Cada verano se nos plantea la eterna cuestión de cómo gestionar las vacaciones con los hijos adolescentes, en especial, cuando sus resultados académicos no han sido nada satisfactorios y tienen por delante la tarea de recuperar en estos meses un gran número de asignaturas que pueden condicionar decisiones tan trascendentes como la repetición de un curso académico con todos los cambios que esto conlleva.




