.alsoldefuerteventura.com el jueves día 4 de septiembre de 2014. Desgraciadamente la brutalidad cometida en Bruselas lo vuelve a poner de actualidad. Aquí se lo dejo.
Hoy voy a comentar un tema que
desde hace meses tenía dándome vueltas en la cabeza. Lo de los musulmanes y su
guerra santa es algo que me preocupa desde hace muchísimo tiempo, no me ha hecho falta que Arturo Pérez
Reverte escribiera lo que escribió sobre el tema, para concienciarme de la
peligrosísima situación a la que nos enfrentamos los europeos, con una actitud,
que me recuerda indefectiblemente a la que tienen los animales que son llevados
al matadero, sin ofrecer resistencia alguna, pero me alegró ver que el
académico y yo prácticamente coincidíamos al 100% en el análisis y las
consecuencias.
Me llamó la
atención la afirmación de Pérez Reverte cuando dijo que nos estamos acercando a
paso ligero a la III Guerra Mundial, que irremediablemente será contra los
musulmanes. Personalmente siempre he creído que la tercera guerra mundial,
comenzó, casi sin solución de continuidad, tras el final de la II cuando
comenzaron a proliferar una serie de conflictos de media y baja intensidad que
convirtieron lo que dimos en llamar el tercer mundo en un matadero, a plazos,
pero en un matadero. Da lo mismo la numeración que le queramos poner, llevo
mucho tiempo afirmando que irremisiblemente vamos de cabeza a un enfrentamiento
con los musulmanes de ámbito mundial y que más vale, tal como reza la conseja,
al mal paso darle prisa. Habrá quien diga que nosotros no estamos, ni estaremos
en guerra con los musulmanes. Dicen verdad pero se equivocan, el problema
radica que mientras nosotros proclamamos nuestro amor por la paz y por la
búsqueda de consensos, no nos hemos enterado que los musulmanes nos han
declarado la guerra y en ello están, masacrando infieles como quien lava,
mientras muchos se escandalizan de palabra, pero se ponen de perfil si de lo
que se trata es de actuar.
Lo avisaba ya
aquella italiana, Oriana Falacci, brillante periodista y avezada reportera de
guerra que en el año 2002, en un artículo “La rabia y el orgullo”, que se
publicó con posterioridad como libro, advertía con claridad meridiana del
peligro del islamismo radical y de la “invasión” que llevaban a cabo en Europa
los islamistas a través de la presencia de los inmigrantes musulmanes y sus
descendientes y reprochaba la cobardía de la sociedad europea ante ese
fenómeno. Ella lo tenía muy claro, de hecho se atrevió a declarar, ante el
escándalo de la progresía mundial
"Nuestro primer enemigo no es Bin Laden ni Al Zarqaui, es el Corán,
el libro que los ha intoxicado".
Seguro que
habrá entre los lectores quién se escandalice ante la frase, pero es muy cierto
que el Corán trasciende de lo religioso, se ocupa de asuntos que no son propios
de una religión y ahí tienen ustedes a los estados musulmanes que se rigen por
las enseñanzas de ese libro en los que, por mucho que se empeñen los
bienintencionados ciudadanos que defienden la tolerancia ante el fenómeno y
pretenden que los musulmanes se homologuen a nuestros modelos de vida y
gobierno, que por mucho que se empeñen digo, resulta misión imposible conseguir
lo que pretende tanto progre a la violeta porque la experiencia nos ha demostrado que tras que
los occidentales hayamos liquidado a los líderes laicos, aunque musulmanes, a
los que se acusó de ser dictadores - decir eso de un gobernante en un país
musulmán es una tontería como la copa de un pino - e intentar crear una especie
de democracia, el hueco dejado por aquellos líderes, que sabían que el peligro
venía del Corán y de los extremistas que lo predicaban, exactamente igual que
lo sabía la Falacci, ha sido ocupado por
los clérigos musulmanes que están más entregados en predicar la guerra santa y
bendecir las matanzas de infieles que de gobernar esos territorios, al menos a
la manera occidental.
Mientras tanto
los emigrantes musulmanes hacen su labor y poco a poco nos imponen a los
europeos sus costumbres con una tranquilidad pasmosa, con el beneplácito de
tanto gilipuertas que está encantado de demostrar que a tolerantes no nos gana
nadie. Ahí están los berzas que pretenden devolver la catedral de Córdoba a los
musulmanes, con el cuento de que antes que catedral fue mezquita y yo digo que
antes que mezquita fue iglesia visigoda y si hay que devolver que empiecen por
Santa Sofía en Constantinopla, que hoy es mezquita, pero antes fue basílica. Y
mientras los primos de los musulmanes que tenemos aquí, le cortan la cabeza a
los cristianos que no son lo bastante rápidos como para huir, violan a las
cristianas y después las venden, incendian las iglesias y decapitan a la gente,
aquí seguimos instalados en la babeante propuesta de la irresponsable
tolerancia.
Quizás sería
bueno reflexionar y tomar buena nota de
lo que está pasando ante nuestras narices. Los terroristas de aquel atentado en
el metro de Londres eran paquistaníes de tercera generación, es decir ellos,
sus padres y sus abuelos habían nacido en Londres o Manchester o donde quiera
que los parieran, pero en el Reino Unido y a pesar de eso eran más paquistaníes
que los que viven en Islamabad. Aquí los tenemos en la Cataluña nacionalista,
que con la tontería del idioma ha potenciado la emigración de paquistaníes
porque como no saben hablar el castellano, aprenden el catalán y han puesto
todas las trabas que han podido a los sudamericanos, que al ser capaces de
entender y hacerse entender en castellano se han pasado lo del aprendizaje del
catalán por el mismísimo arco de la comodidad.
Y en esa
Cataluña de los Pujol, Más y Junqueras, se multa a quién rotula en castellano,
pero no al que lo hace en pastún o como se llame lo que habla esa gente, que
son un hervidero de potenciales terroristas, que decapitarán a sus primeras
víctimas en Siria o Irak, pero con la decidida voluntad de, tras superar el
aprendizaje, hacer su master en decapitaciones en Tarrasa, Madrid,
Torredembarra o Matapuercas del Archiduque. No se escandalicen, que eso ya está
pasando, tenemos islamistas españoles matando en Irak a los cristianos que
pillan, mientras aquí seguimos en la tarea de permitir la instalación de mezquitas en las que clérigos de los que
nadie sabe nada, explican lo que no deberían explicar, en lugar de tomar
ejemplo de la socialdemócrata Suecia que le ha dicho a Arabia Saudita que no le
van a permitir financiar la construcción de más mezquitas hasta que en su país
se puedan edificar iglesias.
No sé si fue
en Tarrasa o Sabadell, donde en un colegio público los niños que no eran
musulmanes y llevaban bocadillos de chorizo para comérselos a la hora del
recreo, fueron agredidos por sus encantadores compañeros musulmanes, que de
tolerancia andaban bastante mal y aquí no pasa nada, aunque resulta evidente
que los musulmanes, sean de la edad que sean, imponen por la violencia sus
creencias.
No es que yo sea
racista y por eso diga estas cosas, los musulmanes son multirraciales, no es un
problema de racismo. Se han quitado la careta y nos amenazan a los españoles,
advirtiéndonos que van a convertirse en nuestra peor pesadilla y desde luego lo
harán contando con la numerosa quinta columna de los benditos musulmanes que
viven con nosotros, que en cuanto suene la hora se transformarán en
sanguinarios combatientes de Alá, porque ese rollito de los musulmanes
moderados, me van a perdonar, pero es como lo de las meigas gallegas, que dicen
que existen, pero nadie las ha visto nunca. Así que no cuenten con que haya
gente que salga de las mezquitas a pedir que pare la violencia, al menos
mientras vayan ganando. Que cuando pierden sí lían la mundial y si no ahí
tienen a los asesinos de Hamás, primos hermanos de los del ISIS, transmutados
en pobres víctimas de los israelitas gracias a la propaganda y … a más cosas
que no voy a escribir, porque no quiero ofender a nadie.
No hablo por hablar, ha
sido el propio El rey Abdalá de Arabia
Saudí el que en estos días pidió a los
embajadores occidentales que trasladaran a sus gobiernos un mensaje: “Los
yihadistas pueden atacar Europa en un mes y EEUU en dos meses si no se les
combate por la fuerza, con rapidez y con la razón”.
¿Qué ahí está
un musulmán moderado? No me hagan reír que tengo el labio partido, Abdalá
financia a gran cantidad de radicales para que practiquen el terrorismo más
sangriento a condición que no lo hagan en Arabia Saudita, así que en todo caso
estamos ante un musulmán “posibilista” y dejen ustedes de contar.
Un día les
contaré el procedimiento psicológico que funciona a las mil maravillas con
estas gentes. No me lo han contado, lo he visto ponerlo en práctica en vivo y
en directo, con unos resultados absolutamente sorprendentes.