Mirar una puesta de sol, caminar bajo la lluvia, recorrer un sendero por el bosque, son solo algunos ejemplos de momentos placenteros, a su vez nuestra poeta chilena Gabriela Mistral, también nos sitúa en un bello sentido de placer en su poema “ El placer de servir” en el que se desprende un profundo mensaje, a mi entender, de autorrealización, simpleza y felicidad que implican la noción de sentirse útil.




