De Monopolio Somos. La relación entre la AFA y Cristina

Nos encontrábamos en las vísperas del primer mes de duelo por el descenso de River, y aún con la desilusión de la Copa América. Pendientes del anunciado despido de Batista y con las expectativas de su posible sucesor. Sin embargo las noticias cambiaban repentinamente el rumbo. Lo que veíamos en todos los medios y hasta en las redes sociales parecía un chiste de mal gusto. La AFA anunciaba un nuevo torneo para el fútbol argentino que uniría la Primera División y el Nacional B. Comenzaron las críticas y las especulaciones, se buscaba a los responsables y el porqué de semejante disparate. El rechazo fue total y el gran culpable parecía ser el descenso de uno de los clubes más importantes del país. El mismo Cherquis Bialo aseguró que “si River no descendía esto no se hubiera decidido” Otros decían que la orden venía desde el gobierno. Lo cierto es que más allá de las razones, este megatorneo tenía letra chica.

 

. Pendientes del anunciado despido de Batista y con las expectativas de su posible sucesor. Sin embargo las noticias cambiaban repentinamente el rumbo. Lo que veíamos en todos los medios y hasta en las redes sociales parecía un chiste de mal gusto. La AFA anunciaba un nuevo torneo para el fútbol argentino que uniría la Primera División y el Nacional B. Comenzaron las críticas y las especulaciones, se buscaba a los responsables y el porqué de semejante disparate. El rechazo fue total y el gran culpable parecía ser el descenso de uno de los clubes más importantes del país. El mismo Cherquis Bialo aseguró que “si River no descendía esto no se hubiera decidido” Otros decían que la orden venía desde el gobierno. Lo cierto es que más allá de las razones, este megatorneo tenía letra chica.
La primera parte del contrato que firmaron el kirchnerismo y la Asociación del Fútbol Argentino estaba cumplida: el gobierno se quedaba con los derechos televisivos del Campeonato de Primera con una inversión de seiscientos millones de pesos. Pero…la segunda parte quedaba inconclusa.   A comienzos de este año el fantasma de la B acechaba al club de Núñez y al mismo tiempo reavivaba lo pendiente del contrato AFA/Gobierno Nacional. Si River descendía el perjuicio económico sería millonario. Era el momento de completar el proyecto: unificar el torneo de Primera con el Nacional B y quedarse con la televisación de todos los partidos. A ello le sumamos más espacio al ya utilizado para la publicidad estatal, y el nuevo canal AFA TV que se viene gestando desde principios del último torneo clausura 2010. La inversión del gobierno se duplica y asciende aproximadamente a mil doscientos millones de pesos.

MEGATORNEO = MEGANEGOCIO                              

El gran beneficiado es el gobierno nacional y por primera vez don Julio deja su reinado para ser un mero virrey. La gran concentración económica y de poder queda en manos de la presidencia de la nación. Destacado y en negritas, verdaderamente peligroso

Durante dieciocho años todo el fútbol nacional, incluida La Selección, estuvieron en manos del monopolio Clarín y Torneos y Competencias. Esto trajo aparejado la concentración de medios en una sola cabeza, protección a la corrupción y desmanejo dirigencial, y un freno importante al desarrollo del pensamiento crítico en el periodismo deportivo.  Si estas fueron las consecuencias de un monopolio privado es inimaginable pensar hasta donde pueden llegar los efectos nocivos del monopolio gubernamental. Hablamos del condicionamiento a los árbitros, a los dirigentes de turno de los clubes y a sus socios a la hora de elegirlos; la falta de garantía en la transparencia de los resultados deportivos;  la limitación a la crítica periodística; la designación de ascensos y descensos según intereses políticos, y la lista es peligrosamente interminable.

Dos días después de anunciado el nuevo proyecto, la pelota se detuvo. Ante tanta crítica negativa, la presidenta ordenó frenarlo. Las declaraciones desde la AFA cambiaron de tenor, y avisaban que todo se resolvería en asamblea, posiblemente en noviembre y no el 18 de octubre como estaba previsto. ¿Casualidad? nada es casual y menos que la fecha se postergue para luego de las elecciones presidenciales. Queda claro que la aprobación del nuevo torneo podría generar un alto costo político.

Si antes le temíamos al poder de un monopolio de medios, que nos queda cuando el monopolio lo ejerce el máximo poder de un país. La gran paradoja es que si en el 2012 todo esto se hiciera realidad, los roles se invertirán. Hace ya unos años la historia comenzó con un gobierno intentando combatir a un nocivo monopolio privado.  Tal vez en pocos meses la historia llegue al peor de los finales, con un monopolio estatal de nefastas consecuencias, y un grupo Clarín transformado en una isla de periodismo deportivo independiente,  resistiendo  al nuevo “poderoso” Para pensar….

UNETE



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