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El nombre democracia....


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19/08/2016

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¿Cuál es la función de los nombres? Se dice que los nombres manifiestan el Ser de las cosas, esto es, implican su esencialidad-algo que hace a "x" eso y no otra cosa-. Es de esperarse que, si alguien profiere el nombre casa, él o los receptores puedan-accidentes más, accidentes menos-representarse una imagen mental suficiente para saber inequívocamente de que se habla o identificar aquello que se muestra o se señala.


El nombre democracia se nos ha presentado con un horizonte de significación heredado por la Grecia Clásica, específicamente en la polis Ateniense hacía el siglo V a.c. Es de sobra conocido que la democracia griega consistía en la participación directa de todos los<hombres libres>quienes tenían derecho a votar y presentar propuestas en las asambleas populares. 

En nuestros días, la democracia se entiende como el gobierno de los gobernados, donde estos a través de representantes electos por mayoría ejercen el poder. A pesar de ello, no es baladí cuestionarse si la esencia de la democracia-gobierno de los gobernados-es posible de verificar cuando dicho nombre es empleado para designar ciertas prácticas. 

Si bien toda elección es una renuncia, el sistema sostenido en el sufragio se asemeja más a un deslinde que a una simbiosis entre gobernados y gobernantes; por un lado, el ciudadano deposita la responsabilidad total de la administración a ciertas élites simpatizantes de una ideología-partidos políticos-, por otro, estas élites buscan entronarse en el poder persuadiendo al pueblo de que sus objetivos son las reivindicaciones que éste mismo exige y que solo ellos como institución organizada tienen la capacidad de llevar a cabo.  

¿Ha rendido frutos esta abdicación del poder por parte de los gobernados? En los últimos tiempos me parece la respuesta es un no tajante. Los intereses del mercado -por ejemplo- han copado los parlamentos creando legislaciones afines a las necesidades de entidades internacionales privadas- y por ende no democráticas-, que resultan en una menor inversión en asistencia social y desarrollo interno. El proyecto neo-liberal que tanto incide en los gobiernos democráticos se inclina por la exclusión de aquellos llamados "la mayoría"; el economista Daniel Lacalle comenta:

"La razón del fracaso del socialismo en el mundo es simple: los que no hacen se benefician de los que sí. No hay incentivos para los que se esfuerzan, y hay premios para los que eluden labor y responsabilidad. No se recompensa la excelencia pues nunca se llega a ella, ya que la mayoría empuja hacia abajo"

Este dogma ta amparado tácitamente afirma que el enriquecimiento de unos cuantos acabará restituyendo al resto de la sociedad, es para el economista J. E Stiglitz ganador del premio nobel de economía en 2001: "una mezcla de mentira intencionada y ceguera moral", pues aprueba que la acumulación de la riqueza se concentre solo en unas cuantas manos.

Desde esta óptica, se puede deducir que en cuanto a democracia el nombre y la cosa, la representación mental que el concepto produce y lo dado en el mundo material no coinciden. A pesar de ello, se sigue predicando de la democracia como el gobierno del pueblo. Pero como dice el escritor José Saramago en su conferencia titulada El nombre y la cosa: "Afirmo que los pueblos no eligieron a sus gobernantes para que los llevasen al mercado".

Dentro de un régimen volcado a los intereses económicos de una minoría las reivindicaciones del pueblo pasan a segundo término ante la jugos promesa de negocio, situación donde al conjunto de relaciones que llamamos democracia se asemejan cada vez más a la imposición de una plutocracia. 

Necesidad de deconstruir el concepto de Democracia

Esta falta de congruencia que rodea el aspecto discursivo y material del nombre democracia, la ha desvirtuado al grado de hacerla parecer un concepto vacío, carente de sentido real, que puede enunciarse desde distintas plataformas y contextos y con diversos fines, en pos solo de un discurso que "legitima" las acciones de la élite gobernante. 

Por ello me parece necesario deconstruir el concepto de democracia. Deconstruir en el sentido de desmontar, desenmascarar oposiciones, e invertir las jerarquías violentas, ello mediante la inclusión en le proceso democrático de elementos que van de la mano con el evento político como son el cultural, el social, étnico etc. 

Buscar configurar nuevos y mejores atributos a la esencia del nombre produciendo movimiento y cambio en el espíritu de la palabra, devolviéndose su peso enunciativo y su carácter de exigencia, lo cual no podrá sino derivar en otras formas de participación del pueblo en su legitimo ejercicio del poder.    





Etiquetas:   Democracia

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