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Supongo que tienen ustedes que
estar hartos de la exhibición de hipocresía que están llevando a cabo los
líderes de aquellos partidos que, tras el 20D, hablaban y no paraban explicando
a todo aquél que quisiera escucharles, que el pueblo (querían decir los
votantes) les había mandatado pactar. Todo era hablar de pactos, el de
progreso, el regeneracionista, lo que hiciera falta, pero fue llevarse el revolcón que sufrieron
tanto C,s, como PSOE el 26J, para que de inmediato, aquellos líderes afectados
de una fiebre pactista sin igual, hayan
tornado en decididos enemigos del único pacto posible.
Comenzaron en plan puerilmente
hipócrita echándole el muerto al otro. Si era Rivera, juraba por lo más santo
que a él no le atañía pactar un gobierno, que la responsabilidad era del PSOE y
Pedro Sánchez decía lo mismo pero al revés. Ninguno de los dos quiere pactar
con el PP y se han dedicado a enmascarar esa verdad con argumentos sin sentido
y un gasto de hipocresía que llama la atención.
Me parece ridículo que Pedro
Sánchez esgrima un argumento que no tiene sentido. Con esa habilidad que él
dice que tiene para interpretar la voluntad del pueblo, si el 20D decidió que
el “pueblo” le había mandado pactar con quién hiciera falta, ahora resulta
que le ha mandatado irse a la oposición.
Pero para estar en la oposición hace falta un gobierno y si sigue encastillado
en el “no es no”, no habrá gobierno ni consecuentemente oposición, aunque ahora
empieza a repetir otro mantra “si el PP fracasa el PSOE estará en la solución.
Cuando no hay otra solución más allá de que gobierne el PP, porque a no ser que
cuente para su investidura con los votos de los sediciosos, la aritmética
parlamentaria no le da.
Resulta propio de un farsante,
argumentar que no pueden apoyar al PP porque su militancia no lo aceptaría. El
hombre es amo de sus silencios y esclavo de sus palabras; en el PSOE, llevan
desde Aznar dándole al PP al derecho y al revés, atacándolo con razón y sin
ella, presentando como lo más horroroso que existe en el panorama nacional y
claro, eso al final permea en la mente de sus militantes y ahora dicen que hay
una oposición cerrada en la militancia a que se apoye al PP.
El PSOE cuenta con unos 360.000
afiliados aproximadamente, justo la mitad que el Partido Popular y por lo visto
son esos 360.000 ciudadanos, suponiendo que no haya ninguno entre ellos que
piense que si no hay más remedio y por aquello del interés general habría que
apoyar a los peperos, los que impiden
que tengamos un gobierno viable.
El 26J, Pedro Sánchez obtuvo
5.424.709 votos, dice El País que el 63% de sus votantes entienden que el PSOE
debería abstenerse para que hubiera un gobierno. Pedro Sánchez depende
electoralmente hablando de sus votantes y de ellos tiene a 3.417.566 que
quieren que se abstenga. ¿No les va a hacer caso para que no se le molesten
360.000?, soy de letras pero las cuentas no salen.
Lo mismo sucede con Ciudadanos,
que son de una levedad intelectual que asusta, están en que votarán no, en la
primera votación y en la segunda irán a la abstención técnica, pero sin
acuerdos formales en asunto alguno. ¿A qué viene el cambio del sentido de su
voto? Simplemente a rehuir en lo posible la responsabilidad de que terminemos
en unas terceras elecciones.
Lo más gordo para el final, ambas
organizaciones políticas han anunciado que sus líderes acudirán a la cita con
Rajoy, pero que no piensan negociar nada. ¿Para qué van?, para cubrir el
expediente, para intentar tapar su irresponsabilidad y sectarismo.
¿Todos contra Rajoy? Sí, también;
pero para ser veraces, todos contra el interés general de España y los
españoles. Dice el DRAE, Hipocresía: “Fingimiento de cualidades o sentimientos
contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan”. Como anillo al
dedo; éstos de la que “Limpia, fija y da esplendor” cuando definieron el
concepto tenían que tener en la cabeza, bendita premonición, a Rivera y Sánchez
o Sánchez y Rivera, que el orden de los factores, en este caso, no afecta al
producto.
Publicado en mi blog Al sol de Fuerteventura
www.alsoldefuerteventura.com