. Para llegar a su trabajo demora aproximadamente 1 hora y
media y debe tomar el metro a diario. La semana pasada Jaimito tiene una
discusión muy fuerte con su esposa, quien incluso se va de la casa. La vida no
se ve factible sin ella a su lado.
Ese mismo día Jaimito toma el metro como de
costumbre, sólo que esta vez camina exasperadamente y con una sensación en el
pecho, como algo que lo inmoviliza pero al mismo tiempo le acelera el corazón.
Ese día el metro sufre una baja de voltaje, por lo que se queda detenido en el
túnel por 10 minutos. Jaimito aún con esa sensación en el pecho comienza a
desesperarse.
La mera idea de que él no podría salir del tren a voluntad hizo
que esa sensación en el pecho se expandiera aún más. De pronto la sensación de
estar atrapado y sin salida se volvió su único pensamiento. El corazón no le
paraba de palpitar y ya en el suelo no había forma de controlar la sensación de
estar muriéndose. Al cabo de unos minutos, luego de que las personas a su
alrededor lo intentaban calmar dándole aire y ánimos, el tren comenzó a moverse
y Jaimito recobró su normalidad. Tuviste una crisis de pánico, le dijo uno de
los funcionarios del metro.
Según este artículo sobre crisis de panico, un episodio con dichas características, para ser considerado como tal, requiere
la aparición de ciertos síntomas específicos. Lo esencial de esta, sin embargo, es la
sensación de muerte inminente o de estar volviéndose loco. Esto viene precedido
por taquicardia, angustia y mucha ansiedad. Su duración es de 10 a 15 minutos
aproximdamente. Y una vez producida, puede reaparecer en diferentes momentos
por un período indefinido si es que no se trata.
Las causas son difíciles de determinar como un patrón que le
ocurre a todos por igual. Va a depender de cada caso. En general se deben a un
conjunto de situaciones altamente estresantes, ansiógenas o angustiantes que
dan la sensación de estar atrapado y sin salida, de cara al futuro. Estas
situaciones si se potencian con una manera de ser con dificultades para
enfrentar este tipo de sensaciones y angustia, dan pie para facilitar la
aparición de una crisis. El tratamiento
debe ser ajustado a la persona.