. Al fin y a la postre de lo único que no van a poder acusar a
Rajoy los zurdos de este país, es de haber elegido a Sánchez para que ocupara
la secretaría general del partido socialista, porque fueron ellos, la
militancia y la clase alta del partido los que llevaron a este individuo a un
puesto que le venía decididamente grande.
Es cierto que se pueden cometer
errores, hay quiénes incluso afirman que rectificar es de sabios, aunque en
España no parece que tenga muchos seguidores tan peregrina afirmación, que en
esta tierra eso de rectificar es cosa de gente rara y poco de fiar y ahí está
el PSOE para dejarlo claro. Se equivocaron en la elección pero han permitido
que un pobre sectario, al que devoran a partes iguales la soberbia y la
ambición, dirija el destino –por decir algo- del segundo partido político de
España.
Debiera resultar imposible que un
partido como el PSOE, tenga una militancia entre la que resulta sencillo
encontrar gentes, incluyendo a militantes, simpatizantes, pesebristas, cargos
públicos y orgánicos que todavía estén empeñados en ganar la Batalla del Ebro.
Ahí está la estupidez intelectual de la “memoria histórica” (en minúsculas)
para demostrarlo.
Es un hecho sorprendente que un
partido de una nación como España, esté todavía en la clerofobia y el odio
acérrimo a la Iglesia. Da pena y miedo ver como a cada día que pasa el PSOE
está más cerca de ERC o de CDC que de las fuerzas constitucionalistas. Están
instalados en lo de las “dos Españas” y no hay quién les saque de ahí, porque
vivir de instilar el odio hacia los demás, es mucho más sencillo que trabajar
por el interés común.
Estamos a 3 de agosto del año
2016, lo digo por centrarnos en la cronología y a estas alturas debería
resultar imposible, que el secretario general del PSOE, por muy zote y broncas
que sea, salga de una reunión en la que se pretende llegar a un acuerdo que
permita un gobierno eficaz para sacar del apuro a España y los españoles y
diga: "Que trabajen las derechas. Si nadie quiere pactar con Rajoy, el
problema es suyo".
Un pensamiento tan sutil como la
coz de una mula y con menos profundidad intelectual que un charco; porque Pedro
Sánchez, que hay que decirlo, manda en
un partido con una profunda raíz guerra civilista, demuestra que todavía no se
ha enterado que el problema al que se está intentando hacer frente, afecta a
todos los españoles, que por mucho que se empeñe Sánchez no nos dividimos en
derechas e izquierdas, aunque a él le conviniera que eso fuera así. Nos
enfrentamos a un problema que atañe a todos, a los de derechas, a los de
izquierdas y a los mediopensionistas y si no es capaz de entender la etiología
del problema, menos lo será para abordar su solución.
Es muy cierto que en nuestra
tierra, parimos gente atravesada con facilidad. Tengo que recordar desde el más
humilde de los respetos, hablando de atravesados insignes a D. Miguel de
Unamuno, que un mal día soltó aquello de “Qué inventen ellos”, que fue una
afirmación extremadamente desafortunada y que demuestra a las claras la verdad que hay en lo de “zapatero a tus
zapatos", pero hay que hacer constar que D. Miguel se representaba a sí
mismo.
Ahora sale el bobilín éste que
representa a más de 5 millones de españoles que le han votado y que no le llega
ni a la suela de los zapatos al vasco y larga “Que trabajen las derechas” como
si el resto de fuerzas políticas, que no pueden ofrecer solución alternativa,
no estuvieran obligadas por el patriotismo y la obligación de servir al bien
común, a hacerlo como cualquiera del otro bando.
Los que sí saben lo que hay, son
los de la UE que se declaran incapaces de comprender el motivo por el que en
España no puede haber un gobierno de salvación, de concentración nacional o
como ustedes prefieran llamarlo, porque en países europeos mucho más cultos,
tolerantes y democráticos que nosotros, cuando la nación lo ha necesitado, han
gobernado juntos social demócratas y conservadores y el asunto ha funcionado.
Estarán sumidos en la
incomprensión ante la cerrazón del partido que dice representar las fuerzas
progresistas del país, pero una cosa es la reflexión intelectual y otra la
pasta que les debemos y viendo que las cosas van de mal en peor, no porque lo
diga yo, sino porque no hay nadie con dos dedos de frente que no vea que lo que
se nos viene encima va a ser muy difícil de sobrellevar, han lanzado una
advertencia.
La UE sancionará a España con
6.100 millones de euros, si no hay pactos que garanticen que antes del 15 de
octubre estén aprobados los presupuestos. Eso dicen en Bruselas, aquí Pedro
Sánchez, envuelto en su estulto progresismo de salón, contesta “Que trabajen
las derechas”.
Y habrá gente que se enfadará
conmigo por tildarlo de sectario.
Publicado en mi blog “Al sol de Fuerteventura”.
www.alsoldefuerteventura.com