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22/06/2016


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En poco tiempo del nuevo gobierno -- poco para los tiempos habituales de juzgar la corrupción -- uno a uno se suceden los hechos que soñaban los Anti K y que los K no imaginaron de este modo, ni en sus peores pesadillas.




Pero en medio de las dos facciones extremas hay una mayoría -- silenciosa a veces como la describe Lanata --  que espera verdadera justicia, investigaciones a fondo y que esta vez nada quede impune. Es real que la sociedad está mal informada, sobre informada y con información tendenciosa, pero se evidencia en las redes, las conversaciones y hasta en las expresiones diarias de la gente, que quieren se juzgue a todos. Los que apoyaron a Scioli en el balotaje, pese a su pertenencia peronistas, la mayoría dicen  que se investigue a todos, aunque pertenezcan al espacio. Y los que votaron el cambio ni lo dudan, justamente eligieron a Macri para llegar a ese cambio.

A diferencia quizá de la etapa anterior, donde el sentimiento social que predominó fue "que se vayan todos", en este ciclo de cambio de gobierno, crisis, balance y cuestionamientos de gestión, la gente no se percibe enfrentada a la política y los políticos, sino que busca con certeza saber quién es quién. Casi nadie consultado en sondeos duda en aceptar, que rindan cuentas y si tienen algo cuestionable paguen, hasta las figuras políticas a las que apoyaron.

Es todo un cambio en la sociedad, que se refleja en los sondeos de opinión, habla de una búsqueda de valores y que la política, parece que todavía no lo percibe pese a lo pendientes que están de los sondeos.

Salvo los núcleo duros K y Anti K -- y el primero desgranandose rápidamente -- que comparten la actitud de negación, omisión o justificar lo cuestionable, buena parte de la sociedad, independientemente de lo que votó, no le importa su preferencia si ese que prefiere tiene algo cuestionable.

Es todo un comienzo de evolución lo que pasa en la sociedad. 

El 2001 no solo puso a los partidos de gobierno -- UCR y FG -- al borde de su disolución, sino que el Peronismo con sus distintas variantes habían sido para la sociedad, también responsables de esa crisis que dejó el Menemismo. Esto hizo que la preferencia de la gente abandonara a los partidos tradicionales, buscara nuevas opciones y sobre todo que votara liderazgos -- personas -- en lugar de partidos. 

Los Kirchner,  Néstor más que Cristina, eran desconocidos para la mayoría de la sociedad en 2002. Solo el aval de Duhalde, que había logrado sacar al país del caos, pese a lo repudiable de su gestión, le dio a Néstor ese 22 por ciento que consiguió frente a Menem que obtuvo el 24 por ciento. Kirchner entendió el cambio de entonces  se enfrentó al PJ Bonaerense, fue por la Transversalidad con los Radicales K, Sectores de Izquierda y Sociales y luego el Kirchnerismo absorbió al Peronismo  por eso de que la gente iba a votar personas --a Él o a Ella -- y no partidos. 

Esta última elección que llevó a Macri a la presidencia daba la sensación de que seguía siendo así y que la gente priorizaba los liderazgos personales por sobre los partidos. Por eso llegaron a la primera vuelta Scioli, Macri y Massa, más allá de lo que cada uno representaba. El balotaje consolidó más esa tendencia en cuanto a la figura de Macri, pero no así en la de Scioli, que claramente no representaba al Kirchnerismo -- en el mejor de los casos buscaban controlarlo si ganaba-- pero tampoco representaba a todo el Peronismo, que una parte había apoyado a Massa y De La Sota en las Paso y Primera Vuelta. Evidentemente en Macri un sector -- Anti K y PRO -- votó un personalismo, pero otra parte muy importante cerca de la mitad -- UCR, independientes y votantes de Massa Anti K--votaron por su partido o en contra del Kirchnerismo. En suma, votaron partido y no persona, porque Macri tampoco los conformaba

Con este dominó judicial de la corrupción, que nadie sabe con certeza quien empuja  -- evidencias de intervención de inteligencia cada vez hay más -- se hace evidente que los hechos de corrupción, sobre todo en el tema Obras Públicas, cruza a buena parte del empresariado nacional y a políticos que exceden al Kirchnerismo, aunque el Kirchnerismo sea el máximo exponente.

En los tres casos más impactantes que se sucedieron -- Báez, López y Pérez Corradi-- hubo clara intervención de Inteligencia, pero como analicé en la nota anterior, es dificil decir, más allá de la versión oficial de cada caso, a quién responde esa Inteligencia. Sin embargo si se lo analiza desde la política, algunas de las versiones de periodistas que tienen buenas fuentes en inteligencia, comienzan a ser muy probables (servicios relacionados a Granados y Matzkin). La pregunta que debemos hacernos, es ¿a quien le conviene más -- fuera de la sociedad que reclama justicia -- que estos casos exploten de este modo impredecible?

Para acercarnos a esta respuesta, debemos primero ver quién denunció la corrupción y quien no. 

Empezando por Carrió, Stolbizer, Ocaña, Lousteau y varios referentes de la Izquierda, hicieron denuncias, incluso a PRO no sólo al Kirchnerismo, siendo que hoy son algunos de ellos socios. Los distintos Peronismos pese algunos a mostrarse opositores al Kirchnerismo, prácticamente no denunciaron, hasta que no llegó la última campaña electoral y sus denuncias fueron más mediáticas que judiciales. EL PRO nunca denunció la corrupción Kirchnerista, salvo Pinedo y Prat Gay también al final del gobierno por el Dólar Futuro, pero el hoy Ministro de Hacienda, en ese momento no estaba nombrado ni era parte del frente.Y Paradójicamente el Kirchnerismo si denunció a Macri -- y operó en la Justicia, Causa Escuchas por ejemplo -- también más mediático que judicialmente, pero con eso aumentó la polarización K y PRO.

Esto muestra que PRO,  salvo en lo discursivo, nunca fue realmente contra la corrupción K. Algunos justifican esto diciendo que para denunciar tenían a Carrió, pero lo cierto es,  que la hoy socia de Macri,  recién entrando en el año electoral previo, se asoció al PRO y rompió con FAUnen. Hasta casi 2015, o sea toda la Era K, las denuncias de Carrió no representaron al PRO. 

La pregunta es ¿por qué el PRO nunca fue judicialmente contra el Kirchnerismo e incluso ya gobernando, tanto Macri como Peña llegaron a decir que "no veían bien que Cristina fuera presa"?

Este resumen de hechos, que cada quien los puede interpretar como quiera, pero son reales, también muestra que no era del mayor interés del gobierno actual, el tsunami judicial que se vive. Ahora, si el Kirchnerismo además de negar de plano la corrupción -- pese a los condenados que ya tiene -- no solo quería evitar todo esto, sino que se presentaba como opción para volver a gobernar, es seguro que su entorno no está detrás de esto.  El Gobierno por su parte, no estaba desesperado en que avancen las causas de corrupción K -- porque algunas incluso pueden implicar a entorno empresario propio-- y se sentía muy cómodo polarizando con el Kirchnerismo, estirando la rivalidad y a quien culpar, quizá replicando en sus constantes cruces lo que el Kirchnerismo hizo con Clarín. ¿Quién entonces, con Inteligencia o no, empujó estas causas?

Si prestamos atención al Peronismo, esta pregunta se contesta sola.

El Kirchnerista Rossi en el Parlasur hoy expresó que detrás de esto estaba "Carrió y Zuvic con la AFI montando un gobierno paralelo". Lo cual es muy poco probable, cualquiera que las conoce, sabe la guerra que sostienen ambas con los Jueces Federales y además,  que es muy dificil también que ambas hagan algo asociadas a Majdalani (socia de Larcher Ex Side K) y con los muchos Ex Side que aún permanecen en la AFI. Rossi agregó al final de su discurso "quieren darle fin al Kirchnerismo y con eso al Peronismo" Hábilmente el Diputado K asoció en su discurso a Kirchnerismo y Peronismo. Es evidente que fue un mensaje por elevación al Peronismo, quizá a los que están detrás empujando esta sucesión de detenciones, capitulando de este modo con el Kirchnerismo y mostrando que ya no van a dividir.

Y en dividir,  justamente puede estar el principal motivo.

Hay que ver, lo único que dividió al Peronismo en las últimas elecciones, le facilitó el triunfo a Macri y sigue dividiendo al Peronismo, es el Kirchnerismo. Sin el kirchnerismo o al menos sin sus liderazgos y su peso político, el Peronismo no tiene casi motivos para seguir dividido. 

El Peronismo ve las elecciones 2017 acá nomas, sabe que no tiene mucho tiempo para debatir un armado de todos los frentes y también saben que si no van juntos, no va a ser fácil vencer a Cambiemos.  Sin embargo de ganarle a Cambiemos las Legislativas, sobre todo en PBA, los siguientes dos años de Macri casi serían de un cogobierno con el PJ. De perder las elecciones el Peronismo, dependerían exclusivamente de los liderazgos visibles para poder competir en 2019 y eso no les garantiza nada y mucho menos que sus liderazgos coincidan en ir juntos. La principal batalla que tendrán, será de egos por candidaturas y beneficios  por el potencial poder.

El Peronismo con semejante aparato y el mayor territorio político, busca rehacerse pos Kirchnerismo. Y la UCR, aunque casi no se hable de ellos, con un gran aparato también, si bien con menos territorio, también tiene sus debates.

Es que si se uniera todo el Peronismo como pretenden por ahora desde un sector y eso incluyera a Massa, los Radicales que están en el FR ya no tendrían razón de transversalidad para quedarse. Seguramente seguirían en principio las sociedades provinciales, pero no a futuro.

La elección de Río Cuarto, si bien no fue más que una intendencia --que la comunicación de Macri quiso nacionalizar -- demostró esa división entre PJ y UCR.

Es muy posible si lo que empezó avanza y sigue hasta el final, que esta elección en una ciudad de Córdoba sea un réplica del mapa electoral nacional en la Legislativas 2017, algo así como  lo que fue Santa Fe a la elección nacional, donde todo se dividió en tercios en la elección presidencial pasada.

Si el Peronismo se junta, los K abandonan a la Jefa a su suerte judicial y se camuflan en las bancas, a Macri ya hoy, sin esperar la renovación Legislativa 2017, lo complicaría. A la vez Macri, más por espanto que por amor, tendría el apoyo de otros frentes no peronistas, pero eso solo, si logra acercar con su gestión -- socioeconómica sobretodo -- a Progresistas y al FAP.   Esto sin duda cambiaría el formato de gestión de PRO, que dejó afuera de casi todo a los Radicales y que pocas veces coincidió en las medidas que tomaron, con el frente de Stolbizer y los Socialistas.

Son solo hipótesis de un futuro cercano, pero que se precipitó por la sucesión de causas judiciales, que de estar dormidas y casi detenidas, alguien las despertó y por lo que se ve, no fue ni K, ni PRO quien lo hizo.

El  FPV y PRO   fueron grupos de poder y liderazgo, no exactamente partidos, que surgieron con oportunismo y como respuesta a la decepción de la sociedad en 2001 con los partidos históricos. Ambos para poder trascender, usaron alternativamente los aparatos y territorios de la UCR y el PJ. Sin estos dos partidos nacionales por detrás, el FPV con suerte se reduciría a Santa Cruz y el PRO seguiría teniendo su importante electorado en CaBA, algún sector de Santa Fe, de Córdoba y PBA que está sujeto a cómo le vaya a Vidal en su gobernación. Pero lo cierto es  que con el PJ unido y como franco opositor, no sería nada fácil.

El Peronismo tiene la llave a recuperar poder, al menos legislativo y de negociación (lo que siempre se traduce a caja) y por el avance judicial que hubo,  que mata dos pájaros de un tiro, parece estar dispuesto a conseguirlo. Porque si bien las causas que se aceleraron destruyen al Kirchnerismo como tal, también va a mostrar una sociedad K y PRO nunca reconocida por ambos. Es dificil que algunas de esas causas involucre a funcionarios o miembros del actual gobierno, pero si involucran directamente a buena parte de los empresarios, que ambos frentes beneficiaron la última década. Macri replicó en muchos aspectos el formato K de gestión y negocios en la política estos años, eso si, con otros modos y otra prolijidad. (Al final les dejo link a varias notas y análisis sobre esto). 

Pero no solo lo replicó antes y benefició a sectores, incluso compartidos con los K, sino que en su actual gestión sostuvo algunos elementos K del anterior gobierno. Un claro ejemplo es la reciente incorporación del ex vice Ministro de Economía de Lorenzino y Cristina Adrián Cosentino, pero no es el único, en economía de las segundas líneas hacia abajo, casi no cambiaron, lo justifican diciendo que son cuadros técnicos. Lo mismo pasa en nada menos que Obras Públicas y en buena parte de Vialidad Nacional. Pero lo más llamativo, son las múltiples Subsecretarías que había creado Cristina en Presidencia para su difusión presidencial (el relato y la persecución a quienes lo cuestionaban), con otro formato aunque con la misma cantidad, siguen (se ocupan de redes sociales e imagen del gobierno) Eso sí, con el cambio de  quien dirigía  la comunicación de CFK  Agustina Zeballos,  ex productora de Víctor Hugo también (y que mucho tuvo que ver con su conversión al Kirchnerismo, por eso terminó en difusión presidencial K),  que ahora es la responsable de Comunicación de PAMI de este gobierno con Regazzoni.

Dicen desde la política y desde la prensa, que la corrupción es sistémica. Es real que algo de eso hay, pero más allá de sistemas corruptos, a esos sistemas los hacen las personas que gestionan.

La gente votó cambio y también es real que no había opción para el cambio fuera de Macri, suficiente con imaginar, cómo sería este primer semestre si Scioli gobernara y tuviera además de la crisis, esta interna peronista dentro del gobierno. Pero lo cierto es que Macri sostiene prácticas K y no solo en el modelo económico (dólar retrasado, inflación, tasa alta, presión impositiva) que por ahora fue: pagar deuda y ajustar, si no en lo político y la obra pública. Las primeras licitaciones que adjudicó Macri, los beneficiarios (Caputo.S.A, IECSA S.A, RoggioS.A, Electroingeniería, Odebrecht ) son varios de los que aparecieron en la "lista de Lopecito" entre los "10 que había que pagar si o si" ¿Adelantos de Obras? ¿Para el retorno? ¿Y que no se terminan?

Las Constructoras privadas argentinas, son en lo formal privadas,  pero en verdad históricamente se enriquecieron con la obra pública (dinero del estado) y con esa renta, más privilegios, beneficios en tierras fiscales y concesiones a medida (en CaBA Tiro Federal, Catalinas ll y Terrenos de Casa Amarilla) recién ahí invierten en lo privado, que en definitiva salvo por la mano de obra que emplean, también los beneficia solo a ellos. En suma todos sus recursos y riquezas, se las dio el Estado, los políticos, los que gobernaron. o sea: Cristina y Macri,  esta última década.

Podrán decir que los demás empresarios no son Báez, es real, pero desde la UIA su Ex Jefe Méndez  sinceró que todos tuvieron prácticas similares, aunque muchos se negaron a aceptarlas. La CAC está expectante, espera los avances, no habla, tampoco le conviene hablar y siempre son oficialistas, es lógico, viven y se enriquecen con el Estado.

Por eso volviendo al comienzo, pos 2001 se dijo "que se vayan todos",  en estos 15 años se fueron muy pocos y quedaron los peores gobernando, pero lo peor de todo, es que el sistema no cambió, fue más corrupto. En este nuevo ciclo que se votó por personas y no por partidos, se apostó al cambio y a terminar con la corrupción, por ahora no se ve que eso pase, al menos por iniciativa de los que se votó. El frente que se votó además, gobierna un solo partido, los demás apenas acompañan. Enfrente el Peronismo se rehace luego de otro ciclo cuestionable "se están reproduciendo" como decía Perón. Pero para que no vuelva -- o sería mejor decir no siga -- el desequilibrio de poder -- ese que dice "sólo puede gobernar el Peronismo"-- los partidos no Peronistas deberían fortalecerse el espacio de la UCR y ya no con predominio PRO en el poder.

Quizá solo una estructura fuerte y ética de partidos, con férreo control, no solo opositor, sino de los propios socios de cada frente que integran un partido, pueda acercar al objetivo.

Sin duda hay que revalorizar los partidos políticos históricos, como construcción y a la vez como control,  y desde ahí cambiar.









Notas sobre sociedades K y PRO 





La grieta, funcional a negocios PRO y K

El relato del no relato

DISTRIBUCION de CARGOS de CONTROL en CABA

Lo que sigue si Macri gana

 



Etiquetas:   Corrupción   ·   Daniel Scioli   ·   Mauricio Macri   ·   Anticorrupción   ·   Peronismo   ·   Obras Públicas

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