.7%) los índices de pobreza
en México entre 2102 y 2014; no obstante, desde mi perspectiva, hay una
disyuntiva en gobiernos y países respecto de la pobreza y la generación de crecimiento
económico. Mientras que los pobres son la carne de cañón de políticas
asistenciales que preservan votos, en economías que le apuestan a largo plazo,
las clases medias son el motor del desarrollo.
En
este sentido, vale la pena analizar tres informes recientes: i) una infografía
que publicó The Economist respecto de la forma en que gastan los países; ii) el
artículo denominado “Los dos Méxicos y
las lecciones para el desarrollo”; y iii) los datos de la Encuesta Nacional
de Ingreso Gasto (ENIGH) que publicó INEGI en julio pasado.
Primero. Respecto
a la forma en que gastan las economías del mundo, el Instituto Mexicano para la
Competitividad (IMCO) difundió en su portal una infografía publicada
originalmente en el semanario británico The Economist, en la cual se muestra
cómo se distribuye el gasto por hogar en algunos países, entre ellos México.
La
forma en la que los países gastan tiene que ver con los ingresos promedio y la
política pública que tienen, por lo que publicó una gráfica con datos compilados
por Eurostat (la oficina de estadísticas de la Unión Europea).
En
el caso de los países con mayores ingresos como Estados Unidos y Australia, en
donde el ingreso promedio por hogar asciende a 30 mil dólares (500,000 pesos
con base a un dólar en 17 pesos), la proporción del gasto en comida es mucho
menor que en países como México o Rusia, en dónde el ingreso promedio ronda los
6 mil dólares anuales. (102,000 pesos, es decir, promedio 8,500 pesos mensuales
por hogar).
Con
19% del total de gasto del hogar, México es el país que gasta más en transporte
y el que menos gasta en ropa y calzado con 3%. El país destaca también por
gastar por debajo del promedio en recreación, salud y educación. Por otro lado,
los mexicanos gastan por arriba del promedio en vivienda, combustible,
servicios públicos y comida.
De
los países analizados por The Economist,
Rusia es quien más gasta en comida, alcohol y cigarrillos, Japón en vivienda,
combustible y servicios públicos, Estados Unidos en salud y Corea del Sur en
educación. Por otra parte, la India es el país que menos gasta en recreación,
mientras que Australia es el que más.
Segundo. En su más
reciente edición impresa titulada “Los
dos Méxicos y las lecciones para el desarrollo”, el medio británico analiza
que México es una de las economías que ha apostado por la modernidad en los
últimos tiempos, pero sigue fracasando en su intento por erradicar la pobreza.
El
medio publicó que pese a los esfuerzos en la aplicación de reformas
transformadoras, el país no ha podido cerrar la brecha entre una minoría
globalizada y una mayoría que vive en pobreza (53.9% de la población vive por
debajo de la línea de bienestar, según el CONEVAL).
En
su artículo, The Economist concluye que “…la
dualidad de México muestra que conseguir una política macroeconómica adecuada
es necesaria para el éxito, pero no suficiente”. Y ahí están los detalles
del estancamiento de nuestro país los últimos 20 años, estimado lector,
lectora. Por cuestiones políticas no hemos logrado consolidar las “reformas estructurales”.
Tercero. Por el
lado de los ingresos, con base en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de
los Hogares (ENIGH) publicada el pasado mes de julio, se aprecia que dentro del
ingreso corriente total de las familias mexicanas, una de las variables para
medir los niveles de pobreza en México (Carencias por acceso a servicios de
salud), disminuyó 3.2 % en 2014 en comparación con los datos de 2012; en tanto,
el ingreso corriente promedio por hogar se ubicó en 39 mil 719 pesos
trimestrales, lo que representa un decremento de 3.5%. Contrastante: baja la
pobreza pero en la misma proporción disminuye el ingreso familiar.
Con
base en la misma encuesta, los hogares gastan más en alimentos, bebidas y
tabaco (34.1%); transporte y comunicación (18.8%); educación y esparcimiento
(14%).
Sin
embargo, el destino de los gastos varía de acuerdo a los deciles de las casas.
Mientras el 10% de los hogares con menores ingresos dedican el 50.7% de su
gasto a alimentos, bebidas y tabaco, el 10% de los hogares con más altos
ingresos dedica sólo el 22.5% a esos rubros. El decil de hogares con más altos
ingresos destina 20.6% a gastos de educación y esparcimiento, en tanto que el
decil de menores ingresos dedica a este concepto el 5.6%.
http://www.economist.com/news/leaders/21665027-its-combination-modernity-and-poverty-mexico-provides-lessons-all-emerging
http://imco.org.mx/banner_es/como-se-distribuye-el-gasto-por-hogar-en-algunos-paises-via-the-economist/
Es
verdad que hemos reducido (aunque sea un raquítico 3.7%) los índices de
pobreza; no obstante, desde mi perspectiva, hay una disyuntiva en gobiernos y
países respecto de la pobreza y la generación de crecimiento económico.
Mientras que los pobres sigan siendo la “carne de cañón” de políticas
asistenciales que preservan votos, las clases medias seguirán siendo exprimidas
por los impuestos, el bajo crecimiento y los grupos rentistas alrededor de la
política.
Si
comparamos las cantidades de recursos que han extraído de las clases medias y
de las micro, pequeñas y medianas empresas vía impuestos, contra los resultados
de los programas sociales en reducción de pobreza, simplemente, hay un fracaso
histórico del Gobierno.
En
México se han concentrado en abatir la pobreza persé, pero se han olvidado del
motor del crecimiento que son las clases medias. Es claro que sí se redujo la
pobreza 3.7% en dos años; no obstante, el crecimiento económico promedio de
México en los últimos 20 es de 2%, totalmente inercial.
@leon_alvarez