Cambió el Presidente, cambió el gobierno, cambió el signo político, cambiaron algunos modales, pero las prácticas se repiten, la cadena de mandos no funciona, la ineficacia en seguridad continua y la desinformación es la misma que antes.
Cambió el Presidente, cambió el gobierno, cambió el signo político, cambiaron algunos modales, pero las prácticas se repiten, la cadena de mandos no funciona, la ineficacia en seguridad continua y la desinformación es la misma que antes.

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En un mes de gobierno seguramente no se puede hacer milagros, lo heredado de 12 años de kirchnerismo no se va a modificar, tan solo por cambiar las más altas dirigencias, pero lo cierto es que la nueva gestión también sabía lo que recibió.