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1 M discurso y realidad


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02/03/2016


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El presidente Macri dio inicio a las sesiones ordinarias del Congreso y aunque algunos hablan de comienzo de una nueva era, dio el tipo de discurso que se esperaba, con algunos datos que no se esperaban y prometió cambios que por ahora no están más que en el discurso.




Un cargo no hace de una persona, otra persona y ser presidente ahora del país, no hizo a Macri distinto de lo que era. Es solo una descripción de la realidad que devolvió el discurso que dio en el Congreso. Macri no fue una persona distinta a la que daba el mismo tipo de discurso como Jefe de Gobierno e incluso como Presidente de Boca. 

Ahora si se quiere tomar esta descripción como una valoración, que un cargo no lo haya cambiado y siga siendo Macri, puede ser bueno y malo a la vez (depende de quien mire)

La obsesión K (y ultimamente PRO) de querer saber siempre de qué lado está cada cual , hace que nos exijan a los periodistas a definirnos como  vemos y desde donde cada cosa que decimos. En mi caso es solo una descripción de la realidad, que en si misma no es buena ni mala, es lo que vi (no estoy de ningún lado)

En Boca Macri tuvo sus negaciones de la realidad, aplicó recortes en algunos lugares sensibles y por otro lado gastó a discreción produciendo ciertas injusticias y aunque no tiene sentido para esta nota enumerarlas, le costó que El Virrey Bianchi lo dejara plantado en una conferencia de prensa ( todos lo vimos)

Como Jefe de Gobierno también tuvo sus omisiones y hasta ocultamientos, aunque siempre haya trascendido en los medios y su propia comunicación, las frases más honestas como "se va a inundar este año, el próximo y el otro, pero el cuarto año me comprometo a que no se va a inundar" promesa que se terminó cumpliendo. Pero también aseguró cosas como que Nicolás Caputo su amigo de la infancia, asesor y hasta ministro sin cartera como lo indican algunos, "nunca había recibido licitaciones siendo él jefe de gobierno de CaBA " y concretamente no es real. Hay varias investigaciones periodisticas profesionales (no mediáticas) investigaciones de legisladores y hasta denuncias de Carrió, Sánchez, Ocaña, Lousteau y Stolbizer, que lo contradicen, siendo incluso hoy los cuatro primeros socios políticos en Cambiemos.

Por eso el discurso político sea en campaña o en la función pública y esto es válido para Macri y para todos los demás, no debe ser el foco del periodismo, sino la gestión y lo que el gobierno aplica de ese discurso.

Macri finalmente hizo alguna enumeración de la "herencia" K recibida, pero lejos de aplicar las medidas de shock que prometió, su modelo se aferró en las variables más sensibles al gradualismo.

El primer gran problema que le dejó el kirchnerismo fue el Cepo al Dólar. El segundo gran problema fue el déficit fiscal, según el propio Macri de 7 por ciento. El tercer problema grande fueron los subsidios a la energía y transporte en AMBA, que implicaban unos 4 o 5 puntos del PBI. Hay miles de problemas y falsedades más, dado que el kirchnerismo destruyó las estadísticas, como: desempleo real, pobreza real, inflación verdadera, exclusión, trabajo precario, inseguridad, falta de estructuras, deudas reales y demás.

Con el Cepo al Dólar, que en principio se consideró casi como una medida mágica su levantamiento, (porque no pasó lo que decía el kirchnerismo) en realidad no fue a fondo, no sinceró, no devolvió competitividad y se quedó a mitad de camino. La argumentación es extensa, lo analicé en una nota anterior (un mes después ya varios economistas dicen lo mismo) En la nota "El mercado ya lo adivinó" hice un paralelismo con la última crisis de 2002, en la que para salir de la convertibilidad costó llevar el cambio peso dólar de 1 a 1 a  4 a 1. Fue duro, impactante, conmocionante, rompió contratos, ventas, hizo perder poder adquisitivo en dólares a los salarios, encareció los productos importados y se perdieron ahorros. Todo eso fue traumático, porque la sociedad no lo esperaba. Pero el shock aplicado por Duhalde (no sin falsedades) devolvió rápidamente la competitividad, puso tan lejos al dólar de precios relativos, que subirlos a ese nivel los convertía en invendibles. A la vez los sindicatos, con la desocupación que había y la necesidad de trabajo, tampoco pudieron presionar por actualizar salarios registrados al nivel de la devaluación. Fue dramático como todo quiebre, pero tuvo al menos tres cosas virtuosas, una despegó a la economía local: salarios, precios relativos, valor de los inmuebles y bienes durables, de la cotización del dólar. Dos, le dio el poder al gobierno, de tener la última carta en el juego con el mercado, para hacer subir o bajar la cotización del dólar según sus necesidades y no las del mercado. Y tres, con la certeza de que no iba a seguir subiendo, que ese era un valor de máxima, los que tenían dólares los volcaron al mercado y los que tenían pesos ante la tasa poco atractiva, lo volcaron a la inversión productiva. 

Macri no lo hizo y como describí en la nota anterior, le pasó lo peor que le podía pasar, que la inflación (la previa al traspaso y la posterior) alcanzara la devaluación insuficiente de Prat Gay, como le pasó a Kicillof en 2014.

Pero peor todavía, era que la inflación no solo alcance en precios relativos a la nueva cotización del dólar, sino que la pase y en algunos productos masivos la pasó. Ahora comienza el juego del mercado, que con cada variable (tasa o dólar) que vaya a la alza, los formadores de precios la van a seguir a la alza también.

El que hoy tiene dólares, desde el pequeño ahorrista (muy presionado con altos costos fijos) y el gran inversor, ambos tienen una certeza, que a fin de año el dólar va a valer más. Por otra parte el que tiene pesos, si bien a la vez tiene incertidumbre de devaluación, mientras la tasa de interés esté en los valores actuales, no se va a pasar a dólares, pero tampoco va a invertir. No es dificil ver el por qué, invertir en cualquier actividad, con altos impuestos, salarios que se actualizan con inflación, alquileres que se renuevan por encima de la inflación, tasas de créditos imposibles y costo de la energía que se multiplicó por seis y de paso, no es segura, los cortes de luz lo demuestran, lo más conveniente es quedarse con la tasa de interés bancaria que también está en el nivel de la inflación. 

Las dos monedas de cambio que utiliza la sociedad: peso y dólar, el peso lo tenemos encerrado en los bancos por la tasa y al dólar en diferentes lugares, pero no se cambia porque va a subir, en suma no hay moneda de cambio para invertir.

El ajuste "brutal" que Macri dice no quiso hacer, gradualmente se lo está y se lo va a seguir haciendo el mercado, pero rentando de lo mismo, sin nueva inversión. 

En la campaña del balotaje, los periodistas independientes y los economistas que no respondían a intereses políticos, creíamos que Scioli paradojicamente iba a estar obligado a negociar con los Buitres pese al discurso K, porque iba a necesitar de crédito y endeudamiento más rápido, por aplicar gradualismo. En cambio todos estábamos seguros, que Macri podía dejar para mucho más adelante esa negociación, porque al aplicar shock para corregir las variables  de cambio, iba a recibir más dólares de inversión y comerciales en poco tiempo. 

Perdió Scioli pero no perdió el gradualismo, cambiario al menos, que finalmente decidió aplicar Macri y hoy lo tiene en esta encerrona, aunque no lo reconozca.

La salida que ven en el entorno económico, es que el acuerdo con los Buitres los saque del default definitivamente y de ese modo poder seguir endeudándose (además de endeudarse para pagarles). Es un camino sin duda, pero que además de generar nueva deuda, lo puede meter en otra encerrona más en el tiempo. Si los créditos a tasa razonable llegan, si eso sirve para infraestructuras y a la vez para dar crédito a mejor tasa, a mediano plazo va a reactivar la economía productiva. Sin embargo en el corto plazo o hasta que realmente se sincere el cambio peso dólar, eso no va a pasar. Pueden entrar muchos dólares de crédito, crecer las reservas, pero esto solo puede empeorar la ecuación monetarista entre circulante y reservas, revalorizar el peso, atrasar más el dólar y tener menos competitividad. 

Mientras no haya un cambio peso dólar, que los formadores de precios no lo puedan alcanzar con el nivel de precios relativos, vamos a ser caros como país y poco competitivos.

Devaluar y quizá en un nivel alto, no solo lo justifica la herencia que se recibió del kirchnerismo, sino que también lo obliga, las brutales devaluaciones que hicieron países socios y competidores de la región, como Brasil.

Si no se puede tener el nivel de precios relativos, de costos fijos, de cargas impositivas y de salarios, que tienen el resto de los países de la región -socios y competidores- la economía argentina no tiene salida real.

Pero en esas duras correcciones, debe estar contemplado el sector que es el mayor generador de empleos y no solo en el país, sino en el mundo: las pymes.

En este ajuste, que Macri dice que podría ser peor, por que no fue brutal, para Pymes que vienen de 4 años de caída en la actividad, inflación y mayores costos, si es brutal. Las Pymes son esencialmente energia, no importa del sector que hablemos, sus mayores costos son en: energia (luz, gas y combustibles), salarios, impuestos, alquileres y tasa bancaria. Y da la explosiva casualidad, que todas esas variables, en estos 80 días del nuevo gobierno, aumentaron y en algunos casos siguen aumentando de un modo brutal. 

En la última nota en esta publicación "Pymes un problema grande" expuse esta realidad, que hoy se puede atender y evitar una caída masiva de pymes, pero en no mucho tiempo, será tarde. Las Pymes caen en silencio, las afectan los mismos problemas y cuando empieza la caida, es muy dificil de reparar. Una gran empresa, podemos tomar el ejemplo de Cresta Roja, cae y siempre hay empresarios o el mismo estado que pueden hacer el salvataje, cuando miles de Pymes diseminadas por el país cierran, es muy dificil, no solo identificarlas, si no recuperar el tejido empresario perdido. 

Emplean al 90 por ciento de los registrados y no registrados, muchas ni siquiera están bancalizadas, pero cumplen además de una función económica, un papel social.

En la Plaza del 1 M que se convocó en el Congreso para apoyar a Macri, no había mucha gente.

La pobre convocatoria no es en si misma buena o mala,  quizá haya un cambio en la sociedad, de empezar a entender que un gobierno no es más que un administrador de recursos y no hay porqué fanatizarse, el apoyo no pasa por ir a una plaza, sino, por tolerar los cambios que hay que hacer para corregir, aún los duros y brutales.

Sin embargo para que la sociedad los tolere y apoye, desde su lugar, trabajando como hasta ahora y no en una plaza, los cambios deben ser para todos y deben ser justos.

El mayor peso del ajuste, que para las pymes es realmente brutal, lo están soportando los sectores que más apoyaron a Macri y a Cambiemos. Quizá por eso, por haber votado el cambio es que - aún- no protestan. 

El problema más acuciante es el déficit fiscal, que obliga a emitir, inundar más de pesos la economía y potencia la inflación.  Ninguna devaluación va a alcanzar -quizá ni una de shock- si no se para la emisión. 

Macri resaltó en su discurso,  los descuentos en Ganancias, en IVA,  en retenciones al agro y los aumentos de planes sociales, que en principio agrandan el gasto público. Pero a la vez omitió,  los gastos en una empresa deficitaria como Aerolineas, los Subsidios insólitos a esta altura al petróleo,  por el precio del barril en el mundo, a petroleras multinacionales,  la quita de retenciones a la megamineria contaminante y aunque lo mencionó sin dar cifras, la desidia que se paga  para seguir transmitiendo el Fútbol. 

Con semejante déficit (y el gobierno que sostiene alto déficit sabe que la gente lo está pagando), seguir gastando en Fútbol no tiene justificación. 

Macri se dejó correr por el kirchnerismo con Aerolineas, YPF, el Fútbol, la devaluación y más. 

No así en cuanto a despidos de empleados públicos y tampoco en cuanto a megamineria que el kirchnerismo no dijo nada, si bien Cristina la benefició  a tal punto de vetar la Ley de Glaciares, pero nunca le quitó las retenciones. Fue mucho y Macri en el Congreso no dio una explicación específica.

Si Macri, Cambiemos y esta nueva era de gobierno, quieren el apoyo más allá del voto, de la misma gente que lo votó y que mayor presión del ajuste está recibiendo, debe equilibrar esa presión y ser más justos. 

Ningún gobierno  debilita su gobernabilidad, menos habiendo ganado en un balotaje, por protestas y falta de apoyo de sectores que no lo votaron, sino cuando a esas protestas se suma la decepción por no soportar la presión del ajuste, de quienes si lo votaron. 

La Plaza del 1 M fue una muestra.

El gobierno de Macri supo rectificar errores en estos primeros meses, hay que ver de cuántos de estos errores que no reconoció, aún puede volver atrás. 





FOTO Revista Noticias







Etiquetas:   Economía   ·   Desempleo   ·   Devaluación   ·   Dólar   ·   Mauricio Macri   ·   Congreso

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