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No puedo decir que Te Amo


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10/12/2016


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El término alexitimia, de origen griego, y que significa dificultad para expresar afectos, fue acuñado por el profesor de Psiquiatría de Harvard Peter Sifneos, en los años 70. No todas las personas presentan el mismo grado de afectación. Hay quien no sabe ni identificar ni expresar las emociones y otros que sí saber reconocerlas pero no pueden verbalizarlas. Según el origen también puede distinguirse entre una alexitimia primaria, producida porque las estructuras neurológicas vinculadas con las emociones están dañadas, y la secundaria, como consecuencia de un trauma emocional grave o por un desorden en el aprendizaje emocional.


Las personas que sufren de alexitimia están limitadas en su capacidad de experimentar fantasías o sueños o pensar de forma imaginativa. Por el contrario, tienen una forma de pensar enfocada externamente, basándose en los hechos y detalles. Las personas con alexitimia son a menudo descritas por los demás, incluyendo a sus seres queridos, frías y distantes. Carecen de habilidades empáticas y tienen grandes dificultades para comprender y responder con eficacia a los sentimientos de otras personas.

 

La alexitimia significa literalmente la falta de palabras para los sentimientos. Algunos de los síntomas o características de alexitimia son:

 

    Dificultad para identificar los diferentes tipos de sentimientos

    Dificultad para distinguir entre los sentimientos emocionales y sentimientos corporales

    Comprensión limitada de lo que hizo que los sentimientos

    Dificultad para expresar afectos

    Imaginación limitada

    Quejas físicas

    Falta de disfrute y búsqueda del placer

    Postura y expresiones faciales rígidas

 

La alexitimia tiene una fuerte implicación en las enfermedades mentales y el desarrollo de la personalidad, pero no es algo que temer. Si usted experimenta alexitimia, o conoce a alguien que lo hace, hay maneras de aprender la manera de fortalecer las capacidades a través de la psicoterapia.

En el tratamiento de la alexitimia se persiguen los objetivos que se exponen a continuación, su consecución variará en función del origen y de las diferencias individuales:

 

-         Reconocimiento de las propias emociones.

 

-     Ser capaz de hacer consciente alguna emoción y ponerle nombre a lo que está sintiendo. Por ejemplo; “me siento feliz” o “me sentí triste cuando te fuiste de viaje”

 

-       Reconocimiento de las emociones de los demás. Por ejemplo, reconocer cuando el jefe está enfadado.

 

-          Aprender a autorregular las propias emociones. Detección de sensaciones previas.

 

El tratamiento de este trastorno tendría dos partes; la primera parte corresponde a la psi -coeducación, en la que se le explica a la persona, qué es la alexitimia y cuál es el origen de la misma. De este modo hacemos que sea consciente de cuál es su problema y a partir de aquí, trabajar a través de talleres de inteligencia emocional, entrenamiento en habilidades sociales y refuerzo positivo de los logros alcanzados. Se les enseña a identificar sus emociones y las de los demás.  Una vez sean capaces de identificarlas, se trabajará con ellos la expresión  y la autorregulación de sus emociones. Por ejemplo se les enseña a reconocer la tensión previa a un enfado. Se recomiendo una terapia combinada, es decir a nivel individual y grupal.

 

En este largo proceso es muy importante el apoyo y la colaboración de los familiares y personas cercanas. Deben tener paciencia, pues aunque ellos no expresen sus emociones si tienen sentimientos. Por ejemplo, se les puede ayudar indicándoles cómo les vemos; “veo que estás muy alegre, ¿qué ha pasado hoy?” De este modo se le ayuda a relacionar la emoción con un acontecimiento concreto. También hay que transmitirles cómo nos sentimos nosotros, por ejemplo; “Hoy estoy muy triste, porque me han despedido del trabajo” , no hay que esperar a que ellos adivinen como nos sentimos. Por último es aconsejable que practiquen actividades a través de las cuales puedan canalizar sus emociones, por ejemplo prácticas deporte, pintar o tocar un instrumento musical.



Etiquetas:   Psicología   ·   Psiquiatría

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