. En aquél entonces y aún
ahora, estimo que la propuesta es lógica, posible y válida. Se trata de otorgar
seguridad social a la totalidad de la población mediante un mecanismo de
cliente frecuente, es decir, lo que se denomina “programa de recompensas o de
lealtad con el cliente”.
La propuesta es fácil de entender: que a cada
mexicano se le otorgue una tarjeta tipo “cliente frecuente” que le sirva para
utilizarla en cualquier compra que realice que esté gravada con I.V.A., que son
las siglas de Impuesto al Valor Agregado, de manera que el equivalente a dos o
tres puntos de I.V.A. se apliquen a una cuenta de ahorros a nombre de cada
mexicano. Con lo anterior tendríamos una cuenta por cada mexicano, es decir,
ciento dieciocho millones de cuentas acumulando fondos. Como es dinero
destinado a pensiones, estaría sujeto a que cada uno alcanzara la edad
establecida en ley para poder disfrutar de los fondos. Eso sí, para que la
gente le tenga estima a las cuentas, cada año podrán disfrutar del veinticinco
por ciento de lo ahorrado en el último año, de tal suerte que siempre estará
incrementándose el saldo.
Como según el S.A.T., que significa Servicio de
Administración Tributaria, existen una evasión y elusión fiscal de aproximadamente
el cuarenta por ciento de lo que se recauda por I.V.A., al momento de que la
gente tenga conciencia que pidiendo que la operación quede registrada mediante
su tarjeta, obligarán al vendedor a reportarla, aun cuando no exista factura de
por medio. Con una simple nota de venta que tenga desglosado el I.V.A., será
suficiente. Ya existen los mecanismos tecnológicos para lograrlo.
Al momento de que se pida registrar la operación,
de inmediato habrá de disminuir el comercio informal, pues la gente buscará
sumar fondos a su pensión.
Es decir, desde la óptica que se quiera ver, la
propuesta es válida y viable. De hecho, la registré con derechos de autor en el
mismo 2004 y la publiqué como libro bajo el nombre “El derecho al ahorro y a la
seguridad social como garantías individuales”. Ya he tenido el inmenso orgullo
de ver publicado mi esfuerzo con otros nombres, es decir, ya he merecido ser
“pirateado”.
Han cambiado los tiempos y algunas formas. Han
caído en desuso voces que jamás pudiera haber pensado que así lo harían, como
la expresión “garantías individuales” que utilicé en el título de mi obra. Pero
la realidad muestra que los tiempos y las formas cambian.
Sin embargo, el fondo sigue siendo exactamente el
mismo: México como país tiene un grave problema con sus pensiones. Algunos
idiotas todavía abundan diciendo que los problemas de desfalco en los estados
obedece a que los jubilados cobran su pensión, teniendo hijos que los deben
mantener. Como si los jubilados no hubieran trabajado toda una vida para tener
derecho a esa pensión, que en la inmensa mayoría de los casos, es raquítica.
Tal vez lo más caro de sostener un sistema de
pensiones sea el servicio médico, pero si se analiza la propuesta que he
planteado, los fondos son suficientes.
Desde 2004 he ido con líderes políticos,
funcionarios, obreros, académicos y muchos más. No he recibido más que una sola
oposición formal a mi propuesta: la del Titular del S.A.T. quien me dice que es
mejor promover la lotería española que genera recaudación de I.V.A., es decir,
lo que en México se conoce como “El buen fin” y en el que si usted compra con
tarjeta de crédito o débito, puede ganar su deuda cancelada. Me dice también,
que mi propuesta va a permitir que los ricos se hagan aún más ricos. Por
cierto, la lotería española es copia de la que inventaron los chinos. Está
documentado[1].
Olvida que actualmente el cuarenta y nueve por
ciento de los adultos mayores en México no tiene pensión y que de los ciento
diecisiete millones de mexicanos, solo aproximadamente veinte millones
disfrutan de seguridad social como trabajadores, ya sea mediante el IMSS,
ISSSTE, CFE, Universidades Públicas, Gobiernos Estatales y algunos más.
Si sumamos los derechohabientes, es decir, esposas,
hijos y padres, tal vez sesenta millones de mexicanos tendrán acceso a algún
sistema de seguridad social… ¿y los demás? ¿Qué vamos a hacer con los que
sobreviven con menos del equivalente a un dólar diario en México? Aclaro, son
muchos los que están en situación de extrema pobreza.
Ahí radica la mayor bondad de la propuesta. Como
los potenciales compradores solo pueden clasificarse en tres tipos: personas
físicas; personas morales de derecho privado; y, personas morales de derecho
público. Cuando compren éstas últimas los fondos servirán para brindar
seguridad social a quienes nunca compran. Y conste, el gobierno tal vez sea quien
más compre en México.
Y desde dos mil cuatro he buscado hacer valer la
propuesta. He tenido la oportunidad de conocer mucha gente y de explicárselo a
muchos más. He estado en medios masivos: prensa escrita, radio y televisión y
me he dirigido de manera directa a múltiples foros. Ya fui incluso al Castillo
de Chapultepec con un Presidente de la República. Ya son muchos años y la
verdad, cada día siento que falta menos para hacerlo realidad. Yo no me he
cansado. Espero que usted me siga apoyando.
Me gustaría conocer su opinión.Vale la pena.
[1]
para ganarle a la lotería China. Ofrecer
pensiones. http://goo.gl/9kC3d5
Foro Reforma Hacendaria y Seguridad Social. http://goo.gl/RYiF27