Hay personas quienes están enamoradas de la vida, de sus mascotas o incluso de otros de su especie. Orgullosa estoy de anunciar que yo misma estoy enamorada, pero esa pasión que en mi profundo interior ha despertado solo tiene un dueño inerte, siendo un sentimiento unidireccional ya que me he locamente enamorado de algo que no siente, ni piensa, ni habla, ni vive y nunca me corresponderá porque es algo que puede que ni siquiera exista.



