La metáfora no le pone. La conciencia, digo; ni
la ajena, ni la propia con su verbo fallido, flácido, facilón, ya
embotado en la bragueta el bulto de un cerebro libidinoso venido a
menos, con la hiel de la decrepitud en los exiguos labios e inspirado
por el paroxismo de una inane vanidad; deforme, jorobado, monstruoso no
se mira en soledad al espejo, temeroso de verse a sí mismo sin el
aplauso comprado. Le dicen farsante triunfal a base de ejercitar la
adulación al poderoso y la puñalada trapera al descuidado. Sus
miserables actitudes conmigo no le desmienten: lo significan más,
imprudente confiado, en la miseria de sus sombrías destrezas y falseadas
virtudes.
Carta abierta, masticada, sobre ética a Luis María Anson
Da más pena que asco el académico sin solvencia
moral que permite el abuso en el trabajo, acaso demostrando el poco
valor que otorga él al suyo concebido desde la añagaza perpetua. ¡Ay, si
hablaran los fantasmas del pasado que buscan en la justicia divina que
se conozca al verdadero Anson en quien confiaron!
Su castigo es la existencia finita, la efímera
gloria de la estulticia y de la ética cómoda que convirtió en vitalicia
hasta que le escupa la muerte. Porque en la ancianidad huele a restos
mortales que lo apean de las glorificaciones ególatras, Anson se merece a
sí mismo con su conciencia sin el espejismo de sus logros caducos y
triunfos a conveniencia.
http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/02/extrano-sueno-anson-travestido-vila.html
Cadáveres amontonados quedan como rastro de una
ambición insana, preocupada por acumular honores y desperdiciar
rectitud. Cadáver inequívoco en vida, su nicho está en el despacho de
las pútridas cavilaciones donde sigue escribiendo con la credibilidad
apestada. Muere cada día envuelto en la mortaja de la honra
descompuesta. Le hiede la amoralidad y se le supura por la piel ajada la
falsa disposición humanista. Atufa siendo un aprovechado que responde a
las acusaciones de parasitismo, con su larga retahíla de premios
conseguidos al precio de no pocas traiciones que algunos no olvidan.
http://www.elimparcial.es/noticia/167829/opinion/Algunos-premios-y-distinciones-a-Luis-Maria-Anson.html
Patético embaucador que por toda respuesta a su hipócrita condición personal y profesional, expone algunas
de sus distinciones y premios conseguidas durante los anales de un
tiempo cuyas consecuencias estamos padeciendo, después de vivir en un
espejismo de una democracia amañada. Buitres, serpientes y escorpiones
pulularon para dejar su ponzoña como legado a las generaciones
venideras. ¿Estos son los premios de quien demuestra no ser honesto ni
en el fondo ni en las formas que he denunciado? Basuras. Pena de necedad
engalanada, marchita la condición personal, más le valiera al creso
Epulón dar marcha atrás en las erráticas sendas de la escalada social
que le dirigen al abismo de la ignorancia. Ambición obtusa de quien solo
se ha preocupado de atesorar lo que nada se llevará al espacio de las
penitencias que le reclaman.
¿Robar el trabajo ajeno sin inmutarse por la
repugnante manifestación de insolvencia ética mostrada, propia de
estafadores sin conciencia? No hay en España mayor ego en la decadencia
de los valores humanos, ni peor honra mancillada en la crónica del
Periodismo español. Por él mismo. ¿La desfachatez convertida en patente
de corso y la grandilocuencia mostrada como instrumento para errar en lo
moral? Falso y consentido, así se explica la trayectoria triunfal de
las ruindades discretas y ladinas.
Anson está tan sepultado con premios y agasajos
que se olvidó de ser persona. Rodeado de matones ejerciendo cultura se
convirtió en jefe de su cosanuestra olvidando el respeto
por la integridad. Aprovechado del trabajo ajeno, embutido en el traje
que le estrangula cómicamente el cuello, extravió la elegancia de la
simulación con la que ha trepado el reconocimiento social que desmerece.
http://www.elimparcial.es/noticia/168699/LA-ESCRITURA-NEGRA-DE-LOS-LIRIOS.html
“Todavía no me he recuperado del calambre que me ha sacudido al leer La escritura negra de los lirios.
Hacía mucho, mucho tiempo, que no disfrutaba tanto con la lectura de un
libro como este, látigo que sacude el cerebro y el sentimiento”.
Este erudito de las teatralidades dice poseer
sentimientos hasta el punto de estremecerse después de haber leído a un
poeta. ¿Este que escribe en verso y en prosa sus indecorosas falsedades?
Oír poesía en boca de un cantamañanas por mucho prestigio que sea
acaparado-ya se sabe mejor con qué modus operandi inherente al
arribismo-incapaz de apreciar la grandeza que conlleva la honestidad
personal, es como esperar el do de pecho de un asno o la generosidad de
un sátrapa dejando vivir a un pueblo.
No, la metáfora no excita emociones ausentes.
Al hiperbólico premiado no se la levanta ya ni una fémina arrimada ni el
cine grotesco de la sexualidad pervertida de Almodóvar. La conciencia,
digo, que se la trae floja. Su letra no tiene cojones, tampoco su alma.
La valentía de la honradez se le ha derrotado con el paso del tiempo en
que se ha desparramado de divagación y verbo insulso. Posee las mismas
emociones espontáneas que las consecuencias de una lobotomía.
Hay que ser ridículo para defender la
indignidad de sus actos con la retahíla de premios adquiridos en
sospechosa podredumbre, evidenciado como ladrón de trabajo ajeno,
hipócrita definido por sus actos y el pasar del tiempo que desenmascara
sus honoríficas teatralidades como prohombre de unas conveniencias poco
leales a la ética personal. ¿Dónde está la ética de Anson en esta guarrada que le califica por toda una vida?
http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2015/12/3-carta-abierta-al-escondido-anson.htmlhttp://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/04/los-puercos-comportamientos-de-la.htmlhttp://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/01/respuestaborracho-de-joaquin-vila-y-mi.html
Silencio.
Para más inri, cuando se nos pone halagador el silenciado caradura
que mangó mi trabajo junto al deshonesto Vila y la comparsa de la
Ortega-Marañón, la repulsión se acrecienta.
Fantasma, manifiéstate.
http://guarradaelimparcial.blogspot.com.es/2016/07/gansonada-de-anson-con-fantasmada.html