El amor en la vida de Cervantes

Mucho se ha fabulado sobre la vida y la obra de Cervantes, pero poco acerca de sus escarceos amorosos. Cierto es que no hay estudios muy extensos sobre este tema (al menos yo no los he hallado); por lo que he tratado con este artículo de aclarar ligeramente la cuestión.

 

. Cierto es que no hay estudios muy extensos sobre este tema (al menos yo no los he hallado); por lo que he tratado con este artículo de aclarar ligeramente la cuestión.
 

La razón de lo anterior puede deberse quizá a que fueron excasos los amoríos del autor castellano. En cuanto a éste sabemos que se le atribuye una hija habida con Ana Villafranca de Rojas (una tabernera casada con otro hombre); aunque no se tiene la certeza de que hubiese sido hija suya[1]. El caso es que se duda de si Isabel de Saavedra era hija de Cervantes o de su hermana Magdalena, sobre la cual se cree que la tuvo con un tal Juan de Urbina. Poco después del nacimiento de esa hija, contraería matrimonio (¿quién sabe si por amor o por provecho, o por ambas cosas?) con Catalina de Salazar y Palacios, a la que llevaba dieciocho años[2]. Este matrimonio bienavenido duraría toda su vida; pues no se separaron ya hasta la muerte, e incluso fueron enterrados juntos.

De entre las supuestas relaciones del escritor también cabe mencionar ciertas intimidades con el género masculino, concretamente con el moro Hasán Bajá, con el que se dice que tuvo Cervantes “trato y familiaridad” según un tal Juan Blanco de Paz. Al mismo Hasán Bajá se le conocía por su inclinación hacia los varones; aunque Cervantes jamás admitió haber tenido contacto con él ni con ningún otro hombre.

En el libro de Rey Hazas y Sevilla Arroyo se llega a sugerir que existió otro asunto referente a un hijo habido en Italia con una dama napolitana. Esta hipótesis sólo está fundamentada (según los autores) por una vaga alusión extraída de El viaje al Parnaso; si bien no ha sido contrastada todavía con hechos fehacientes.

Probablemente la vida poco ejemplar de sus hermanas y de algunos de sus familiares influyó en toda esta temática. Hay testimonios sobre sus relaciones ilícitas con caballeros o, inclusive, que “habían aceptado compensaciones económicas o regalos para anular determinadas promesas de matrimonio.”[3] Magdalena, su hermana, recibió dinero de Juan Pérez de Alcega, y Constanza, su sobrina, de don Pedro Lanuza[4]. Debido a ello se asegura que esta liberalidad moral se trasluce en las obras del autor alcalaíno, entre ellas las Novelas Ejemplares, y asimismo en la propia forma de pensar de Miguel de Cervantes, lo que resulta muy verosímil.

Son reseñables los artículos de J. Francisco Peña al respecto, textos que he leído recientemente. Si bien sostienen (en un principio) lo que ya afirmaban Rey Hazas y Sevilla Arroyo, los incluyo para que el lector de este artículo conozca su existencia y pueda contrastarlos o cotejarlos si le parece.

Para acabar añadiré un solo comentario. Ciertamente no se ha conocido a Cervantes por su capacidad seductora ni por sus extravíos, ni siquiera por sus conquistas, como fue el caso de Lope de Vega, sobre cuyos devaneos se ha insistido repetidamente. Miguel de Cervantes resultó un valiente soldado y un notable escritor: lo que pudiera ser de su vida íntima por demás, queda en segundo plano. Yo aquí la he planteado someramente y con intención informativa, por si resulta relevante para el estudio de su obra.

Fuentes de interés: -Antonio Rey Hazas y Florencio Sevilla Arroyo, Cervantes. Vida y literatura, Alianza Editorial (Alianza Cien), Madrid, 1995.

-J. Francisco Peña, “Las mujeres en la vida de Cervantes”, (artículo que se puede localizar en el siguiente vínculo):

http://centroestudioscervantinos.es/upload/1712_mdfile.pdf 

-Tb. “Las mujeres en la vida y en la obra de Cervantes”, (otro artículo del mismo autor, aunque más extenso):

http://www.museocasanataldecervantes.org/wp-content/uploads/2014/06/E.C.las-mujeres-en-la-vida-y-en-la-obra-de-cervantes-2014.pdf

[1] No tengo constancia de lo que aparece en la partida de nacimiento de Isabel de Saavedra (la reputada hija de Miguel de Cervantes) ni si esto resultaría pertinente para resolver su origen.

[2] Cervantes contaba con 37 años cuando se celebró la boda y Catalina con 19 años.

[3] El texto entrecomillado lo he extraído literalmente del libro de Alianza Cien.

[4] En el libro citado figuran más ejemplos.

UNETE



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