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Luego de la baja
calificación que se le diera a Estados Unidos por parte de las temidas
calificadoras de riesgo, dejando sus maravillosas AAA y pasaran a convertirse
en un país real, con problemas reales… sucedió que de pronto vieron que eran
como el resto del globo y ¡oh,God, help!
En su mayoría, los
analistas económicos, suelen decir que si todas las personas que tienen
depósitos en los bancos optaran simultáneamente por intentar retirar sus
dineros, sería imposible. ¿por qué? Porque el efectivo que dicen que hay en
realidad no existe como tal. El billete no es papel y sólo se ha transformado
en tremendos asientos contables.
Latinoamérica no es
el paraíso, para qué negarlo, pero si algo demuestra esta crisis internacional
donde entran el país del norte, Grecia, España y la vieja Italia, es que el
mundo está girando hacia otra parte.
En Uruguay, por
ejemplo se exportan las mejores carnes del mundo que son consumidas por los
estadounidenses, se reciben las mayores empresas mineras del mundo porque en
nuestro subsuelo existe el hierro que escasea en Inglaterra y EE.UU., las
empresas de pasta de celulosa más grandes del mundo (UPM, Montes del Plata)
instalan sus plantas con rigurosos controles de entes del estado porque tienen
el territorio apropiado para la plantación de pino y eucalipto, se exporta
leche en polvo y se venden las plantas potabilizadoras de agua portátiles
(conocidas como UPA y creadas por un ingeniero uruguayo) a lugares de la remota
África donde el agua es oro…ah, y me olvidaba, debajo de nuestros pies corre el
acuífero Guaraní, uno de los mejores de la tierra.
Ahora pregunto: ¿los
bienes de la naturaleza y los que transformados por el hombre se convierten en
riqueza no tienen valor?
No cotiza en bolsa
el agua ni el pan ni la carne, pero sí Coca Cola y Mac Donald.
La recuperación del
mundo está en los caminos que recorremos por aquí abajo, al pie de la américa
adinerada e hipotecada o de la Europa pobre y con pocos euros.
Aquí tenemos todo.
Aquí la única bolsa que controlamos es la de los mandados, la que nos sirve
para ir de compras y comer pan, agua y carne todos los días.-