Realizando un sincero esfuerzo, como cronista independiente, trataré de formular mi clásico reportaje de cierre del año calendario, intentando un raspado de la olla que permita ver el vaso medio lleno. Porque la verdad es que a los chilenos nos ha costado transitar un año en que existió vía muerta para muchas iniciativas, que fueron cayendo por su propio peso, sin que nadie asuma responsabilidad alguna.




