Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Periodismo   ·   Escritores   ·   Reseña   ·   Libros   ·   Negocios   ·   Marketing   ·   PYME   ·   Lectores   ·   Profesores   ·   Ética



Desastre no alcanza


Inicio > Política Nacional
15/10/2015


1505 Visitas



"Solo hay dos melodías, Kirchnerismo y Cambiemos. Todo lo demás es ruido. Votá en primera como si fuera ballotage. O puede no haberlo". Juan José Campanella 




Tiene razón Campanella, solo hay dos melodías, que para imponerse en el electorado, gastan fortunas en publicidad, medios, periodistas, operadores y demás, que tanto el gobierno nacional, provincial y de la ciudad, necesitarían para cubrir necesidades de sus ciudadanos. Es cierto también que lo demás es ruido, apenas ruido en algunos casos, porque es lo que pueden hacer, con los recursos que tienen.

Este por supuesto no es el caso de Massa, que tuvo el apoyo (económico) desde 2013, de los mismos grupos de poder, empresarios, medios y corporaciones, que hoy tienen Macri y Scioli. Y por ese 2013, es por donde deberíamos empezar a entender el actual escenario. Que en un momento  fuerte del Kirchnerismo, que venía de ganar por el 54 por ciento la elección anterior, un frente opositor se haya separado del FPV, lo hayan enfrentado y hayan evitado la re-reelección presidencial, es para darle algún valor.

Si el FR liderado por Massa no hubiera saltado del FPV después de diez años y enfrentado electoralmente, con el apoyo de todos los Opositores, incluido Macri que no compitió, hoy no estaríamos analizando el actual escenario.

Si Scioli con sus limitaciones, ambigüedades, falta de independencia visible y con mayor imagen negativa que positiva, tiene un 38 o 39 por ciento del electorado, si en esta elección se podía presentar Cristina con más del 50 por ciento de imagen positiva (al menos, hasta que todos adviertan que dejó), no tendríamos nada que analizar.

No es un valor en si mismo, pero de algún modo le debemos a este Frente, sin personalizar en Massa, que se haya evitado esa situación.¿Habrá sido salvar la república? Quizá no tanto, pero fue el comienzo del fin del kirchnerismo, que aún hoy se resiste a perder el poder y es posible, que si pierde (la presidencial) y gana en PBA, en realidad no lo pierda.

Inquieta pensarlo, pero es una posibilidad.

La mínima expresión del kirchnerismo, fue cuando Cristina advirtió, que si no bajaba a sus candidatos K puros de la Paso, en particular a Randazzo, no por que dividíera el voto K y le diera una imagen menor a Scioli que no hubiese quedado primero, sino, porque en realidad se iba a advertir, cuánto era el voto K puro y cuanto el voto PJ ¿10 por ciento en el mejor de los casos? . Cristina quiso que no se note lo poco que en verdad era el kirchnerismo.

Kirchnerismo que hoy encuentra como último reducto para sostenerse en el poder, ganar como sea en la provincia de Buenos Aires. 

Si ganara Scioli pero perdiera Aníbal, Cristina habría perdido, por que Scioli alinearía al PJ a la caja nacional, se convertiría en el liderazgo visible, el kirchnerismo sería uno más en competencia dentro de todos los peronismos y terminaría diluido (esto si con la contra que el Kirchnerismo le va a hacer, pudiera gobernar). Si perdiera Scioli sería el fin de su carrera política, ya que no tiene territorio propio y solo está usando al PJ y al Kirchnerismo (antes que todos se den cuenta que hizo el kirchnerismo) para llegar a la presidencia, y a la vez ganara Aníbal, Cristina tendría el territorio, el reducto, los cargos para La Cámpora (además de los que deja en entes nacionales) y sobre todo la caja de la provincia, que con las últimas leyes votadas, le dio cierta autonomía de la Nación, para hacer sobrevivir al Kirchnerismo ¿y volver?

La "gran Bachelet" Cristina o su armado de poder, se lo quieren hacer a todos, incluso a Scioli.

No quiero repetir conceptos de notas anteriores, el escenario socio-económico y lo que significa para el que gane, lo analicé en mi última nota y en anteriores también. Y justamente en función de este escenario, es que cualquiera que gane tendrá un enorme costo político para corregir lo que deja Cristina y de ningún modo podrá gobernar solo con su frente, sin el apoyo de otro frente, más con el kirchnerismo en contra (aún Scioli)

El kirchnerismo desde el comienzo del gobierno de Cristina en especial, usó el pensamiento binario, que es parte de nuestra cultura histórica, pero que ellos lo llevaron a su máximo exponente. Así dividiendo entre buenos, populares, nacionales, progresistas y defensores de DD.HH y malos, amigos de Clarín, los Buitre, la dictadura, el menemismo, La Alianza, cipayos, vende patria y más, dividieron a la sociedad, los medios, sindicatos y a todo.

El Kirchnerismo (como el peronismo histórico) irrita a los que nunca lo votarían, los enfrenta a los que si creen en su discurso, divide y se queda con la mitad.

Pero esta elección no le está alcanzando con eso.

Lo que no pueden dividir los K, por que ya, hagan lo que hagan no pueden enojar a más gente, lo logran los Anti K.

No pudieron polarizar. Ni el kirchnerismo, ni Clarín y los grupos de poder económico, ni el macrismo acusando de K y que no quieren la república, a quienes no voten a Macri, ninguno pudo polarizar.

El pensamiento binario, el que solo nos ofrece dos opciones y deja de lado a todo lo demás, el que plantea dos opuestos irreconciliables, no se impuso. No funciona esa práctica de pensamiento, al menos en un país, donde apenas se gana una elección, se vuelve a ser un país, un todo y se debe gobernar para y con todos.

Sin embargo en una parte de la sociedad el kirchnerismo ganó, el pensamiento binario entró, se impone y a la vez lo imponen. Hoy lo que los K no pueden imponer, porque no son creíbles, ni su relato en cadena, ni sus medios adictos y ni su militancia que ya no llega a nadie, si lo hacen los Anti K.

Hay que ver que no se puede volver del Kirchnerismo, con las mismas practicas del kirchnerismo, aunque los conceptos sean opuestos.

El Periodismo K pese a no tener gran llegada, si tuvo impacto y la llevó a pensar a la gente, que la gente, los dirigentes, los frentes, se evalúan por quienes son, con quien estuvieron o que votan.

El periodismo de verdad, no analiza personas, si no acciones de las personas. En el mejor grupo hay quienes hacen las cosas mal, y en los peores, quienes, aún en contra del conjunto las hacen bien.

Como cité en la nota anterior Scioli fue 12 años parte del FPV aceptando todo, Massa 10 años y saltó en el mejor momento del partido y Macri estuvo en la Legislatura de CaBA 8 años con el PRO asociado al FPV para aprobar leyes y aún hoy se reparten los Cargos de Control de la Ciudad entre ambos.

¿Cómo evaluamos entonces? ¿como el Periodismo K, quien es y con quien estuvo cada uno? ¿ o qué hizo cada uno?

Rodriguez Saá, Stolbizer y Del Caño, fueron opositores durante todo el kirchnerismo, si bien votaron o dieron quorum en algunas pocas leyes que compartieron y hoy siguen siendo opositores. ¿por qué el electorado opositor no los prefiere?

Somos complejos como sociedad, pero la respuesta más simple es: gobernabilidad.

Y esto nos hace volver a un concepto del comienzo de esta nota: el 2013, el intento frustrado de la re-relección, y un kirchnerismo sin liderazgo real. ¿Alguien cree que Scioli va a tener gobernabilidad debiendo culpar al kirchnerismo del desastre que le dejan?

El término desastre no alcanza a describir el escenario.

Este escenario ¿Sería distinto para Macri? ¿No sería Macri el antagónico perfecto a culpar, por algo que en realidad le dejan? ¿No es realmente Macri el Plan A de Cristina?, como expuse en notas hace tiempo desde este mismo espacio y como asegura Stolbizer. ¿No es el camino más fácil de Cristina, para que sobreviva el Kirchnerismo, culpar a Macri desde lo ideológico de lo que no pueda resolver o tenga costo social e intentar volver? ¿Sería distinto si ganara Massa con el equipo económico que lo acompaña, no lo culparían igual?

Estas más que preguntas son miedos. Miedos que cruzan a toda la sociedad y a la prensa, aunque muchos no lo expongan.

El mensaje binario K y el miedo, que no solo le mete a los vulnerables por los planes de ayuda y a los sectores medios por los subsidios, sino también al periodismo que analiza, haciendolo dudar, de que nadie va a poder gobernar sin el Kirchnerismo.

Pero la realidad es otra y la tenemos enfrente nuestro desde 2013.

Ese primer paso que dio el FR y Massa, más allá de los valores que implique (o no), fue nada más que el comienzo del sinceramiento de todo el peronismo en su conjunto, que por ahora apenas es visible. El peronismo no aguanta más al Kirchnerismo, sobre todo a Cristina y los de su máxima confianza, eso es evidente.

El peronismo gobernando o siendo opositor, aunque sería más complejo, va a terminar desplazando al kirchnerismo (sobre todo, por que nunca en la historia sostuvieron a un perdedor)

Muchos dicen, si no me equivoco entre ellos Campanella, de quien citamos la frase del comienzo, que si no llega Cambiemos al balotage, esta elección "será una interna peronista"

Desde 2003 luego del fracaso de La Alianza, que se sumó al mal final anterior de la UCR de Alfonsín, todas las elecciones fueron internas peronistas.

No es de ahora, no es por el kirchnerismo, nunca dejó de pasar esto desde el 89'.

Ahora, si la gente buscar cambiar esta ecuación y que en cada elección no haya una preferencia del 70 por ciento por peronismos, no es tan dificil, solo hay que votar otra opción. No es necesario el pensamiento binario o polarizar (peronismos, antiperonismos, K y Anti K) Solo hay que votar otra opción.

Un 60 por ciento no quiere la continuidad del Kirchnerismo, eso hace parecer que el gobierno aún con Scioli debería perder las elecciones. Sin embargo de ese porcentaje, casi la mitad, según las últimas elecciones, vota peronismo. Esa realidad debería hacer plantear a quienes le pueden disputar el balotage a Scioli, que si ambos: Macri y Massa, resignan la candidatura a un Poder Ejecutivo (sumando así el 30 por ciento peronista y el 30 por ciento no peronista) le ganan al Kirchnerismo.

Si Macri declinara la candidatura de Vidal y apoyara a Solá, este con facilidad se llevaría el voto peronista (no K) y con el apoyo de Cambiemos, el voto no peronista. Y además de ganar la gobernación de PBA, dejaría sin lo que más le interesa al Kirchnerismo y alinearía sin problemas el PJ Conurbano. Si a la vez Massa declinara su propia candidatura, fuera por un cargo de gestión asociado a Cambiemos y propusiera a su electorado que vote Macri- Solá, con los votantes no tendría problemas de fugas a otro frente y con su armado, mayoritariamente de PBA, siendo Solá el candidato de la asociación, tampoco. Hay que ver que en varias provincias del país, Cambiemos, FR e incluso con Progresistas de Stolbizer en algunas, le ganaron al kirchnerismo ¿por que no hacerlo en Buenos Aires y la nación y terminar la elección en primera vuelta?

En teoría muy lindo, en la práctica no va a suceder.

Por personalismos, acomodar a los propios, sociedades inconfesables, prestarse sin querer o poder evitarlo a los planes de Cristina, carpetazos, hay más de un motivo, pero es dificil que ese 60 por ciento opositor peronista y no peronista, con un cambio importante, pero no imposible, desplacen del poder al kirchnerismo.

Cristina a toda velocidad trata de ampliar organismos, secretarias y pasar a planta permanente a sus militantes, adeptos y armado de poder. Estos en los organismos nacionales, puede ser un factor de puja y poder o ser mercenarios y convertirse al próximo oficialismo (que los echen, dificil). Pero PBA sigue siendo su punto vital y estratégico.

No hay números oficiales reales y confiables, pero al aumento innecesario e injustificado del déficit, se sumaran estos costos fijos, solo para darle alguna posibilidad de continuidad en el poder a Cristina. Como también los que prevee Scioli si ganara, creando cerca de 30 secretarias y nuevos ministerios.

No quieren terminar la fiesta, aunque para la sociedad, haya o no participado, llegó la hora de pagar de nuevo.

Si bien hay pocos números confiables, más o menos todos coinciden, que hay un déficit fiscal aproximado de US$ 30.000 milllones (cerca de 7 puntos s / PBI) . A esto se suman unos US$ 60.000 millones de Subsidios a Energía y Transporte, muchos de ellos cruzados y que favorecen más a empresarios que a usuarios. Además está el dilema de los Holdouts con el Fallo Griesa, que impide el crédito externo, y esos pagos van desde US$ 2000 millones a US$ 20.000 en el mejor escenario, si solo se suman los "me too" fuera de los canjes y no hay más demandas. el BCRA está técnicamente quebrado con más de $300.000 millones de pesos en Lebacs y a la vez el Tesoro le debe unos US$ 90.000 millones de dólares y más de US$ 100.000 millones al ANSES tomado de fondos, créditos y papeles dolarizados. Hay más deuda, si se contemplan la provinciales, municipales, los créditos tomados en Yuanes, Dólar Futuro y Créditos para infraestructura, además de las demandas que aún no avanzaron, pero que tenemos en CiADI. Y por último, esto más que deuda, será diferencia por devaluación, de la que ningún candidato quiere hablar, pese a que el propio gobierno, con sus múltiples cotizaciones del dólar reconoce. Esa diferencia, depende de cuánto y en que tiempo se devalué o corrija el tipo de cambio y de cuál tipo de cambio se parta. Hoy el gobierno vende dólar ahorro a casi $12, el contado con liqui a $14 y para tomar un cambio realmente oficial, el Banco Nación Argentina en Uruguay, triangulando con el peso uruguayo, cambia el peso argentino a $20,75. Si este último fuera el caso, la devaluación en relación al dólar oficial que acusa el gobierno de $9,50 (el mismo gobierno, que da cotización en Uruguay de $20,75 en su banco oficial) la diferencia que debería asumir la sociedad, sería no menor al 100%, lo que significaría no menos de $200.000 millones más de pesos, de los que se gastan, consumen, comercializan o invierten hoy, para lograr sostener la misma actividad económica pos devaluación.

Si sumamos todas estas enormes cifras en miles de millones de pesos y de dólares, (al cambio oficial del dólar hoy $9,50) que no son más que deuda (la factura de la Fiesta K) el total aproximado (y grosero) serían unos u$S 150.000 millones de dólares.

Ciento cincuenta mil millones de dólares, que divididos en 40 millones de argentinos, nos da cerca de US$ 4000 dólares de deuda por ciudadano.

¿Cuánto tardarías vos, cada integrante de tu familia, o tu sociedad económica, para pagar los cuatro mil dólares que cada uno debe? ¿Cuantos meses o años necesitarías para pagar esa deuda (esta fiesta) con las deudas que ya tenes, más tus gastos fijos?

Por supuesto, si se reactiva rápido la producción, exportación y economías, no sería tan pesado quizá pagar, pero el número, dólares más, dólares menos es ese.

Casi la misma generación del 2001, con 14 años más, vuelve a pagar una mala administración de los recursos.

No es justo.

Se rompe con los proyectos de la gente.

Massa creyó que se le iba a reconocer evitar la re-re en 2013 y hoy lucha por entrar al balotaje, sacando votos más de Macri, que de Scioli y el peronismo al que pertenece y al que le quitó del camino a Cristina.

Macri creyó, que como Alfonsin a Armendáriz, iba a llevar para arriba en PBA a Vidal, hoy esperan que Vidal lleve para arriba a Macri, levantando votos en la provincia que él no puede levantar en el resto del país en las encuestas.

Y Scioli del que se pueden opinar cosas tan opuestas como, que sea un títere de Cristina, a que diluya al Kirchnerismo, de mi parte me quiero quedar con una imagen. Todos seguro vieron la noticia del último examen que rindió de Licenciado en Comercio Exterior de UADE. Luego de dar su Tesis con 7, escribió en la pizarra del aula donde rindió " Papá Tesis 7 misión cumplida"

Obtuvo su título a los 58 años, en medio hizo política, deporte, off shore, su padre que tenía una empresa de electrodomésticos y artículos de electronica importados quebró y no hace tanto murió. en aquel momento de la empresa familiar, de las épocas difíciles y las cuentas en rojo, quizá hubiera necesitado de este título, hoy cuando menos, parece atemporal.

Si la Oposición no negocia un acuerdo amplio, no resigna algo y no busca un consenso horizontal, aún con los opuestos ideológicos, es muy probable que, en alguna pizarra de la Casa Rosada el 11 de diciembre se vea escrito:

Papá hay que pagar US$150.000 millones de dólares...misión por cumplir.




Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18317 publicaciones
4649 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora