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¿Soy Gay? (El Instinto de Supervivencia se Pronuncia)


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01/07/2015

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(Antes que nada, quiero aclarar que éste artículo está pensado en plan pseudo-científico a base de deducciones y conclusiones propias. No dejar que las emociones se entrometan).






Repasando las reacciones sobre un artículo que escribí hará un año y medio, me planteo una cuestión sobre la homosexualidad: de ser cierto que ser gay es genético, ¿por qué todos los animales, sin excepción, tienen la necesidad de reproducirse? Si entre los animales también se dan casos de apareamientos con mismo sexo, ¿por qué sin embargo todos los individuos de una especie tienen la costumbre imperiosa de cortejar al sexo contrario a toda costa? ¿Eso significa que los homosexuales humanos están yendo contra-natura?

Analicemos puntos antes de presuponer.

Lo que nos diferencia de los animales es la conciencia. Ellos funcionan por instinto, y éste piensa en sobrevivir y reproducirse. Deducimos, por el momento, que la homosexualidad entonces no es instintiva, sino consciente.

Los casos de animales gays se suceden por esa imperiosa necesidad de reproducirse. El instinto es ciego, y necesita completarse antes de que el ser vivo muera, por lo que, quizás, no se percata con qué se reproduce mientras sea de la misma especie. Sin embargo, en algunos simios aparearse con otro macho siendo el activo significa superioridad y dominación, demostrar ser el líder viril (humillar para reafirmar su puesto en la manada).

Llegamos a los humanos, por lo que deducimos que, ser gay, conlleva tener mucha conciencia de lo que se hace. De no ser así, no se llegaría al punto de comprometerse con otra persona a formar una vida en conjunto, donde el tema de la reproducción queda suplido por la adopción. Se requiere también conciencia por las aristas que aún quedan en sociedad con el tema gay. Decantarse por este amor que cierra puertas no es una elección fácil, hay que ser fuerte y, lo dicho, muy consciente.

Sin embargo, puede ser todo lo contrario, apenas ser consciente de uno mismo hasta el punto de dejarse llevar y creer quese es gay, que lo necesita. De ser así, es imposible interpretar un papel durante tanto tiempo sin obtener consecuencias psíquicas.

Si uno tiene tanta conciencia, ¿significa que tiene poco instinto? ¿Ser gay supone tener poco instinto de supervivencia? No te atrae el sexo contrario, por lo que tú no quieres reproducirte… ¿o sí? He ahí uno de los problemas, esa atracción real por el mismo sexo que choca contra la necesidad de dejar un legado: conciencia e instinto enfrentados.

Por otro lado, cuando uno tiene demasiado instinto, se comporta un poco como un animal, sin importarle meterla a/que se la meta todo lo que se mueva, una genética ciega que, como ya se dijo en el caso de los animales, necesita a toda costa reproducirse (osentir el placer del sexo en sí, lo que de normal no suele compaginar con lo afectivo).

Deducimos entonces que la homosexualidad es: Gran conciencia-bajo instinto o Poca conciencia-Mucho instinto. Claro está, están los casos de gran y mucho o poca y bajo, pero son excepcionales y emanan una personalidad bastante diferenciable.

Si entre los animales también hay homosexualidad, significa que no es anti-natural, pero entre éstos es un instinto, no un placer ni algo relacionado con lo que llamamos amor. Los animales son fieles a sus parejas una vez la encuentran, pero no parece una eleccióntan propia al agarrarse a la primera que les acepta tras el cortejo, por lo que siguen instrucciones escritas en la sangre. Temo que el concepto del amor también es un invento humano, aunque demasiado real como para negarlo.

Deducimos entonces que gracias a la conciencia podemos reescribir la genética aunque no cambie en aspecto, y que nuestro concepto de homosexualidad es único en la naturaleza, emanando de una necesidad de supervivencia distinta, aunque idéntica en esencia. Amamos para ser más fuertes y, gracias a que el instinto se adapta, podemos permitirlo a conciencia sin resultar en ello algo negativo. Cuando nos intentamos reproducir en vano con el mismo sexo, estamos emanando otro paso de la supervivencia, una evolución que comprende que no sólo reproduciéndose se consigue una superación de la especie. No significa que sea el siguiente escalón, pero sí uno paralelo que es igual de útil debido a la fuerza que siempre emana una unión. El problema podría surgir si acaso hay más cantidad de gays que heteros o hay una crisis de natalidad (improbable), pero hasta el gay más declarado romperá la conciencia con tal de que la especie continúe.

 

Aun así, ¿por qué no puedo evitar sentir dudas? Muchas respuestas han sido dadas, pero nada ha mitigado la confusión. Y a solas es cuando se comprende todo.

La soledad ofrece nuevos puntos de vista –forja al alma–, otro sentimiento o sensación que no compartimos con los animales, al menos no del mismo modo. Es aquí, en la nada de una vida, que comprendemos el valor que tiene ser amados. Sea uno hombre o mujer, puede recibir por igual atención y regalos de otro hombre o mujer; puede sentir calor, caricias, secretos, miradas y un eterno “etc…” de intenciones únicas.

Si uno es dejado sin conocimiento alguno en mitad de un mundo desolado, se alegrará al encontrar un igual, un algo que se convierte en alguien cuando identificamos que también tiene manos, pies, ojos, labios… nos veremos en ese otro ser, y el prejuicio no existirá porque no hay mundo donde basarlo. Hasta el homófobo más acérrimo deseará abrazar a ese ser humano sin importarle el género. Es de ese modo que surge un equilibrio perfecto entre conciencia e instinto. La soledad es derrotada y nace la esperanza, el cambio de un aspecto de tantos que siempre está en nosotros. Porque la esperanza no es otra cosa que el instinto renovado.





Etiquetas:   Reflexión   ·   Movimientos Sociales   ·   Homosexualidad   ·   Libertad de Conciencia
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