. Esa palabra esquiva que parece el híbrido entre
resistencia y flexibilidad pareciera ser la última carta a usar en momentos
turbulentos y ha venido permeando los diversos espacios sociales: ha pasado de
la órbita personal y familiar a formar parte de las estrategias gerenciales de
las organizaciones y empresas.
Un oso, un
cuarto, un desierto pos apocalíptico, un silencio del poder religioso, una
familia castradora,… todos estos ejercieron una agresión psicológica extrema a
los protagonistas de las historias que conmovieron a la La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas
de Estados Unidos para la entrega de su estatuilla dorada en su edición 88.
Se entiende por resiliencia la
capacidad de los seres vivos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y
situaciones adversas llegando a salir fortalecidos luego de la experiencia.
Así fue
como vimos a un barbudo Leonardo Di Caprio sobrevivir al ataque de un oso en The revenant (2015) para llevarse su
añorado Oscar como mejor actor, luego de una intensa campaña vía redes sociales
que lo aclamaban con una avalancha de tuits y post.
Por su
parte, Brie Larson tuvo que escapar de un cautiverio de 7 años
en un pequeño cuarto en Room (2015) para
alzarse con la estatuilla por mejor actriz.
Si había
que premiar a la resistencia del ser humano frente a la adversidad, es justo
que quien se llevara la mayor cantidad de premios -6 estatuillas doradas- fuera
precisamente la cinta que presentara la mayor desolación posible: Mad
Max: Fury Road (2015).
Para culminar la noche más esperada de la meca del cine, el premio a mejor
película fue para una historia que muestra la tenacidad de un grupo de
periodistas que nadando contra la corriente sacan a la luz el lado oscuro de la
iglesia católica referente a los casos de pederastia que escondía bajo sus
sotanas: Spotlight (2015).
Pero no quería terminar este breve listado de películas que tratan sobre
la resiliencia sin dejar de mencionar a Joy
(2015), protagonizada por Jennifer Lawrence, cuyo trabajo le
valió la nominación como mejor actriz, y en la que también trabaja el
venezolano Édgar Ramírez.
En la
historia hay una escena que me llamó mucho la atención. En ella se observa a la
protagonista leyéndole un libro a su hija, el cual trata el tema de las
cigarras que según el mismo pueden estar en estado de latencia por 17 años para
luego retomar su vida sin inconvenientes. Esa cifra le parecía extraña al
personaje por no ser un número comúnmente relacionados con ciclos -5, 7 o 10- y
coincidía con los años que habían trascurrido en la vida de Joy desde que
abandonó sus sueños para mantener a su familia.
Digo que la
escena me llamó la atención porque precisamente Venezuela ha pasado 17 años
como esas cigarras que se mencionan en la película, dormida en su potencial
dentro de lo que se ha autodenominado Socialismo del siglo XXI.
Como Joy
Venezuela es atacada por diversas fuerzas que apuestan por su debacle. Estoy
seguro que como la protagonista de la película los venezolanos despertarán en
el último momento frente al abismo y retomarán la senda de un futuro glorioso
al cual están destinados.
La clave nos
la da Joy: nunca darse por vencidos y en estar conscientes de la debilidad
moral de quienes momentáneamente nos controlan. Conciencia es poder.
Hay un
diálogo muy significativo en la película entre Robert De Niro y Jennifer
Lawrence donde se observa el terrible poder que tienen las palabras para
intentar quebrar las alas de una persona: El padre de Joy –De Niro- menciona al
grupo familiar tras un revés de la chica que el problema fue haberla dejado
pensar que podría llegar a ser alguien importante algún día, se recriminaba no
haberla hecho despertar a tiempo aceptando su mediocridad.
Hay que
tener mucho cuidado con los metamensajes que recibimos de nuestro entorno pues
podrían herirnos de muerte en nuestros más queridos proyectos. La clave para
evitar sus dardos envenenados es una combinación entre auto estima y terquedad
para persistir en la realización de nuestros sueños. Podemos pensar lo que
queramos: somos libres.
La
resiliencia cuando se practica es el mejor premio que podamos recibir pues
quien lo otorga es la persona más importante del mundo para nuestras vidas,
nosotros mismos. No hay gratificación mayor que saberse capaz de superar
cualquier adversidad.
Por @Joaquin_Pereira