. Cuando se aproxime la fecha límite en la que haya
que disolver Cortes, tendrán que aceptar que Sánchez pacte con quién mejor le
convenga o ir a unas nuevas elecciones,
una situación que el PSOE no será capaz de encarar. La debilidad ideológica del
partido les obligará a cerrar los ojos, aprobar el pacto con los secesionistas
y traicionar todo lo que han estado prometiendo.
Es usted un pesimista, dirán
algunos, me limitaré a recordar que un pesimista no es otra cosa que un
optimista informado. No creo que haya nadie que no esté convencido que la
visita de Sánchez a Puigdemont, servía a
cuestiones distintas a las que oficialmente se esgrimieron y ya para que les
cuento si hablamos de la entrevista secreta que mantuvo el mismo día, el
secretario general socialista con el líder de ERC. Una comida secreta cuya
filtración ha generado una serie de reacciones que no hacen otra cosa que
confirmar que Sánchez estaba y está decidido a contar con el apoyo de los
independentistas catalanes para conseguir la investidura.
Comenzó esta maniobra cuando
cedió temporalmente una serie de senadores socialistas para que ERC y DiL
pudieran formar grupo propio en el Senado. Se defendió la canallada explicando
que se debía a un acto de cortesía parlamentaria y como en este país sufrimos
de una miseria moral galopante - el que sea cofrade que coja su vela - todo el
mundo aceptó la cínica explicación y tal día hizo un año.
Ahora, la reunión a mesa y mantel
que mantuvo Pedro Sánchez y Junqueras, una reunión secreta, por lo que
automáticamente todo el mundo se pregunta ¿qué querrían ocultar estos dos? Con
Puigdemont se reunió a cara descubierta y con el de ERC en secreto, algo habría
que encubrir. Desde ayer ya sabemos lo que había, lo dicen los de ERC que
afirman que Pedro Sánchez les pidió la abstención en la investidura, es más
matizan para que quede claro que Sánchez les ofreció alcanzar puntos en común,
una vez que consiguiera gobernar.
En cambio, desde Ferraz dicen
que el secretario general jamás pidió
tal cosa, lo que no explican, quizás porque no se atrevan, es de qué diablos
trataron en esa reunión, porque seguro que a muchos votantes socialistas les
interesaría mucho saber en qué pasos anda el desdichado de su secretario
general. No dan explicaciones, pero desde el PSOE sí expresan un cabreo de padre y muy señor mío a cuenta de la filtración que aseguran ha
perjudicado el plan de alianzas de Sánchez para formar Gobierno. ¿Qué alianzas?
vaya uno a saber, hasta miedo da imaginarlo.
Desde hace tiempo circula por
Cataluña el rumor de una propuesta que se hizo llegar a los independentistas,
la realización de un referéndum "estilo" Quebec. Ahora Pedro Sánchez
se ha pasado por el mismísimo arco del triunfo el mandato de su Comité Federal,
que le prohibía negociar con los independentistas y pese a algún malestar
levemente expresado, no hay reacción, ni siquiera de Ciudadanos que algo tendrá
que decir al respecto, digo yo.
Así que llegada la hora, los del
Comité bendecirán la decisión de Pedro Sánchez y nos lo explicarán como
quieran; pero está claro que si el líder socialista llega a presidente del
gobierno a cuenta de la colaboración de los que están a favor del derecho a
decidir, en Ferraz deberían ir cambiando
sus siglas y quitar de ellas la E de español, porque su permanencia resultaría
una afrenta a la coherencia, la transparencia y la honestidad.
Lo cuenten, como lo cuenten.