Sólo a regañadientes Barbera se fue del PP, pero desde luego no renuncia ni de chiste a su escaño en el Senado, además dijo que no tiene intención de dimitir ni aunque se lo pida amablemente su ya ex-partido.
Sólo a regañadientes Barbera se fue del PP, pero desde luego no renuncia ni de chiste a su escaño en el Senado, además dijo que no tiene intención de dimitir ni aunque se lo pida amablemente su ya ex-partido.

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Con un comunidado medido Barberá puso fin a 40 años de militancia en el partido, su empeño a mantenerse en el escaño y aforada muestra la total desverguenza de esta mujer que no le importa nada lo que la digan, no tiene remordimientos de presuntamente saquear una ciudad como Valencia, esta mujer lo que quiere es seguir viviendo a lujo a costa del sufrimiento de los españoles, no quiere perder su chollo, esta es la realidad.