. Fue la segunda oportunidad, para algunos, de mejorar su
desempeño y mostrarse ante los potenciales votantes como la opción que dicen
representar.
Se discutieron tres temas: i) Modelo de Gobierno, ii) Negocios
Internacionales, Ecoturismo e Impulso a la Industria Energética; y iii)
Justicia y Bienestar. Salvo Esteban
Villegas Villarreal (EVV), Gonzalo Yánez (GY) y José Rosas Aispuro Torres
(JRAT), ningún otro candidato respetó los temas previstos.
Tres rápidas conclusiones:
i)
La competencia es
entre el candidato del PRI y sus aliados y entre el del PAN-PRD.
ii)
Como en el
anterior, EVV se desempeñó mejor que todos los candidatos en el debate; el segundo,
fue Gonzalo Yáñez; en tercer lugar, JRAT, sin duda.
iii)
El resto de participantes
no tienen nada que ofrecer en la contienda.
Ahora bien, desde mi perspectiva,
trataré de analizar la participación de cada uno de los contendientes en forma
descendente y de acuerdo al lugar que creo, deben ocupar si juzgamos su
participación.
·
Guillermo Fabela Quiñonez (GFQ), candidato de MORENA, fue la gran decepción. Apareció
después de JRAT, en segundo lugar, al inicio, en la presentación del debate. En
esa intervención leyó un documento en el que delineó lo que debe ser y cómo se
debe interpretar un debate: no como un concurso de oratoria y sí como la
oportunidad de ver, escuchar y conocer la forma en que un candidato pretende
gobernarnos. De ahí en adelante, hasta su intervención final, nunca pudo hilar
un concepto de manera clara, seria o incluso crítica. Un desastre total. Una
total decepción. Al igual que Nancy Vázquez, no tiene qué ofrecer a la
contienda.
·
Nancy Vázquez (NV), candidata del Partido Encuentro Social (PES), intentó trasladar
su gestión en el municipio de Nombre de Dios y el tema de perspectiva de género
como un ejemplo de lo que puede ser capaz de hacer como gobernadora. Si bien su
desempeño fue, con mucho, mejor que en el primer debate (no leyó su discurso),
no tiene nada que hacer en la contienda. Su papel más bien fue atacar y
denostar a JRAT en todas y cada una de sus intervenciones, en una especie de
“catarsis” o sesión psicoanalítica (de esas de novios o esposos despechados) por
la labor de JRAT dentro de las filas del PAN que han terminado por generar una
desbandada de cuadros de ese partido y meterlo en una crisis de identidad
severa.
·
Alejando Campa Avitia (ACA), candidato independiente, solo habló sobre
“salud” y en su papel de “outsider” del sistema, lanzó críticas a los “partidos
políticos de siempre”. Eventualmente, atacó de manera fuerte en su discurso a
JRAT (cuestionó su hombría, por cierto) y terminó por configurar un lema que ha
venido explotando en algunos de sus discursos en tierra: “El Candidato
independiente no miente”. Dudo que le alcance para captar a todo ese espectro
de ciudadanos inconformes con la política (las encuestas lo sobrestiman), pero
está en su papel.
·
Gonzalo Yáñez, candidato del PT, fiel a su estilo, no se metió en problemas. Hizo un
discurso ecuánime, apegado a los tiempos y a los temas y expuso los éxitos y
logros que lo llevaron a la cumbre de la política local en la década de los
90´s. Nada nuevo, excepto por mantener vigente el sistema educativo CADI que,
por cierto, le sirvió para lapidar la propuesta de JRAT de promover la creación
de guarderías, a las que calificó de retrógradas y del pasado. Un dato que es
destacable, a diferencia de GFQ (quien debería defender esa causa), fue el
único que abogó por los maestros y trasladó un tema nacional (reforma
educativa) al plano local a su favor. Inclusive felicitó a los maestros por el
15 de mayo y criticó fuertemente la misma reforma por considerarla violatoria
de los derechos laborales del magisterio. De manera histriónica, como solo GY
lo sabe hacer, cerró su participación con dos libros en la mano: la paradoja "cambiar todo para que nada
cambie", piedra angular del libro “Gato
Pardo”, del célebre Giuseppe Tomasi di Lampedusa; y con la Constitución Política de Durango, como una forma
de explicar cómo no y cómo sí gobernaría si es favorecido con los votos el 5 de
junio próximo.
·
José Rosas Aispuro Torres, candidato del PAN-PRD, en su carácter de opositor,
desde el primer momento quiso lanzar ataques y acusaciones de manera personal
hacia EVV y otros personajes cercanos al gobierno estatal sin lograr su
objetivo (desestabilizar a su oponente). Hay que decirlo, aún y cuando mejoró
su desempeño respecto al primer debate (no leyó en su participación), perdió
valioso tiempo para posicionar su experiencia de gobierno y privilegiar una
campaña de contraste y contenido de sus propuestas de manera constructiva. Un
error garrafal: se enganchó al responderle a NV y ACA. Era obvio que iban a
atacarlo y no se preparó para ello. Intentó contraatacar y tampoco se preparó
para ello. El problema fue que no terminó de plantear nunca una idea concreta
de sus propuestas, lo mismo habló de corrupción, salud, educación e
industrialización de la Laguna, que del tema del ejercicio del gasto y la deuda
pública del gobierno en la entidad. Del rescate de la Universidad Juárez o
eliminar las cuotas de inscripción en las universidades públicas sin conceder
un momento para contextualizarlas en los temas en discusión, inclusive. Se
desdibujó como político con experiencia y se comportó como un joven tratando de
buscar camorra, ríspido, y sin mostrar contundencia en sus argumentos.
·
Esteban Villegas Villarreal, candidato de la coalición (PRI-PVEM-PANAL-PD), en su
papel de líder de la contienda y defensor de las acciones del actual gobierno,
esbozó un discurso de continuidad y nueva perspectiva de largo plazo. Lo
primero que debemos destacar de su participación es que, para ser o llegar a
ser un líder, al menos debes parecerlo, y eso es lo que proyectó EVV en cada
intervención y desde el primer debate. Si hubiera que definir o caracterizar la
participación de EVV en ambos debates es: excelentemente bien preparado. Fue
claro, preciso, firme, contundente y siempre con una propuesta concreta. Trató
de abundar en los cómos que es importante, sin dejar de responder con punzantes
comentarios las acusaciones que previamente lanzó JRAT sobre su persona o “el
grupo en el poder”. Desde el inicio, delineó los cinco ejes en los cuales gira
su propuesta: la persona, la familia, la comunidad, el municipio y el estado y
su internacionalización. Hizo un ejercicio mental lapidario para las propuestas
de JRAT, al plantearle al auditorio que, de manera regresiva, imaginaran
Durango sin la obra pública y la infraestructura lograda en los últimos 12 años
en la ciudad, y lo contrastaran con la época en la que JRAT fue alcalde de
Durango (y como parte del PRI). Fue una jugada magistral de un joven candidato
que ha sorprendido por detalles como ese desde el primer debate. Me quedo con
dos frases que proyectó en distintos momentos de su participación: “…limpiar lo que haya que limpiar y avanzar
hacia el futuro…” y una forma, para mi gusto, sutil e interesante de
transmitir y conectar con el público en tercera persona al cierre de su
participación: “…humildemente, les pido
(a las personas) que platiquen con su familia, sus amigos, sus vecinos de mis
propuestas y las de mi partido, del nuevo proyecto, de los planes de mediano
plazo, del rumbo que requiere Durango hacia el futuro, hacia las nuevas
generaciones…”.
@leon_alvarez