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No habrá 2001


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21/12/2016


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Hay una valoración distorsionada de los distintos factores de poder ---poder real y permanente a poder de turno --- y a la vez una imagen también falsa de los distintos escenarios actuales y su relación con los históricos. 




No sé si esa cuantificación del poder  y esas distorsiones comparando la actualidad con la historia surge de medios y periodistas o de los relatos políticos, pero los primeros,  deberían ser quienes analicen los hechos y los expongan --- sin pertenencias, conveniencias, ni relatos --- sin embargo no ayudan a aclarar.

Estos días de finales de diciembre, además del fantasma de los saqueos que se agita cada año, se hicieron paralelismos de hoy con 2001. Claramente la mayoría fueron intencionados, pero más allá de intencionalidad, los análisis y las argumentaciones, carecieron de sustento en hechos. Cada quien al 2001 lo debe haber vivido y lo recuerda desde el lugar social que ocupaba, su pertenencia y el perjuicio que le causó. Por eso lo primero que habría que rescatar, es que esa explosión social, que cruzó a toda la sociedad, e incluso superó a todos los factores de poder real y de turno, sucedió justamente por eso: porque cruzó a toda la sociedad.

Desde Cutral-có en el Menemismo, pasando por el Perro Santillán, el Puente Pueyrredón, Kraft en  Panamericana y los diversos Piquetes actuales y que vienen de la última etapa K, nunca un corte de calle, ruta o autopista por más masivo que sea, logró desestabilizar por si solo a un gobierno. Tampoco lo consiguieron los saqueos, aunque los del gobierno de Alfonsin y De La Rua hayan sido brutales y en medio de un empobrecimiento grave, ni los que tuvo el Kirchnerismo con el agravante de más de 20 muertes. Cristina durante la anarquía de los saqueos que destruía Tucumán y había arrasado Córdoba, en un acto bailaba, todos la recordaran. Pero mientras a ella ni los saqueos, ni las pérdidas de vidas la movieron de su cargo, a De La Rua las muertes de Plaza de Mayo lo hicieron renunciar y a Duhalde las de Puente Pueyrredón llamar a elecciones anticipadas. La diferencia es que en estas dos ocasiones, a lo caótico de la crisis socio económica, se había sumado el agravante de las muertes con intervención estatal.



En el otro extremo de las protestas, estuvieron las de sectores medios que tuvo el Kirchnerismo, por temas sociales, económicos, de inseguridad y por Nisman, que también pese a lo masivas, no comprometieron la gobernabilidad. Por otra parte se suman las protestas de Sectores de Izquierda  incluso por el asesinato de Mariano Ferreyra, que interpelaron fuertemente al gobierno que no pudo encubrir al sindicalismo responsable, pero no lo movieron de su posición ni redujeron su poder.

Para tener un 2001, que medios y algunos periodistas aseguran que determinados sectores (minoritarios) quieren tener hoy, hace falta una combinación de todo lo descrito en este apretado resumen de más de 20 años, pero además, todo a la vez.

El eslogan de crisis de 2001 fue "Piquete y Cacerola la lucha es una sola.." pero no lo fue en realidad. Cada sector reclamó por distintos intereses y desde distintos sesgos ideológicos, si bien el crac económico había cruzado a todos, por eso cuando terminó lo álgido de la crisis, tasa tasa cada uno a su casa. 

Como tampoco fue solo piquete y cacerola, también participaron activamente el PJ Bonaerense, los Peronismos provinciales, los punteros, los Barras, los medios y los periodistas que tenían pertenencias o conveniencias.

El 2001 dio en el corazón de la UCR y casi la diluye, pero los distintos peronismo, pese a que algunos fueron parte de su desenlace, también quedaron seriamente afectados, aunque no lo supieron hasta mucho después.

Los otros grandes afectados fueron los partidos políticos en general que perdieron pertenencia y credibilidad. Como consecuencia de esto también, se dio el surgimiento por un lado de los Grupos Sociales con mucho más peso que antes  y de al menos dos grupos de poder. Grupos de poder que simularon ---simulan --- ser partidos políticos, pero en realidad son grupos de políticos, grupos económicos, de empresarios (existentes e inventados), grupos de poder real, operadores de distintos sectores, que llegaron a la política a fuerza de negociados y conveniencias para hacer negocios: el FPV primero y luego el PRO.

El Kirchnerismo que gobernó 12 años la Nación y el Macrismo 8 años la Ciudad y ahora las tres principales jurisdicciones, son dos grupos de poder muy similares en su estructura. ambos personalistas aunque el PRO lo niegue y cada  vez sea más evidente y aunque con discursos y modales contrapuestos, hayan llevado la política de distintos modos, beneficiaron a los mismos sectores. Cuando digo beneficiaron, no me refiero a paliativos, asistencias, que son causa del empobrecimiento y la concentración de la renta, sino a las grandes transferencias de recursos estatales, en pocas manos, fuertemente concentrados y siempre en los mismos.

El kirchnerismo repudió a Macri cada vez que pudo cuando era Jefe de Gobierno, pero a la vez fue su mejor socio en la Legislatura de CaBA y le aprobó todo lo que benefició a desarrolladores, empresarios de ambos entornos, sindicalistas corporativos  y hasta legitimó la Agencia de Bienes de la Ciudad, que es casi una inmobiliaria del PRO que cede tierras fiscales y luego si no tienen valor, las valoriza para sus empresarios (hay decenas de casos, Parque Patricios y Villa Riachuelo los más evidentes, pero dan para otra nota).

FPV y PRO no solo fueron grupos de poder emergentes después del 2001, sino que usaron alternativamente a los mismos operadores políticos, los mismos entornos empresarios para los negocios (con alguna innovación K de generar nuevos y testaferros empresarios, aunque Franco también lo replicó con Calcaterra) y ambos también utilizaron los aparatos divididos de la UCR y el PJ para sus distintas etapas, y así poder conseguir territorio,  hasta llegar al máximo poder de la nación.

Operadores como Nosiglia y Angelici o empresarios y factores de poder económico como Franco Macri, Jorge Brito o Cristobal López, solo por mencionar los más importantes, fueron parte del crecimiento de ambos partidos de poder. Los operadores se mueven más entre las sombras, pero los empresarios nunca ocultaron su apoyo, ni siquiera Macri Padre que él mismo relató como le acercó a China al gobierno Kirchnerista, cómo le gestionó a Cristina (que sin Néstor se le complicó negociar poder) los 11 mil millones en Yuanes con los que fondeó el BCRA y no los usó para crecer (se quejó Franco en el programa de Pagni). Como también la Base China, el desembarco de empresas de ese país y un importante banco, fueron parte del lobby que hizo Macri al Kirchnerismo.Cristobal López nada mediático, nunca reconoció sus negociados con los K y los beneficios que obtuvo de los PRO, pero su sociedad con Federico Achával, viejo amigo personal de Macri (un Cardenal)  lo evidenció. Luego las votaciones de los legisladores K y PRO en soledad condonando deuda millonaria a Cristobal López lo confirmaron. Más todavía quedó confirmado, después de que la AFIP lo llevara a la Justicia por una evasión de 8000 millones de pesos, y el Gobierno de Macri le adjudicara a su empresa constructora en el sur, las obras inconclusas de Báez, no le tocara sus negocios de juego virtual (las miles de maquinitas) en el Hipódromo de Palermo, le diera a C5N la segunda pauta publicitaria oficial, atrás de Grupo Clarín, cuando hay medios con mayor raiting, le sigan sosteniendo las actividades del Barco Casino y hasta se implemente una Ley de Juego que lo favorece (a él y a Angelici)

El establishment, el poder real y permanente  o  círculos rojos como le llama Macri a esto, fue en gran parte compartido por ambos partidos de poder:FPV y PRO. Como también lo fueron las devoluciones a esos factores de poder, aportantes de campaña (Laboratorios y empresas del sector medicamentos) y medios que fueron parte. La historia de Clarín y Kirchnerismo pese al discurso anti Clarín la conocemos todos y sabemos lo que el Kirchnerismo lo favoreció. Tampoco es secreto hoy los montos de obra pública que recibieron empresarios macristas de la construcción y desarrolladores. Es suficiente con revisar la cantidad de adjudicaciones que IECSA recibió del Kirchnerismo. Empezando cuando la empresa era dirigida por Franco Macri, que tanto en la nación como en la ciudad gobernada por Ibarra y luego por Telerman fue de las primeras adjudicatarias. Estos dos jefes de gobierno de CaBA se presentaban progresistas y de izquierda. despotricaban contra la derecha, pero por influencia de Néstor y Cristina, adjudicaban todo a Macri Padre, Roggio o Riva entre los principales. A tal punto le adjudicaron a Franco que cuando Mauricio ganó la Ciudad en 2007, IECSA tenía tantas obras en ejecución y en licitación, que Macri debió ceder su empresa a Calcaterra, como si que cambiara el apellido, a la vez cambiara el beneficiario, pero era incompatible que el jefe de gobierno le otorgara obras al padre (parece que al primo no). Caputo el ex socio y mejor amigo de Macri fue otro beneficiado del Modelo K y del PRO, a tanto llegó,  que la última obra, del último decreto que firmó Cristina para preadjudicar y el primero que firmó Macri al asumir, por casi 1000 millones, fue para Caputo S.A

No es dificil ver que en un país donde la gente votaba PJ y UCR y en ambos partidos nacionales ganarse un lugar y tener aparato no era sencillo. Que al máximo poder de la nación llegaran: un gobernador de una provincia del sur de poca población y sin estructura partidaria  y el presidente de un club de fútbol e intendente de Buenos Aires, sin 2001 de por medio y sin ese  sostén de poder real hubiera sido poco probable.

Los Kirchner antes con su FPV y Macri a continuación con el PRO fueron producto del 2001.

Cada grupo lo hizo con distintos modos, pero ambos usaron los mismos instrumentos, sectores y entornos de poder, para cumplir sus fines políticos.

Cuando Asis peyorativamente llama "Tercer gobierno Radical" a Cambiemos, al menos se equivoca en el orden, en todo caso es el cuarto, el tercero fue el de Cristina en 2007, que si bien tuvo algunos sectores peronistas, de izquierda y grupos sociales, quien le dio territorio y aparato fue la UCR, porque Néstor le había dado la espalda al PJ Bonaerense (Duhalde) y los reemplazó por cuatro Barras Bravas del Conurbano. En aquel gobierno de la "Transversalidad" Nosiglia y Angelici fueron los operadores que lograron los Radicales K. Ahora para Cambiemos también tuvieron sus intervenciones (fuera de la iniciativa de Carrió, para lograr el frente) pero sobretodo para torcer la Asamblea de Gualeguaychú, que fue la condición básica a la conformación del frente. Esa fue la última acción de peso de Nosiglia casi en retiro a futuro, a diferencia de Angelici que cada vez suma más poder y control colocando a toda su gente en Organismo de Control (Moscariello, Herrera, Pagani) en Ministerios de Justicia (Ocampo y Ferrari) colocando a varios de Comodoro Py y el Ministerio Público en Comisiones de Boca (Lijo, Pleé, Stornelli) y a la esposa del socio de su esposa Larry Ochoa un Radical del 2000 en la Oficina anticorrupción (Laurita Alonso)(como lo expuse en detalle en una nota anterior)

 Por algo Carrió lo cuestiona y difícilmente lo haga sin el aval de Macri. Es que Angelici lo rodeó a Macri, incluso no dudando en operar en la Justicia, para acorralar a uno de los hombres de confianza del presidente en temas jurídicos, como es Pepin Rodriguez Simón (pero esto es para otro análisis)

Lo cierto es que al gobierno de Macri, desde la oposición radicalizada (y mal intencionada) compararon  su gestión con la de De La Rua. Esta semana en particular por el 15° aniversario, las comparaciones en los medios se multiplicaron.

Macri no es De La Rua, Cambiemos no es La Alianza ni su formato de gobierno se parece, pero sobretodo, hoy en el Peronismo no hay ningún voluntario que quiera interpretar a Rodriguez Saá, y mucho menos a Duhalde.

El 2001 nada tiene que ver con este 2016, los bancos estos años ganaron más plata que nunca en la historia y siguen ganando. Por endeudamiento, exportaciones y blanqueo sobran dolares. Las leyes, respaldo del Central a depósitos son otras. Y sin intervenciones del BCRA para absorber pesos (LEBACS) y bajar o subir el dólar, habría liquidez de ambas monedas, aunque esto signifique alguna suba en la inflación.

Si no instalan cepos, si siguen bajando la tasa, si dejan subir el dólar a un nivel más competitivo. la economía podría ir hacía las correcciones y la normalidad. 

El problema sigue siendo el mismo en la economía de 2001 y en la de 2016 (y para el 2017 el presupuesto no da signos de cambiar) el déficit fiscal y las cuentas en rojo del Estado.

Si el gobierno no baja el gasto y con ello el déficit, dificil que la economía sea normal.

Cuando hablamos de bajar gasto, muchos apuntan a los 18 millones de personas asistidas o que viven de ingresos del Estado, frente a unos 11 millones de privados que trabajan registrados y aportan. Pero pocos ven los gastos en importaciones de energía, gas sobretodo,  aquí mientras que millones de toneladas de basura orgánica, que el mundo la usa como productora de gas para consumo, se desperdician y  ya no se sabe donde enterrarlas. Tampoco nadie ve que acá se subsidia a petroleras para que saquen el petroleo, pagando el barril más caro del mundo. Menos se ve que se subsidia con miles de millones, a las ensambladoras de tecnología en Tierra del Fuego, que producen a un costo el doble que en el mundo. Menos se piensa, ya que no se puede cobrar retenciones por leyes anteriores, obligar a las Megamineras a separar metales en origen, industrializar en el país y exportar valor agregado, como pasa en países vecinos.Se sigue bancando el déficit de Aerolineas y todavía se duda y quizá haya marchas atrás, en pagar o no el Fútbol.

La lista de dinero público mal gastado y que va más a cuentas bancarias de empresarios que a los trabajadores es larga y el gobierno deberá decidir qué elimina.

El 2017 no va a ser 2001, no solo porque nada es igual, salvo el déficit fiscal y en parte la escalada de endeudamiento, sino porque los Peronistas no están dispuestos a inmolarse haciendo el ajuste.

Los Peronistas quieren que el ajuste que falta y si la inflación no baja va a retrasar más al dólar y va a faltar todavía más,  lo haga Macri.

Cristina 7 de sus 8 años tuvo cada vez más alto déficit fiscal. A la vez tuvo mayor emisión monetaria y como no podía colocar deuda externa, se fue apropiando de cajas para cubrir. Llegó a estatizar YPF de modo compulsivo y autoritario, entrando a la empresa con Fuerzas de Seguridad, en la suposición que tenía 11 mil millones de dólares en ese momento la compañía. Kicillof se equivocó y terminamos pagando casi 10 mil millones, que no lo valía, ni lo vale. 

El año que fue por su reelección Cristina en 2011 prometió no subir tarifas, mantener el nivel de cambio dólar y siguió vendiendo hasta las elecciones. Luego la caída de reservas y el pánico que le sobrevino de quedarse sin nada, porque el retraso cambiario era evidente. le hizo poner el cepo. Fue el principio del fin, que había comenzado con el déficit fiscal y que ahora con un cepo a poder sacar dólares. las inversiones ya no iban a venir. Estiró el final, en 2014 aún con cepo no pudo frenar las corridas y debió devaluar. 2015 lo soportó vendiendo 260 mil millones en LEBACS y 70 mil millones a Dólare Futuro. Postergó el desenlace de crac, creyendo que Macri estaría  obligado a devaluar mucho más para corregir y sería su profecía autocumplida. 

Macri no lo hizo, levantó el cepo al dólar y sin reconocerlo le puso a la vez un cepo al peso con una tasa que llegó al 38 por ciento. Sostener no el equilibrio, si no el desequilibrio macroeconómico que le dejó Cristina, le costó carísimo a Pymes, empresas y productores. Si hubo combinación letal para estos sectores que son el motor de la economía, esa fue: dólar que siguió retrasado y sin ser competitivo, tasa alta, alta inflación, tarifazos e impuestazos. Macri jugó con fuego, haciendo el ajuste sobre los sectores, que no solo lo habían votado, sino que son los que pueden levantar la economía. No tocó los grandes intereses, ni los subsidios a los corporaciones privadas y fue por más asistencialismo que el kirchnerismo. Al igual que Cristina este primer año, Macri abusó de colocación de LEBACS aunque con una tasa a la baja que ya llegó al 26 por ciento, Sturzenegger hizo crecer la deuda en Letras a más de 600 mil millones, de los 260 mil que dejó Cristina. Siguió vendiendo dólares, logicamente no hay cepo, a razón de 1000 millones al mes, mismo promedio que el kirchnerismo, lo cual demuestra que no hay confianza de sectores de ahorristas y se siguen dolarizando. El dólar futuro también sigue, pero hoy con una cotización racional y de mercado. Siguió también emitiendo, no solo para cubrir deuda (dólar futuro por ejemplo) si no para cuenta corriente y hasta para usar los dólares de colocación de deuda o recomprar dólares y que no se caiga su cotización. Hoy el gran alerta está en el endeudamiento. Con colocación de deuda, quizá con más intereses si el escenario internacional se cierra más o el riesgo país sube, pero Macri podría no solo atravesar el año electoral de manteca al techo en 2017, sino forzar el no sinceramiento en 2018 y hacer como Cristina en 2015 él en 2019. 

Para entonces, si no hubo crecimiento genuino y distribución más equitativa de su renta y solo hubo rebotes entre ajustes, se habrá perdido otra oportunidad.

En la década K se perdió el mayor ingreso de dólares comerciales por exportaciones y alto valor de las commodities, en este período M se habrá perdido,  de no corregir gasto, el ingreso de dólares de deuda con el que hoy se cubre déficit (y para cubrirlo hay que emitir más pesos) en lugar de desarrollar infraestructura. 

Así llegaremos a 2019, más endeudados, menos competitivos, con menos distribución de la renta y más pobres. 

Mientras Macri no haga ese ajuste, el Peronismo no debería preocupar.

Y ese quizá ese sea el problema para los argentinos fuera del peronismo y el macrismo.

Porque Macri lo sabe y no quiere que 2018, sea para él,  el 2002 de Duhalde.

Pero si el gasto lo pasa por encima, no ajusta donde debe (y puede) ajustar, quizá lo sea. 





 

























 











Etiquetas:   Crisis Social   ·   Dólar   ·   Mauricio Macri   ·   Kirchnerismo

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