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Morelos y sus Sentimientos de la Nación fueron modelo
de inspiración para las constituciones de los países de nuestra América Latina;
Juárez y su apotegma Entre los individuos
como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz, estableció la
conducta que hasta la fecha sigue siendo válida; La Doctrina Estrada y su filosofía de la no intervención y la
autodeterminación de los pueblos, es ejemplo a seguir por los gobiernos del
mundo, aunque pareciera que los mexicanos que detentan el poder no conocen ni
la frase ni su significado y mucho menos, por qué ha sido tan famoso.
Cuenta también el
hecho de que Ignacio Ramírez, el Nigromante, acuñara la expresión Derecho Social, precisamente en el
discurso ante el Congreso Constituyente de 1856-1857, los días 7 y 10 de julio
de 1856, cuando dijo: Derecho Social son
los medios jurídicos para proteger a los menos favorecidos (Angulo López,
2012).
Se debe precisar
que la expresión Seguridad Social
corresponde el honor de haberla pronunciado por primera vez al Libertador de
América, Simón Bolívar, cuando dijo en el discurso dictado en Angostura: El gobierno más perfecto es aquel que
produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor
estabilidad política (Marcano, 2009).
En nuestro México
comenzaron a abundar las ideas preclaras que fueron guiando el camino para los grandes
pensadores. Entre ellos, está con letras de oro en la mente de quienes queremos
a México, la teoría completa que aparece en la ley del trabajo de Cándido
Aguilar y que crea la figura de la representación tripartita, es decir,
instituye las figuras del representante obrero, del capital y del gobierno como
forma de atender, dirimir y conducir los conflictos y todo lo relativo a los
asuntos de trabajo y por supuesto, los esfuerzos que a raíz de ahí nacieron (Gómez
Porchini, 2010),
que continuaron con Salvador Alvarado en Yucatán y que al tiempo, fueron
utilizados en los Tratados de Versalles y luego, en el proceso de creación de
la Organización Internacional del Trabajo, O.I.T., por sus siglas, que
reprodujo la idea mexicana y que ha seguido utilizándola, aun cuando los
mexicanos ya la hayamos tirado a la basura, ahora con el decreto de Peña Nieto.
Expuestos los
antecedentes, ahora sí vamos a decir el Requiescat
in pace o descanse en paz que procede para la justicia laboral en México
y en primer lugar, para las Juntas de Conciliación y Arbitraje.
Compelido por las
autoridades de allende nuestras fronteras a resolver los conflictos en los
términos que nos han impuesto y no conforme a nuestra cultura y tradición,
ahora la legislación penal se ha tornado en un circo de tres carpas en el que
cualquier exgobernador sale indemne con buenos abogados pero en los que la
justicia ya se haya totalmente alejada porque cualquier convicto y confeso de
crímenes proditorios queda en libertad porque hace tres años, al detenerlo, los
policías no le hicieron saber sus derechos. Claro, quedamos bien con otros
países por justos y legales, pero negamos la justicia, que no el derecho, a
nuestra propia gente motivando así, a que la semilla del descontento y la
agitación social vayan en aumento.
En materia laboral,
la tradición mexicana, la historia de México, nuestros baluartes, se han
prostituido y ahora se convierte en un juzgado de lo laboral, a cargo de un señor
juez que si bien puede ser docto, muy docto en la materia del derecho, no va a
entender de la sensibilidad social que se requiere para comprender la
diferencia entre despido justificado e injustificado, pues el fondo se eleva a
forma y con ello, se pierde el fin perseguido.
Aquél dejar en
manos de tres personajes la justicia, para que al analizar juntos un problema,
pudieran llegar a la mejor solución, constituidos en un tribunal de equidad, se
ha perdido para siempre en México con el decreto de la “justicia cotidiana” de
Peña Nieto, que ahora ordena que sea un juez quien decida, con criterios
civilistas, si se respetó la dignidad humana y todo aquello que enaltece el
sentido del ser humano.
Ya no habrá más.
Ahora sigue la justicia formalista, rigorista, sin dignidad, sin respeto, sin
decencia y que va a convertir a los conflictos laborales, en solo un número más
de la estadística.
Sopórtelo usted. Yo
no puedo.
Vale la pena.
Me gustaría conocer
su opinión.
José Manuel Gómez
Porchini
Orgullosamente
mexicano.
Angulo López, E. (2012). POLÍTICAS PÚBLICAS EN
SALUD Y SU IMPACTO EN EL SEGURO POPULAR EN CULIACÁN, SINALOA, MÉXICO
(eumed.net ed.). México. Recuperado el 15 de 10 de 2016, de
http://www.eumed.net/tesis-doctorales/2012/mirm/index.htm
Gómez Porchini, J. (10 de 02 de 2010). México debe
salir adelante. (México debe salir adelante, Editor) Recuperado el 15 de 10
de 2016, de
https://mexicodebesaliradelante.blogspot.mx/2010/02/las-autoridades-laborales-en-mexico.html
Marcano, O. (06 de 01 de 2009). aprrea.org.
Recuperado el 15 de 10 de 2016, de http://www.aporrea.org/tiburon/a69867.html