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Podríamos
entender que, a partir de esto, esto, han surgido diversas especulaciones respecto a
dicha situación, mucho se dice que si bien por un lado el Yuan pretende entrar
en las canastas de divisas para tener participación en los mercados financieros
con una mayor fuerza, a su vez por otro lado, se piensa son las implicaciones que tuvo un
prolongado tiempo de un sobrevaluación de la moneda China o finalmente que es el entusiasmo
de competir con los mercados de parte del país asiático, lo que ha motivado a
devaluar su moneda.
Sin embargo, independientemente de las
condiciones que se estén desarrollando dentro de la estrategia china, este es
un tema de interés para la economía nacional, lejos de querer redundar en las
amplias noticias comparativas entre las diversas bolsas del mundo y la
mexicana, debe preocuparnos ambas caras de la moneda.
Por
un lado la situación de devaluación de la moneda china y los desplomes en sus
bolsas han generado impactos dentro de la economía nacional, específicamente en
el mercado de valores, esto sigue bajo el discurso de “Pero otros países están
peor…”, pero lo cierto es que cuando la especulación aumenta, los inversionistas
escapan, mientras que los mercados sufren, y sin dudas, el mercado nacional no va a ser la excepción,
pero deberíamos pensar en cuál es la solución.
Por otro lado,
las implicaciones de un aumento en las participaciones chinas dentro del
mercado financiero en nuestro país, siendo más especifico el bancario, implica
una competencia brutal con los ya existentes bancos que ya radican aquí,
esto impacta de alguna forma a la economía nacional porque si el gigante chino
entra a nuestro país, los bancos nacionales sobre los demás sufrirán por
ello.
Por otro ultimo,
se encuentra la situación que viviremos si China busca reactivar su comercio
mundial y fortalecerlo, esto tiene fuertes impactos para la economía nacional,
principalmente la agraria, pues si bien ya ni siquiera somos considerado el
principal socio comercial de los Estados Unidos y hemos pasado a ocupar el tercer lugar. Con un
fortalecimiento del mercado chino en el continente, se generaría un fuerte impacto
para la economía al ser la idea de los gobiernos que datan de 1994 a la fecha,
que los mercados deben ser totalmente abiertos y que el Estado debe tener una participación
nula, sin embargo, es un secreto a voces que nuestros mercados si no han podido
soportar la competencia de los Estados Unidos, no podrían soportar una situación
de esta magnitud.
Finalmente a lo
lejos se ve el aumento de las tasas de interés para Septiembre, una situación que
la FED ha venido postergando y que sin dudas, se mostrará en este año al disminuir
el desempleo y mantener su inflación controlada, así entonces aunado con la situación
que se desarrolla en el continente europeo con la situación de Grecia y el
precio al que se cotiza el petróleo cayendo incluso a 33.71 dólares por barril
para hoy 24 de Agosto, cuando no estaba
siquiera contemplada una situación de estas en la economía mexicana y
claramente en el presupuesto federal tampoco, el panorama parece más obscuro aún, sin embargo, mientras tanto se toman soluciones
como disminuir el presupuesto de las universidades públicas o de aumentar el
IVA y disminuir el ISR, los cambios de la presente administración deberían de
ser sustanciales.
Aunque es
verdad que un aumento en México de las tasas de interés, generaría un efecto revertido
en la posición del peso frente al dólar, también es verdad que las políticas a
las cuales les responde el Banco de México son simplemente imparables y pareciera
más bien esta acción una fantasía que una acción concreta de carácter económico
en nuestro país.
La acción de la
administración debería de ser posicionar el mercado nacional y potenciarlo para
satisfacer las necesidades básicas de
los habitantes de nuestro país a precios controlados y no disparados como lo
están en el comercio mundial, así mismo se debe blindar la economía nacional ante
los choques externos, en lugar de hacerla más susceptibles al inyectar dólares sin
sentido como lo habrían hecho durante 1982.
En conclusión la
economía nacional debería de estar potenciada, habría que revisar cuales son
las prioridades del comercio nacional, si asegurar la deuda externa a costa de despalmar
la economía nacional y seguir al pie de la letra las indicaciones de un
organismo internacional que muere lento como el FMI y el BM, o la garantía de
constituir un régimen de crecimiento constante para nuestro país y blindarlo
ante los choques externos que no son una ilusión, sino que ya lo estamos viendo
hoy en día, sin duda un profundo tema a la reflexión.(Fotografía de Voz de America en artículo del 24 de Agosto)