Carlos Gomez Restrepo,Guillermo Hernandez
Bayona,Alejandro Rojas Urrego,Hernan Santacruz Oleas,Miguel Uribe Restrepo
Editorial Panamericana 3er edicion