Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Poesía   ·   Libros   ·   Periodismo   ·   Lectores   ·   Escritores   ·   Internet   ·   Lectura   ·   Internet de las Cosas   ·   España   ·   Italia



Saldos de la visita de Francisco a México


Inicio > Política Nacional
23/02/2016

778 Visitas



Sin duda es positivo el saldo de la visita de Francisco, el Papa, a México. Podemos decir que la salió barato a Peña Nieto y su gobierno. Hay dos vertientes desde donde puede analizarse la visita: la cuestión política y el asunto religioso.


En lo que respecta a lo político fue un éxito para el Gobierno. No hay duda que le salió barato y excelente a Peña Nieto y al gobierno en general. El Papa hizo alarde de gran habilidad y sensibilidad política, mostró respeto y, de manera tangencial se refirió a temas espinosos como seguridad, migración, violencia, pobreza, desigualdad, indígenas o corrupción de forma más bien genérica. No recibió a los padres de Ayotzinapa, no mencionó el episodio, no se refirió a ningún otro caso específico de violaciones a derechos humanos, y no habló públicamente del tema como un problema que sólo acontece en México. Tampoco habló del Chapo Guzmán, aunque sí hizo referencia al narcotráfico y cómo debíamos ocuparnos enfáticamente de los jóvenes para que no caigan en sus redes o no se conviertan en sicarios. Clap, Clap, Clap para los operadores del Gobierno.

Algo muy interesante pero que desde mi punto de vista es un error de enfoque “oportuno” del Papa que pasó desapercibido en el ambiente público, es que, aún y cuando la violencia que se genera entorno al narco ha sido en los últimos años por una política de estado errónea (combatir frontalmente con la fuerza militar a los narcos), Francisco condenó solo a los narcotraficantes por ello, sin tocar un ápice el enfoque de política pública tal como lo ha hecho en otros países. Es decir, en el discurso del Papa fue omiso entorno a decisiones de estado equivocadas para combatir la delincuencia. En el mismo sentido, también fue omiso cuando habló del maltrato a migrantes centrándose en la frontera de Estados Unidos y México: no habló sobre las deportaciones y el maltrato que hacemos de centroamericanos en nuestra frontera sur. Y tampoco habló sobre los casos de sacerdotes pederastas en nuestro país. Insisto, le salió barato a Peña Nieto y eso hay que reconocerlo.

En la parte religiosa, en cambio, Francisco sí fue disruptivo. En lo subsecuente veremos los estragos que causó su visita al cuestionar abierta y fuertemente a los obispos y sacerdotes católicos en nuestro país. Recordemos que parte de la labor de Francisco es devolverle bríos a la comunidad católica, recuperar preponderancia y credibilidad, esa fue la encomienda desde su llegada al pontificado. No es gratuito que el Papa visite al segundo país con más católicos en el mundo (México), solo después de Brasil y que va a la baja, hay que decirlo. De haber 95% de población católica en México, en los últimos diez años ha descendido a 80%, amén del descredito por los escándalos de pederastia y excesos en lo que se han visto inmiscuidos algunos de sus representantes.

Fiel a su origen jesuita, hizo hincapié en los votos de humildad, austeridad y transparencia con la que deben conducirse los obispos y sacerdotes. Fue enfático en el tema de la familia y la obsesión por lo lujos y el materialismo de la curia eclesiástica tradicional, esa a la que está combatiendo desde el interior del seno del catolicismo y que no está muy de acuerdo con la veneración que se hizo a Samuel Ruíz, en San Cristóbal de las Casas. Para mi gusto aún se queda corto respecto a los fundamentos y papel de la Compañía de Jesús fundada por San Ignacio de Loyola, pero, no hay duda de que está generando un sisma al interior del catolicismo.

Quedan los momentos emotivos, por supuesto: las misas, las calles, sus recorridos y su paso por entidades emblemáticas en ciertos aspectos de nuestro territorio: Michoacán, Chiapas, Chihuahua, Estado de México y la Ciudad de México. Queda también, para el olvido, la proliferación del político que en búsqueda de reflectores se toma la foto con el Papa, le besa la mano o hasta recibe la comunión olvidando que hay un tema de simple respeto y laicidad que el estado debe guardar para con todo tipo de expresión religiosa. En fin.

Sin duda es positivo el saldo de la visita de Francisco a México. Podemos decir que la salió barato a Peña Nieto y su gobierno porque hubo trato de cordialidad y civilidad eminentemente política. En la parte religiosa, en cambio, Francisco sí fue disruptivo.

@leon_alvarez



Etiquetas:   Gobierno   ·   Enrique Peña Nieto   ·   Iglesia Católica   ·   Papa Francisco   ·   Michoacan   ·   Ayotzinapa

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
19283 publicaciones
4836 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora