La Rebelión del siglo XXI
La Rebelión del siglo XXI

. Al forzar los límites de la injusticia se da una explosión o revelación de la sociedad y surgen liderazgos que reclaman una justa reivindicación, historia que se asemeja a la Venezuela de la década de los 90, un liderazgo claro de Hugo Chávez con habilidad en oratoria capaz de enamorar a la población con ideas utópicas de justicia e igualdad plena, la idea de una “Revolución del siglo XXI” que aunque tiene mucho sentido inicialmente, cuando es llevada a la práctica con el tiempo, como toda utopía se distorsiona, se transforma en heterotopía y nada resulta como debería.
En la práctica con el tiempo salen a relucir diferencias, inconformidades, reproches, algunos trabajan más que otros y unos comienzan a tener más privilegios que otros. Se sigue usando el mismo discurso pero ya vacío, se es ingenioso en formas de dominación y métodos que hagan irreversible el proceso, mientras tanto el pueblo maleable y fácil de convencer podría adaptarse e incluso permitir que sus condiciones de vida vayan disminuyendo; esto se debe principalmente a su falta de educación, de cultura y organización. La historia de George Orwell parece dejar una triste conclusión en donde las sociedades están destinadas a la dominación, injusticia y desigualdad ya sea por un modelo u otro. Por el contrario yo creo que lo único malo de ambos modelos son los excesos, cada uno tiene cosas positivas y posturas válidas por reconocer, un modelo que tome lo mejor de ambos, con libertades, con reconocimiento al individuo y sus capacidades, que reconozca el mérito y lo recompense, pero que también brinde una distribución más justa al trabajo, brinde igualdad de oportunidades y de condiciones para todos, con mayor justicia social para la superación de la pobreza material -sin que se confunda esto con populismo-, y educación de calidad para la superación de la pobreza mental.