. Y no sorprende porque es de sobra conocido, aunque –como dice mi
director del Consejo de Administración de la red de digitales– no doy
caña suficiente al Partido Popular, como lo hacen otros compañeros;
incluso insiste en que debo ser más duro “con esa panda de vagos, arribistas, corruptos y gaznápiros”.
En fin, eso quiere decir que habrá que subir algunos peldaños más y
tirar a dar, no solo al Partido Popular de Mariano sino a las huestes
del ‘comandante’ Herrera Campo.
Hoy nos
toca la famosa tasa de reposición. Los sindicatos no suelen tomarse en
serio este tema, aunque lo cuenten como si les fuera la vida en ello.
Sea como fuere, el caso es que hemos estado durante años con una tasa de
reposición vergonzosa, fruto de la mala planificación del Gobierno
central y, por añadidura, de los gobiernos regionales. Y de toda esa
barrabasada quienes más han sufrido han sido los funcionarios: se ha
cargado sobre ellos el trabajo de muchos compañeros y gran parte de las
plazas han quedado vacantes. Y ahí llegamos, aunque ahora esa tasa sea
del 100%. ¿Pero qué sucede? Pues sucede que seguirán sin cubrirse muchas
de las vacantes porque aun siendo del 100% esa tasa, no se recuperará
en muchos años la situación anterior a la crisis.
Mientras
la administración hace sufrir a sus administrados y al funcionariado,
el Partido Popular sigue siendo el más corrupto del panorama nacional y,
a la vez, el partido donde más corruptores tenemos por metro cuadrado. A
ello hay que añadir la gran cantidad de casos de corrupción que han
aparecido y siguen apareciendo. Aquí, en tierras del ‘comandante’
Herrera Campo, aún estamos indagando sobre los 126 millones de euros
desviados al HUBU, procedentes del BEI, y los más de 200 millones que
se han perdido en la comunidad gracias a la mala gestión –y peor cabeza–
de la hoy consejera de Economía y Hacienda, entre otras bufonadas.
No hay que
ser un ‘lumbrera’ para comprobar que la recuperación de plantilla y la
reducción de la interinidad sólo se conseguirán cuando la oferta de
empleo público sea superior al de la reposición del 100%. Nos sorprende
el oscurantismo de algunas comunidades autónomas como Castilla y León:
en vísperas de las elecciones generales anuncia casi 800 plazas para
maestros en 2016, bien es verdad que la calidad de la enseñanza no pasa
por ahí.
En Castilla y
León, los consejeros suelen prometer, pero a la hora de cumplir se
esconden; no hay más que mirar a los dos últimos consejeros de
educación: el primero pasaba de todo y, cuando hablaba, el profesorado
se llevaba las manos a la cabeza y, el actual, no sabe o no contesta.
Cuando habla el actual consejero, no sabe si mata, hiere o espanta: la
última suya ha sido apoyar las afirmaciones ‘barriobajeras” de Marina
sobre que el profesorado debe cobrar en función de objetivos. Esa
versión mercantilista, tan difícil de medir, pone a los pies de los
caballos a personajes teóricos que se mueven en el campo de las ciencias
que no son exactas y que se brindan a todo tipo de disquisiciones
filosóficas que a nada conducen, excepto a crispar ambientes y hacer
perder gobiernos. Ya decía alguien que no hay peor cosa que dejar la
educación en manos de los pedagogos.
Volviendo a la tasa de reposición, debo
decir que la Junta no anunciará el número de plazas mientras no pasen
las elecciones generales. Ya saben que “digo” y “Diego” son tan amigos
que se intercambian cuando quien juega con esos conceptos demuestra
falsedad, mezquindad, falta de ética, mala fe y ‘encabronamiento’
generalizado.
Aquí tienen
algunos motivos para no votar al Partido Popular. Cuentan las malas
lenguas que el ‘comandante’ Herrera Campo no se va a tomar en serio
estas elecciones por el daño que Mariano Rajoy ha hecho a Castilla y
León, tanto en sanidad como en educación y en el ámbito de la minería.
Quiere dar un escarmiento a Rajoy por volverle la espalda y a su partido
por ningunearle tan a menudo. Doy fe.uí tu artículo