Edición   |  Quienes somos    Contáctanos    Regístrate    Cómo publicar en Reeditor
Últimas etiquetas:   Autoayuda   ·   Salud Mental   ·   Psicología   ·   Psiquiatría   ·   Barcelona   ·   España   ·   Populismo   ·   Venezuela   ·   Escritores   ·   Cultura


Entrevista a la escritora Pilar Sánchez Garnica


Inicio > Literatura
15/07/2016


615 Visitas



¿Qué diferencia a los escritores frente a otros campos artísticos o humanistas?


En el fondo no considero que haya demasiada diferencia, ya que la creación surge de una necesidad interior, de una curiosidad, de la búsqueda de la perfección. Los pintores, escultores, compositores, arquitectos… Todos tienen la inquietud de producir belleza (en el sentido más amplio de  la palabra) de la nada, de un lienzo en blanco, de un bloque de piedra, o de una página vacía de palabras… Producir algo que merezca la pena, primero para el creador, pero también para el mundo,  algo que supere el concepto de tiempo; esa es la clave principal en cualquier campo artístico.

¿Cuándo decidió decantarse por la escritura?

Soy una escritora tardía, hasta los 43 años no me había planteado nunca escribir, ni mucho menos dedicar mi tiempo y mi vida a este oficio. He de reconocer que siempre tuve una inquietud que no supe identificar hasta el verano del 2003 (cuando por primera vez pensé en escribir una novela), seguramente porque necesitaba un periodo de preparación personal y una experiencia necesaria para afrontar este oficio con unas mínimas garantías tanto personales (la edad es un grado) y profesionales (mejor preparación, más lecturas, y más capacidad para conseguir una narrativa más cuidada)

¿Quiénes han sido sus modelos o maestros?

Mis referentes, mis modelos y mis maestros son Antonio Muñoz Molina, Javier Marías y Carmen Martin Gaite. Pero tengo referencias en otros muchos, porque para mí la lectura es la base sobre la que escribo; La Regenta, la obra de Perez Galdós, Carmen Laforet y su novela Nada; Torrente Ballester y Los Gozos y las Sombras… Juan Marsé, Stefan Zweig, Irene Nemirousky… Hay tantos… La lista sería interminable.

¿Cuáles son los géneros literarios que desarrolla y en cuál de ellos trasmite mejor sus ideas? ¿Pertenece a una escuela, corriente o tendencia determinada?

En todas mis novelas trato de indagar sobre los conflictos morales del ser humano en distintas épocas, con distintas circunstancias sociales, legales, de conciencia, culturales; de cómo se gestionan esos conflictos, de cómo se afrontan y cómo se asimilan. Al escribir trato de entender de dónde venimos, ya que nuestro pasado es la base de la sociedad que nos ha tocado vivir, porqué somos lo que somos y adónde nos dirigimos.

No pertenezco a ninguna corriente ni tendencia, mis referentes son los autores que leo. Las historias no las elijo, son ellas las que me eligen porque tengo curiosidad por saber o comprender algo, una época, una forma de vivir distinta a la que yo vivo. Lo que escribo es producto de lo que leo, de la experiencia que me ha dado la vida, de mis recuerdos, de aquello de lo que fui testigo, de lo que vi y oí, y hasta de lo que olvidé. Todo vale para ponerse a escribir y perfilar a cada uno de los personajes.

¿Para ser escritor hay que ser buen lector? Aconséjenos 3 libros imprescindibles.

Se puede ser un gran lector y no ser escritor, pero nunca se podrá ser un buen escritor si no se es un gran lector, ya que la lectura es el alimento fundamental de la escritura, si no hay lectura, la escritura se limita. Por eso la regla fundamental para escribir con alguna ambición de superación es la de leer, leer y leer…

Libros imprescindibles hay muchos, demasiados, aunque lo imprescindible es leer, cada día, leer siempre como una necesidad vital. Voy a decir tres que a mí me entusiasman en cada relectura.

–’La Regenta’, de Leopoldo Alas. Imprescindible lectura lenta y pausada, sin prisas, poco a poco, saboreando cada frase y cada sentimiento.

–’Los Gozos y las sombras’, Torrente Ballester. También es una lectura a largo plazo, sin prisas, lectura serena…

–’La tía Tula’ de Miguel de Unamuno.

Además, hay un libro de Stefan Zweig que no es una novela pero se lee como tal, son sus memorias: ‘El mundo de ayer’. Creo que esta obra es imprescindible para entender lo que era Europa hace un siglo, y los errores tan similares que estamos cometiendo de nuevo…

De la misma forma y siguiendo con una especie de memorias escritas por Antonio Muñoz Molina, considero imprescindible la lectura de ‘Todo lo que era sólido’. No son novelas pero ordenan nuestra mente en muchos aspectos.

¿Qué libros aconsejaría leer para quien desee adentrarse en la buena lectura?

El ejercicio de la lectura es un acto muy personal. Depende de tantos factores como personas somos en el mundo. No sabría aconsejar qué leer, pero sí podría decir que se lea, que la lectura es un mundo de oportunidades que se nos abren y que no debemos desaprovechar, que la lectura cambia la vida, la manera de ver y percibir el mundo en el que nos movemos, que nos ayuda a comprender y a comprendernos, que ayuda a ser más tolerante, más crítico, más sabio, más libre… Leer sólo depende de uno mismo, nadie te obliga a hacerlo o no… Es algo que se debe hacer por uno mismo… o no…

¿Qué precisa para ponerse a escribir? ¿Cuáles son sus rituales, si tiene alguno? ¿Hay algún secreto que le convierte cada noche en escritor?

Para escribir necesito mi espacio: mi mesa, mi ordenador, tranquilidad, aislamiento y silencio, o en su caso música de fondo, clásica normalmente, y tiempo por delante…

Mis rituales son una estricta rutina (siempre me pongo a la misma hora, después de haber madrugado, desayunado bien, y de haber hecho  cuarenta minutos de natación); la disciplina (hay que ponerse a escribir, es la única forma de que te llegue la inspiración, con los dedos puestos sobre el teclado); una botella de agua; libros a mi alrededor… Y saber que dispongo de horas de aislamiento para escuchar la voz de los personajes.

No hay ningún secreto para ser escritor. Todos lo somos en potencia. A escribir se puede poner cualquiera que tenga la inquietud de hacerlo, pero solemos confundir la escritura con la publicación, y no es lo mismo. Escribir es una forma de estar en el mundo, es como la lectura, puede llegar a ser una extraordinaria catarsis personal. Publicar o no es algo que no depende de uno. Escribir es lo que importa… Lo demás, si ha de llegar, llegará, pero siempre de la mano de otros.

¿Cuál es su forma de trabajo: usa un mapa o brújula, improvisa o planifica? ¿Se deja llevar por las musas o camina totalmente a ciegas?

No planifico nada, me pongo delante de la pantalla, los dedos sobre el teclado y me dejo llevar como si estuviera leyendo una novela… A veces me atasco, entonces dejo el teclado y me pongo a leer hasta que algo me impulsa a volver a teclado y a continuar con la historia. Luego releo, reescribo… Camino a ciegas, impelida por las musas del trabajo y la disciplina.

¿Cuáles son los hitos relevantes que destacaría en su aventura literaria?

Los conflictos del ser humano, sus carencias, sus miedos, sus inquietudes, cómo los gestiona, cómo los resuelve, si es posible hacerlo, cómo los asimila, cómo se acomoda a los tiempos que le ha tocado vivir… Cómo se rebela, si es que lo hace, o cómo se deja llevar, indolente, a un destino no elegido.

Las editoriales, ¿son el campo de batalla del escritor? Los premios… ¿son males necesarios en la carrera de un escritor?

Para mí la escritura es un círculo mágico que yo inicio y que cada lector cerrará en el momento en el que termine la última línea… Las editoriales son necesarias para poner en contacto la obra escrita con el posible lector. Uno puede escribir y dejárselo leer a los más allegados, o incluso puede no dejárselo a nadie y guardarlo en un cajón o destruirlo. La industria de la editorial es una manera de poner al alcance de más gente las historias escritas. El campo de batalla para el escritor es la paciencia infinita que hay que tener, la confianza en el valor de su obra (con los pies pegados al suelo, eso es fundamental) y un punto de suerte buscada, perseguida, trabajada, para que llegue la oportunidad y te publiquen; pero entonces empiezan otras batallas, otros conflictos, otros intereses… Por eso insisto que escribir es lo único que importa, porque es lo único que depende de uno mismo.

En lo que a mí respecta como escritora, nunca diría que son un mal necesario; más bien son una opción, si quieres, lo intentas, si no, sigues otro camino. Unas veces alcanzas ese premio y otras, la mayoría, te quedas sin nada. Son opciones.

Díganos brevemente… ¿qué intención le mueve al escribir: es un escritor con vocación de entretener, de divulgar, de formar?; ¿es un escritor de su tiempo o un escritor comprometido con su tiempo?

Escribir se ha convertido para mí en una necesidad, una forma de estar en el mundo, una manera de vivir. Soy lectora voraz desde pequeña, y la lectura me ha aportado mucho a lo largo de mi vida; me ha ayudado a identificar miedos, carencias, a definir inquietudes que he visto reflejadas en personajes o situaciones leídas; me ha ayudado a comprender mi entorno, a reaccionar, a ser más crítica, a formarme como persona… Eso mismo intento provocar en el lector con mi escritura… Intento emular a los escritores que considero mis referentes.

Un escritor siempre lo es de su tiempo, y comprometida con mi tiempo estoy porque escribo para comprender lo que soy y de dónde vengo.

¿Qué le gustaría que olvidaran en el futuro de su actividad literaria? ¿Qué quedará de su obra para la posteridad a pesar suyo?

En esta vida todo pasa y casi todo se olvida; para mí lo importante es que quede mi obra, que mis novelas puedan ser leídas dentro de cien años con el mismo interés que leo yo ahora las novelas escritas hace un siglo. Esa es mi ambición como escritor, que mis novelas, las historias y los personajes contenidos en ellas me sobrevivan.

¿Qué palabra o concepto le caracteriza como escritor?: ¿se considera un escritor creativo, original, optimista, fantasioso, soñador, imaginativo, idealista, etcétera?

Soy idealista, soñadora y realista, sé que puede sonar a contradicción pero es así como me veo; trato de mostrar la realidad que me rodea, ahora o la que ha existido en el pasado, y para ello es necesario idealizar y soñar, elementos necesarios para que la ficción sea veraz.

¿Qué libro(s) más irreverente(s) considera que ha leído?

Me viene a la memoria la obra de Saramago, sobre todo Caín… No recuerdo más, aunque seguramente habré leído alguna más. La literatura tiene siempre algo de irreverente, aunque creo que este concepto puede ser demasiado maleable como para definir una novela como tal.

¿Cuáles son las tendencias actuales de la literatura que más interés le despiertan?

 Mi interés por la lectura desde hace tiempo es la narrativa, en el sentido más amplio de la palabra, y con preferencia de los autores españoles, porque leer a un autor extranjero supone leer la interpretación del lenguaje hecha por el traductor, es decir, no leo la narrativa utilizada por el autor, sino la traducción. No digo que no haya que leer autores extranjeros, hay que hacerlo, pero con la conciencia de que es una traducción, y que nos enteramos de la historia escrita por ese autor.

¿Cómo se definiría a sí mismo? ¿Cuál es su mejor valor en el campo literario? ¿Y en lo humano?

Soy una mujer que intenta llevar las riendas de su destino, consciente de que la vida hay que vivirla paso a paso, sin prisa pero sin pausas inútiles que lastran la existencia, y muy consciente de que únicamente a través del trabajo y del esfuerzo personal se puede conseguir esa sensación que definimos como felicidad.

En la literatura mantengo el compromiso y la sana ambición de mejorar en cada línea escrita con el fin de alcanzar la perfección narrativa, a pesar de saber que ello es imposible…

En lo humano, me considero una buena persona, al menos lo intento.

Y por último:

¿Se arrepiente de haber hecho las cosas al revés? o mejor dicho, ¿De no haber seguido el orden establecido que correspondía a su juventud?

Cada vez estoy más convencida de que lo más acertado que he hecho en mi vida fue unir tan joven mi destino al hombre que, a base de amor y mucha generosidad, ha ido sacando lo mejor de mí.

No creo que hubiera sido capaz de llegar a escribir si no hubiera vivido como lo he hecho y, sobre todo, con quién he vivido… Hay gente que sabe desde siempre lo que quiere ser; a mí no me ocurrió eso; hasta cumplidos los cuarenta abrí distintos caminos en mi vida buscando mi lugar en el mundo, hasta que lo encontré. Eso sí, nunca me estuve quieta, nunca me rendí, continué buscando, abriendo y cerrando puertas, hasta que hallé el camino de la escritura.

Solemos limitamos demasiado por demasiadas cosas, entre ellas la edad. Parece que todo se tiene que hacer con los ímpetus de la juventud. La excusa tan utilizada para limitarnos a nosotros mismos de ‘ya no tengo edad para hacer esto’, ‘dónde voy yo con mis años…’. Si queremos hacer algo, siempre que dependa de nosotros, tenemos que hacerlo, al menos intentarlo porque en el intento está la gracia de las cosas; aunque no alcancemos la cima, la fama o el éxito ante los demás, si a nosotros mismos nos satisface será más que suficiente. Escribir, leer, nadar, bailar, cantar, estudiar…, cualquier cosa es posible si nos ponemos a ello, tengamos la edad que tengamos; cosa distinta será la velocidad a la que lo hagamos, pero qué importa si nos cuesta leer un libro el doble que a otro porque mi lectura es mucho más primaria, más básica… Lo bueno de cumplir años es que no hay que rendir cuentas a nadie, tan sólo a uno mismo. Esa es la clave para hacer cosas que uno quiere hacer en el momento que sea en la vida, con veinte o con setenta años; con veinte seguramente lo harás más rápido, con más energía, pero no tendrás la experiencia y la serenidad de los setenta, ni la capacidad de relativizar, de asimilar con generosidad los fallos, los errores… La vida se ha de vivir hasta el último suspiro.







Etiquetas:   Entrevista   ·   Escritores   ·   Periodismo   ·   Cultura   ·   Lectores
Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario









Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
15594 publicaciones
4085 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora