. Felipe VI, que no contaba con los apoyos necesarios
como para presentarse a la investidura y
que estamos abocados a nuevas elecciones. Naturalmente le ha echado la culpa a
todo el mundo, como si no supiéramos todos que hace muy poco tiempo se ofreció
imprudentemente para formar gobierno, sin contar en ese momento con los apoyos
necesarios y sin tener demasiadas esperanzas de conseguirlos, lo que le llevó
al fracaso más estrepitoso.
Arremetió contra Mariano Rajoy
que en aquel momento manifestó a SM exactamente lo mismo que ahora él aduce y
cargó inmisericorde contra el del PP junto a sus palmeros en Ferraz y con el
apoyo de toda la artillería mediática asociada a los intereses del PSOE. Puso
al gallego cual no digan dueñas por hacer lo que ahora le parece tan normal y
se lo parece porque lo es, pero también lo era en su momento para Rajoy. Lo
refleja en un tuit “Le he comunicado al
Rey que no cuento con los escaños suficientes para ser investido presidente”.
Conste que lo natural, lo honesto, ahora y siempre, es que si un líder político
no cuenta con los apoyos suficientes para conseguir la investidura, no acepte
el encargo de formar gobierno.
Lo que hizo en su momento Rajoy
fue un ejercicio de responsabilidad, aunque lo lapidaran por ello y ahora los
que tienen la paciencia y el temple que hay que tener en estos asuntos, se
acuerdan de eso tan viejo de “dónde las dan, las toman”, porque el fracaso del
intento de Sánchez, que siempre se ha
sostenido desde Génova, ha quedado demostrado.
Fracasó en la investidura, fue el
único candidato que no ha logrado superar la segunda ronda en la que necesitaba
una mayoría simple, que fue incapaz de conseguir y ahora, al “cierre de
edición” debe reconocer que se encuentra como el gallo de Morón, sin plumas y
cacareando… pero sin los apoyos necesarios.
Ahora la culpa es de Iglesias y
de Rajoy que han ejercido un “doble bloqueo” que no ha podido superar “Ante la
imposibilidad de hacer frente a este doble bloqueo de Mariano Rajoy y Pablo
Iglesias, nos vemos abocados a unas nuevas elecciones". Incapaz de concitar las voluntades
suficientes, acusa a los demás de lo que él ha estado haciendo desde antes las elecciones,
dice que "Los vetos nominales han
podido al cambio, los sillones han bloqueado el cambio", cuando lo cierto es que el socialista ha
vetado al ganador de las elecciones y si hoy no tenemos gobierno es porque
Pedro Sánchez y con él el PSOE se han negado a aceptar el pacto que hubiera
dado estabilidad a España.
Si su prepotencia le dejara
reflexionar, se daría cuenta que él no ha buscado socios que pudieran llegar a
un acuerdo que les permitiera gobernar España con rigor y eficacia, él
necesitaba quién se plegara a sus necesidades. La culpa es de Iglesias porque
no ha querido ceder en cuestiones fundamentales para su militancia o a pactar
con C,s., la culpa es del PP que tras ganar las elecciones, tenía por lo visto
la obligación de apartarse para que este chico fuera presidente de nuestro gobierno,
la culpa es del Comité Federal del PSOE que le prohibió pactar con los
secesionistas y que vio con horror como Sánchez abandonaba las ideas de su
programa electoral para firmar el pacto con Rivera.
No tiene capacidad política para
liderar el gobierno de España, no ha sabido conseguir los socios que
necesitaba; por no tener, no tiene siquiera el apoyo del PSOE, Europa desconfía
de él, no tiene la flexibilidad y la cintura necesaria para negociar, sólo
tiene prepotencia, ambición y la certeza que se
le viene encima un nuevo fracaso
electoral.
Que con su pan se lo coma.