. Al
él se llega, bien sea por vía democrática o por medio de la imposición.
Esta
última vía es la que ha imperado en varios países, cuya población acepta vivir
en un sistema autoritario, en el cual la libertad de expresión se considera
desacuerdos o negaciones de parte de quienes adversan al gobierno de turno. Hay
un libro titulado “Rebelión en la Granja” cuyo autor es George Orwell, que muestra el ascenso al
poder de un grupo de cerdos, inspirados por razones ideológicas que suponen la
igualdad de los animales y la oposición de éstos al dominio del ser humano. Es
así como inician un movimiento de búsqueda de nuevas prerrogativas para las
demás clases, apoyándose en argumentos que pretendían establecer el control y
la dirección de un gobierno, mediante la falsedad.
La mentira es el denominador por
excelencia en la trama del libro. Los cerdos cometen abusos en la granja y con patrañas
justifican acciones viles para los demás animales. Se puede observar como hay
una doble moral en cuanto a los preceptos que establecen sobre el régimen de
convivencia animal. La mentira y el engaño de quienes no tienen la capacidad de
descubrir por su propia cuenta los desmanes de los cerdos, es lo que mantiene
el poder. En muchas ocasiones, los animales dominados, se consideran como elementos
continuadores del sistema autoritario. Nadie se atreve a cuestionar ni a
propiciar movimientos que vayan en contra de los abusos de poder, pues los
mismos han sido imbuidos por la falsedad de un grupo que goza de beneficios que
predica la igualdad, pero que, en la práctica, constituyen un ejemplo de
gobierno autoritario en el cual el beneficio siempre es individual y para nada
el bien común forma parte de su estilo de liderazgo.
Por ende, la dominación se logra con
falsos argumentos que parecen permitirla adopción de normas o principios, que
más de considerarse como reglas son un medio de ceñirse ante las ambiciones e
ínfulas de poder de los cerdos. Estas supuestas normas, son violadas por el
grupo dominante al acercarse a conductas humanas que antes, eran objeto de
crítica. Podríamos decir que los demás animales de la granja son objeto de
adoctrinamiento y se consideran como peones que sirven para la perpetuidad en
el poder de un grupo dominante que no cumple sus propias convicciones y se escuda en la mentira.
Jorge Rangel
Estudiante de Administración de Empresas
Facultad de Ciencias Económicas y Sociales
Universidad de los Andes