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Coordenada 05.06.16: encuestas preelectorales


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04/05/2016

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Siempre hay un David para un Goliat, diría un escéptico recalcitrante. El Atlético de Madrid venció en semifinales de la Champions League al Bayern Múnich contra todos los pronósticos. Atrás quedó el nombre, prestigio, trayectoria y las estadísticas que respaldan y dan cuenta del desempeño histórico y durante el último año de uno de los equipos más poderosos a nivel mundial (Bayer Múnich).


A pesar del cúmulo de información y análisis previos donde el favorito era el Bayern en todos los rubros (posesión de balón, dominio de la cancha, más tiros a portería, más pases acertados, menos pelotas perdidas…), el día del partido, en el campo de juego, en el despliegue de fuerza, jugador por jugador, estrategia por estrategia, ganó el equipo en teoría más débil y con la nómina más baja (20 veces menor que la de su rival) con mayor trabajo, disciplina y concentración. Así de fácil. ¡Por eso el futbol es uno de los deportes más democráticos del mundo!

Hago esta reflexión, estimado lector, lectora, porque en medio de las campañas políticas comienzan a observarse muchos datos a favor o en contra de X o Y candidato y es solo eso, una mera referencia estadística que debe tomarse en cuenta para evaluar el avance de las campañas y el desempeño de un candidato en un lapso de tiempo. Son instrumentos que miden cómo los ciudadanos van procesando los mensajes, actitudes, declaraciones y argumentos de quien ofrece gobernarnos en el futuro.

Si cometer errores por la calentura del momento es peligroso en una campaña política (menospreciar al rival, cantar victoria antes de tiempo, guerra sucia o campañas negativas, desconocimiento y titubeos ante ciudadanos, mensajes de ataque y no de propuesta…), reducir el análisis de una encuesta electoral a la intención de voto por candidato y por partido es suicida. Las encuestas preelectorales son una hoja de ruta en términos cualitativos que debe leerse en el momento (es una fotografía) y de inmediato desplegar acciones en consecuencia. Jamás deben usarse para mostrar “quién va ganando o quién va a ganar” sino para observar en dónde está la clave para ganar: jóvenes, adultos mayores, indecisos, profesionistas, mujeres, hombres, desempleados, empleados de gobierno, sindicatos y un largo etcétera.

No caiga en la tentación de creer que una encuesta preelectoral es un “pronóstico”. Hay muchas razones para afirmar que una encuesta preelectoral no tiene por qué ser un instrumento para hacer conjeturas futuristas ni adivinar con sus resultados el desarrollo de la jornada electoral. Van cinco características que nos explican para qué sí son las encuestas:

1.- Monitorear la campaña. Los candidatos y los partidos políticos, al conocer y estudiar los resultados de una encuesta, realizan todo lo que está a su alcance para modificar esta tendencia, ya sea para revertir la ventaja o para incrementarla. Hacen cambios en sus discursos, intensifican sus anuncios en los medios electrónicos y escritos o incluso modifican la estructura de sus equipos de trabajo; pero nunca se conforman ni se quedan estáticos con el resultado que arrojó la encuesta preelectoral, algunos de ellos tiene más éxito que otros y logran modificar esa tendencia.

2.- Miden estado de ánimo y conocimiento. La encuesta preelectoral refleja el estado de ánimo de los entrevistados y el conocimiento que se tiene de los candidatos y las campañas en un momento dado. En términos prácticos es un “corte de caja”. Este ánimo y sobre todo el conocimiento de los aspirantes se mueven conforme se acerca la elección y esa condición se intensifica en el último tramo de la contienda, lo cual ocasiona que se modifiquen las preferencias electorales e incluso las ganas de salir a votar ese domingo de elección. En consecuencia, los escenarios de competencia también se pueden mover y es muy difícil que una encuesta preelectoral prevea todos estos cambios.

3.- Fecha de la medición y la elección. Una consecuencia inmediata del punto anterior tiene que ver con el periodo en que se lleva a cabo el levantamiento de la encuesta, no es lo mismo levantarla cuando estamos a una semana de la jornada electoral o el mismo día de la elección, que levantarla un mes antes o cuando la campaña inicia. Las cosas cambian y los datos presentados reflejan el estado de las percepciones y de ánimo de la población al momento de la aplicación de las entrevistas; las preguntas de intención de voto o preferencia política son sólo indicador de la situación presente en el momento de la encuesta. Conforme la jornada se aproxima son muchos los factores que la afectan el desarrollo de la misma campaña, los escándalos o desempeño de los gobiernos locales en funciones e incluso la agenda nacional, que en ocasiones se vuelve más importante que los mismos temas de campaña.

4.- Participación ciudadana.- Una encuesta se aplica a todos los ciudadanos con derecho a voto y los encuestadores tratan de identificar de entre ellos a los ciudadanos con mayor probabilidad de presentarse a las urnas a sufragar; sin embargo, esto no siempre es fácil de lograr sobre todo con participaciones bajas (abstencionismo es una situación común en México), por lo tanto, tratar de saber lo que hará este grupo pequeño de los entrevistados a través de una encuesta a una población mucho más grande, se vuelve muy difícil y es una nueva fuente de error.

5.- Error estadístico y humano.- Las encuestas forman parte de los métodos estadísticos que por definición llevan implícito errores aleatorios. Por ejemplo, cuando se dice que un dato tiene el +/- 3% de error con 95% de confianza, se afirma que este método puede tener más de tres puntos de desviación respecto al valor real en 95 de cada 100 veces que se aplique (el problema es que no se aplica 100 veces, sino sólo una vez). Es decir, se tiene la confianza estadística de que los resultados del estudio que se está viendo sean producto de una de esas 95 correctas, pero se tiene la posibilidad también de que sea de las 5 restantes "equivocadas", y en su caso no sabe si el posible error sea de sólo 3 puntos hacía arriba o hacia abajo, o pueda ser mayor.

Siempre hay un David para un Goliat. El Atlético de Madrid venció en semifinales de la Champions League al Bayern Múnich contra todos los pronósticos. Las encuestas preelectorales son una hoja de ruta en términos cualitativos que debe leerse en el momento; reducir el análisis de una encuesta electoral a la intención de voto por candidato y por partido, es suicida.

@leon_alvarez

Etiquetas:   Elecciones   ·   PAN   ·   PRI   ·   Gobierno   ·   Encuestas   ·   PRD

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