. Mismas cosas, diferentes años. Nula innovación en
todo momento.
Si hace unos días demostrábamos cómo la Consejería de
Educación de la Junta de Castilla y León tenía abandonada la educación de
personas adultas, hoy podemos dar fe de cómo también los sindicatos de la
enseñanza no se preocupan de esta variante del sistema educativo. En ambos
casos el motivo es el desconocimiento, falta de interés y evidente desidia.
Nos hemos hartado a hacer propuestas sobre la educación de
adultos, pero suelen caer en el saco sin fondo o en el monte del olvido. Incluso
voy más lejos: mientras el consejero de educación reconoce que los centros de
adultos de Castilla y León sí deben tener horario destinado al coordinador de
convivencia en los centros, los servicios periféricos no lo reconocen y se
esconden. Así ha sucedido durante el presente curso. Mayor descoordinación,
imposible.
Desde los servicios periféricos, lo que no está en una norma
-resolución u orden-- no es válido, ni siquiera aunque lo recuerde y/o reitere
el consejero en carta particular a un profesor y -posteriormente - a los
titulares de los servicios periféricos. En mi pueblo eso se llama
desorganización, caos, dejadez, desidia, desaprovechamiento, descontrol. Y en
cuanto a la actuación hasta nos vale la expresión sinónima de caos: “Peor que
el ejército de Pancho Villa”. Bien es verdad que todo ese desaguisado se
arreglaba con una "corrección de errores" referida al documento donde
debió de aparecer; por ejemplo: instrucciones de comienzo de curso.
Y si no le interesa la educación de adultos a la Consejería
de Educación, menos aún interesa a los sindicatos de la enseñanza, más
preocupados de las liberaciones, las subvenciones y la dulce vida del buen vivir.
Pongo solo un ejemplo, pero podría poner dos docenas: cuando hablan de mejoras
de plantillas, marean la perdiz una y otra vez. Las mismas cosas desde hace veinte
años. Ni por asomo mencionan la EPA, cuando es la variante del sistema
educativo donde más se han destrozado las plantillas, reconvertido profesorado,
suprimido plazas, etc. al menos en Castilla y León. Y siguen sin enterarse
porque no les conviene. Si tras veinte años en la misma trinchera, y con la
misma munición, no han conseguido nada, eso quiere decir que su trabajo ha sido
inútil y no merece la pena seguir en esa línea; la empresa privada habría
presentado un ERE o hubiera cerrado, pero como la “pólvora del rey” es de todos…
seguimos disparando al vacío y con los ojos cerrados.
Fíjense en lo que digo: hablan de reducir el número de alumnos/as; de regular apoyos, desdobles y
refuerzos; dotar de PT/AL y PT de SC; crear departamentos de orientación;
revisar plantillas del medio rural; reducir ratios de infantil y primaria
(acabarán por incitar a la
Administración a más supresiones); ratios de materias comunes de bachillerato;
educación compensatoria; acuerdo marco sobre plantillas jurídicas (algo complicado
de hacer porque varían de un curso a otro). ¿Ven algo sobre mejorar la
educación de personas adultas? ¿No? Pues yo tampoco. Por cierto, estuve
liberado dos años (casi en la otra vida) y sé de qué hablo.
Parece que estamos ante el cuento de nunca acabar. Mismas
cosas, diferentes años. Nula innovación en todo momento. En fin, son los bueyes
que tenemos y es con los que hay que arar. Mientras, hay comunidades autónomas
que se hunden en educación aunque tras los informes PISA (que ya casi nadie
cree en ellos porque fallan por la base) algunos políticos saquen pecho por
ignorancia.
Por cierto, ni palabra respecto a recuperar los derechos
sociales, retributivos y profesionales del profesorado. Que alguien me
demuestre que las liberaciones sindicales no son un gasto inútil. Recuerden que
por cada liberado, la Administración debe sustituir a ese funcionario y pagar a
los dos.
Jesús Salamanca Alonso