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Los distintos líderes políticos, cerrarán la campaña hoy antes de las 00,00 del
sábado, por respetar la vigente norma electoral, pero lo que digan hoy irá
dirigido a sus votantes. La captación de votos creo que la dieron por terminada
ayer en la que se expusieron por última vez ante los ciudadanos y lanzaron sus
mensajes. Hoy seguramente – escribo esto a las 17,51 horas del viernes 24 de
julio – durante sus intervenciones harán un resumen de la campaña y animarán a
sus seguidores para que vayan a votar.
Haremos un recorrido por lo que
ayer dijeron. Comenzaré con Albert Rivera por hacer bueno aquello de que “los
últimos – al menos el 20D - serán los primeros”. Las campañas electorales no
son la especialidad de Ciudadanos, Albert Rivera se maneja bien ante un atril o
ante las cámaras de televisión, pero pierde muchísimo en las distancias cortas.
Le resulta un suplicio “hacer la calle” y conste que no hay segundas
intenciones en la expresión, pero ésta ha sido una campaña en la que el
contacto directo con el votante ha sido muy importante y la ha sufrido
muchísimo.
Ayer se metió en un jardín,
empujado por las ganas de decir lo que le apetecía, antes de lo que le convenía
y ante quinientos seguidores afirmó que “ Como seamos decisivos, algunos van a
sudar tinta". Un pensamiento negativo que no creo que le beneficie, porque
si resulta ahora que Albert Rivera y muchos de los naranjitos lo único que
buscan es ajustar cuentas con Rajoy, si todo esto que estamos viviendo y
pagando, lo estamos sufriendo para que Albert se dé el regalado gusto de
hacerle mear sangre a los populares, nos ha engañado como a chinos.
Ha hecho una campaña en la que ha
dejado claro que él no es Rajoy, ni Pablo Iglesias; de Pedro Sánchez no ha
dicho nada, pero a los votantes no les interesa saber quién “no” es Rivera, les
gustaría saber quién es y que quiere hacer con sus votos. Un pensamiento
negativo, expresado negativamente y una campaña en negativo. Veremos que tal
resultado le da.
Pablo Iglesias, del que decía el
otro día Rajoy que “mientras no se declare demócrata cristiano todo irá bien”,
ha hecho un esfuerzo ímprobo por vender una imagen amable, que ha coronado con
un mitin presidido por la bandera de España. Pero ayer se puso catastrofista y
aprovechando que el Ebro no pasa por Valladolid, utilizó el asunto de las
grabaciones al ministro del Interior para dudar de la limpieza de las
elecciones afirmando “Creo que todos los ciudadanos tenemos serias razones para
estar preocupados", mientras el bobilín (1) de Garzón pedía en un tuit,
observadores internacionales que aseguraran la limpieza de las elecciones.
Me imagino que la mayoría de los
españoles, salvo los podemitas, habrán pensado que cree el ladrón que todos son
de su condición, porque todos sabemos cómo funciona lo que él ayudó a organizar
en Venezuela y la seguridad jurídica brilla por su ausencia en ese país.
Pedro Sánchez busca sacar rédito
del escándalo del ministro y desde Ferraz afirman que “Esto refuerza la
necesidad de un Gobierno limpio y ahí somos la mejor garantía" Si fuéramos
romanos, para averiguar quién es el responsable de la grabación, nos
preguntaríamos ¿Cui prodest? ¿A quién beneficia? Y esa pregunta la contestan en
román paladino los de Ferraz cuando afirman que “"Al PP bien no le viene,
y a Rivera lo han implicado...”.
Así que si hacemos caso a los
romanos y tenemos buena memoria -, hay que recordar que en asuntos de
grabaciones ilegales los socialistas tienen un acreditado currículo, por poner
un ejemplo, recordar las grabaciones ilegales que le hizo el CESID, a las
órdenes de mi paisano Narcís Serra, a SM el rey Juan Carlos - la cuestión
parece meridianamente clara.
Y si hablamos de asuntos oscuros
en el ministerio del Interior, el PSOE tiene un bagaje difícil de superar: El
saqueo de los fondos de la lucha antiterrorista, el GAL, la cal viva, la pasta
de los Huérfanos de la Guardia Civil, etc., que dieron con los huesos de un
ministro, un secretario de Estado y el Director General de la GC, Luis Roldán
en la trena, todos ellos del PSOE.
Sin embargo Pedro Sánchez con ese
amor por lo irreal que le posee, anima a votar socialista para abrir una nueva
etapa presidida por la "honradez, la ejemplaridad y la decencia",
aunque le quedan algunos disgustos internos muy difíciles de sobrellevar. Por
primera vez en su historia, UGT no ha pedido el voto para el PSOE, el secretario
general del sindicato se ha explicado “A la hora de votar es necesario conocer
el compromiso de los programas y la credibilidad de los mismos”, una bofetada
brutal para Sánchez.
Para rematar, hoy viernes Felipe González le ha advertido
en un mitin en el que estaba presente el candidato socialista, que Podemos
"nunca" puede ser socio de gobierno del PSOE porque representa un
"populismo rupturista de pseudoizquierda" que va contra la
"solidaridad entre todos los españoles". Así que la verdad es que, si
lo tenía mal, las cosas apuntan a peor.
Rajoy se ha limitado a subrayar
la necesidad de un gobierno estable con credibilidad en la UE, que continúe con
el trabajo llevado a cabo en pro del crecimiento económico y la creación de
empleo, equilibrio y solidez muy necesarios ante la salida de Gran Bretaña de
la UE y advierte a sus seguidores que el 26J será un día muy duro en el que
sufrirán probablemente un "pásalo" como cuando el 11M y en el que hay
que ir a votar.
Por cierto, hablando de votar:
Sean de la ideología que sean, simpatizantes del candidato que sea, vayan a
votar. No caigan en la trampa de pretender cambiar una situación haciendo
“nada”. Porque la abstención y el voto en blanco, en menor medida, pero
también, significa no hacer nada.
En democracia las cosas se
solucionan votando, vayan a las urnas y elijan la oferta que prefieran.
(1)
Academia Canaria de la Lengua
bobilín, na.
1. adj. Or. Tonto, necio, imbécil. ¿Qué le pasa al
bobilín este, que llegó ayer y ya quiere hacerse el amo?