Antes de comenzar, quería recalcar que conozco todas las críticas que me van a caer, incluyendo las de mis compañeros anarquistas. Asumo todas y cada una de las consecuencias que va a tener este escrito y las actuaciones que se deriven de él, pues en momentos de crisis y agitación política, es imprescindible tener el coraje para adecuar la táctica a las diferentes circunstancias que se suceden. Además, agradecer de antemano las críticas, sobre todo si son constructivas, pues servirán para construir el pensamiento colectivo que tanto nos hace falta. Para todos aquellos que prefieran el insulto y me acusen de traidor, les diré, que yo no hago política para hacer amigos sino para transformar la sociedad en la que nos ha tocado vivir, y recordarles que estaré encantado de volverles a ver en las calles día tras día.




