Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Poesía   ·   Andrés Manuel López Obrador   ·   Periodismo   ·   Lectores   ·   Muerte   ·   Cultura   ·   Lectura   ·   Pandemia   ·   Vacunas   ·   Criptomonedas



Viéndole las orejas al Lobo


Inicio > Historia
23/06/2015


2053 Visitas



Permitan que les anuncie que advertí y comprendí que el término LOBO no deriva del latín LUPUS como se ha sostenido hasta hoy. Ciertamente la traducción de la palabra Lobo al latín, indudable, será Lupus; sin embargo nuestro nombre “lobo” no proviene de Lupus ni tampoco del latín. Entiendo que esta afirmación les deje atónitos, no puede ser de otro modo; pues voy a transmitirles un conocimiento que ha estado inédito miles de años, no obstante esta teoría tiene un razonamiento que puedo perfectamente sustentar. Nunca pensé que el refranero español me ayudase tanto como para dilucidarlo, ya que “verle las orejas al lobo” sin lugar a dudas fue crucial. 


Verán, curiosamente en algún retrato como es el caso de nuestro ilustre dramaturgo y poeta Lope de Vega podemos ver su nombre traducido al latín: LUPUS DE VEGA. Pero el señor Arturo Félix Lope de Vega y Carpio no se llamaba “lobo” y aun así es tal el afán de derivarlo todo del latín que eso siquiera importó. Es que se afirma que el nombre Lope deriva también de Lupus y es que en el siglo de oro ya se daba por entendido que todo derivaba del latín, y esa creencia persiste en nuestros días, todavía. Lo que sucede es que para aquellos entonces las procedencias etimológicas y los significados en general se habían extraviado, por desgracia. Ese lapsus llegó con los romanos y de la mano del latín a nuestra península. Así pues, averigüemos hoy la procedencia del término “lobo” y esta vez hagámoslo desde su origen legítimo y verdadera etimología. Miren, cuando hoy decimos “lóbulo” nos estamos refiriendo a unas partes especificas del cerebro o de la corteza cerebral, deriva del griego antiguo λοβος, no obstante desde antiguo se conoce que a la vez, también es la denominación que recibe la parte más carnosa de las orejas. Son lóbulos. 

Ahora será necesario cuestionarse de nuestros iberos y celtiberos ¿Cómo denominaban las cosas? Anteriormente esto se desconocía por completo pero a partir del año 2012 adquirí los conocimientos precisos y diseñé una metodología para leer y entender su ignoto idioma y puedo explicarlo con todo detalle aunque ahora eso no nos ocupa, sólo digamos que su idioma era de extremada complejidad y tan pleno de significado como el que más. Si les hablo con franqueza, les alegaría que a mi modesto modo de ver, incluso más cultivado que el nuestro y les diré por qué. Cuando ellos hablaban, sus palabras no eran únicamente palabras sino que eran nuestras raíces significadas. Ellos conocían esos significados mientras que nosotros los abandonamos hasta el punto de llegar a ignorar su identidad, y no quisiera confesar a la vez que también la nuestra. Ellos declinaban las palabras en siete casos distintos porque su idioma era una lengua flexiva. Era una lengua helena de la época frigia para los iberos septentrionales y el antes dicho vocablo λοβος, y que por supuesto conocían suficientemente bien porque lo empleaban a menudo, en su modo acusativo lo vocalizaban dialectalmente como λοβο “LOBO”, así es exactamente como lo decimos nosotros para referirnos al animal que hoy llamamos “lobo” y resulta que también es como se ha venido diciendo generación tras generación desde que los iberos y los celtíberos pisaron y poblaron las que son ahora nuestras tierras. Lobo es una palabra genuina y puramente ibérica, lo es primigenia en el este y luego de uso también en el oeste. En realidad, en griego antiguo era preceptivo que hubiera sido acentuada aguda y fuera pronunciada con “v”: λοβό “lovó” para el singular y λοβούς “lovús” para el plural, pero hay que entender que nuestros iberos septentrionales hablaban griego con acento propio. En realidad lo que sucedió es que nuestros antepasados llamaban al animal con el nombre de “lóbulo” que era afín a – OREJAS –. Y es que alegóricamente sus orejas y el lobo se igualaban. Ellos llamaban al lobo describiendo al animal. También era “el lobo” por una razón lógica, de sentido común, y es que ellos relacionaban a ese carnívoro con algo que le era tan singular como peculiar, y al mismo tiempo propio de su imagen: “esas sobresalientes orejas”. No eran unas orejas comunes sino una aurícula que mucho llamaba la atención y que les parecía característica, no en vano precisamente le llamaban así, de ese modo, por su “lobulillo” perfilado y puntiagudo. Y la mayor evidencia de ello es que justo ἔλλοβος “El•lobos” significa literalmente en antiguo griego “en forma de vaina”, sorprendente. Y es curioso que esa figura tan simbólica de apariencia aguzada y picuda de las orejas, fuera tanto para los lobos que la igual etimología también para las largas vainas de las alubias, pues a la vez también viene del griego: τα λουβιά “Ta lubiá”. Así pues era algo que se desconocía anteriormente pero hoy les presento las evidencias de que el nombre del Lobo no deriva de Lupus ni del latín sino que viene directamente de la misma palabra λοβο “LOBO”. Miren ¿han oído alguna vez como se pronuncia esta palabra λοβο? Se vocaliza /Lovo/ con “v” pero eso es tal como se pronuncia en griego y nuestros antepasados como dije hablaban griego con su propio acento y vocalizaban la palabra Lobo con “B”. Nosotros, sus descendientes, lo hacemos del mismo modo y porque verdaderamente heredamos su idéntica fonética.

Miren, los iberos y los celtíberos, aunque tenían el carácter o símbolo “V” cuando lo escribían éste era otro fonema distinto al nuestro, era otro sonido, tenía el valor de nuestra actual letra “N” y entonces nuestros celtíberos a diferencia de los griegos que si vocalizan β como “v” no distinguían fonológicamente entre nuestras actuales letras “B” y “V” cuando pronunciaban, raro ¿verdad? y ¿saben qué? Aquí está lo más bueno del asunto y es lo que lo prueba: ¡Nosotros tampoco! los españoles siquiera miles de años después lo hacemos. Miren, si escribimos una “B” o una “V” deberíamos distinguir los sonidos de una y otra letra ¿no es así? Sin embargo en español no lo hacemos ¿por qué no lo hacemos? No importa, sea tanto una “b” o una “v” tozudos la vocalizamos como si fuera siempre el fonema “B”. Es algo extraño y a la vez sensacional que no tiene una explicación, pero ¿No la tiene? Miren, sí que la tiene, y es que no lo hacemos porque aunque los romanos latinizasen el idioma ibérico, continuamos vocalizando como lo hicieron nuestros antepasados íberos y celtíberos, era su acento y es nuestro dejo, y ahí tienen la prueba de que nuestra fonología castellana la heredamos directamente de los iberos y los celtíberos y no en cambio del latín tal y como se ha venido afirmando hasta hoy. En latín se distingue entre la letra “B” y la “letra V” pero el latín era una lengua extranjera romana y hoy lamentablemente es una lengua muerta también. Nadie lo hablaba en la península excepto para uso oficial, literario o administrativo. Y el latín es una lengua extraordinaria, es un éxito de la tipografía antigua y también de la moderna, no obstante lo cierto es que tomó la ortografía alfabética de nuestra lengua ibérica y la sustituyó por su abecedario. Es nuestra lengua curiosamente quien provee etimológicamente al latín y no al revés. Pues la nuestra ibérica era una lengua pre griega, y saben que el latín siquiera existía cuando la lengua de los iberos y los celtíberos llenaba de significado todas las placas y estelas de la península ibérica. Pues bien, ahora que ya conocemos que lobo no viene de lupus, averigüemos que ocurre con nuestro insigne nombre Lope. Formulemos para ello la pregunta correspondiente. ¿Lope deriva del latín? Y la respuesta es… ¡NO! Lope tampoco se derivaría del latín. Verán, lo explicaré mejor: En realidad Lope también significaría “lobo” sólo que su procedencia no deriva de esta misma palabra ἔλλοβος “El•lobos” sino que procede de otra raíz equivalente pero que habrá que conocerla bien, dado que no sólo Lope sino que a la vez Lupus también deriva de ella. Dicho de otro modo, tanto el nombre español Lope como la palabra del latín Lupus derivan de una raíz común y a la vez sinónima de Lobo. Se la indicaré a continuación, miren, tanto Lope como Lupus derivan de un sufijo griego común para los animales depredadores y que se trata de la raíz λωψ “Lop” o mejor dicho “LUP” y aprovecho ya para dejarla aquí apuntada para que se añada a la larga lista de las otras etimologías, pues en la lengua catalana también en esta raíz tiene su origen “el Llop”, o para el francés su origen “le loup”, o para el italiano su origen “il lupo”, y por supuesto para nuestro ahora sí dilecto latín “Lupus”.

Esto y que no es nada fácil de ver, ahora les pondré un ejemplo por el cual lo verán claro y lo entenderán fácil. Miren, sin duda un lobo tiene muchas cosas que lo caracterizan pero si ustedes se encontrasen en los albores de los tiempos de nuestros antepasados iberos y celtíberos, y se sintieran amenazados por la presencia de un animal depredador como es el lobo, y tuvieran que hacer que alguien de su familia lo identificase rápidamente para salvar sus rebaños ¿cómo lo harían? ¿Qué les llamaría la atención? Verán, aunque todo esto quedase velado desde un ancestral pasado hasta nuestros días, ahora tengo el placer y también el honor de explicárselo, y resulta que esa tangible realidad ayer cuando se hace prueba evidente hoy, es tan sorprendente que uno se pregunta cómo pudo pasar esa retrospectiva de generación en generación, pero es que hay algo milagroso en la memoria de nuestros pueblos homéricos y que se ha conservado en la tradición oral. Miren, siempre tuvimos la explicación precisa con nosotros y justo en nuestras propias expresiones, pero nunca le prestamos atención. Escuchen, por favor, ¿han oído en alguna ocasión el célebre refrán? “ver las orejas al lobo”. Pues, ahí lo tienen, todo. No necesitan mucho más para comprender qué y cómo sucedió hace miles de años para que un animal amenazador terminase llamándose para ellos y también para nosotros el LOBO. Esta expresión de “ver esas orejas y justo encontrarse frente al peligro” es EL LOBO. Ha llegado el “orejas” y metafóricamente es el LOBO. Ya que “Lóbulo” y “Lobo” era connatural a su perfil, intrínsecamente lo mismo, y es que era así como nominaban los iberos y los celtíberos, por su apariencia y con un gran simbolismo de las cosas. Al desconocer de qué modo lo hacían nuestros antepasados para denominar aquellas cosas que formaban parte de su entorno, lamentablemente se tomaron otras líneas etimológicas y desde presupuestos muy interesados o lo bastante, como fue derivar “lobo” desde el latín. 

Verán, anteriormente di y reparé otras palabras, nombres, ríos, territorios, ciudades actuales y antiguas y en el futuro preveo recuperar muchas más, ciertamente resultará difícil enmendarlas todas pero mi compromiso y gran determinación es fijarlas, recuperarlas y a poder ser en su totalidad. Tengo la plena convicción, que con la ayuda de todos llegarán a tener y ocupar su correcto y también digno lugar en nuestra hermosa lengua castellana por ende española. En Barcelona a día 28 de Julio de 2014 recuperé la etimología de nuestro nombre común LOBO. 

Texto de Enrique Cabrejas

Crédito imagen: Wikipedia

Para saber más: Cabrejas Iñesta, Enrique (Marzo 2015) HIJOS DE TITANES - EL SECRETO ÍBERO - ISBN: 978-84-9095-585-7. Colección: Investigación. Editorial Círculo Rojo. Almería. DEPÓSITO LEGAL: AL 199-2015.







Etiquetas:   Educación   ·   Historia de Edad Antigua   ·   Historia de Edad Contemporánea   ·   Historia de Edad Moderna   ·   Lenguaje   ·   Libros   ·   Ciencias   ·   Cultura   ·   Historiografía   ·   Gramática   ·   Humanismo   ·   Composición Gramatical   ·   Historia   ·   Historia Universal   ·   Idioma Español   ·   Traducciones

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

1 comentario  Deja tu comentario


, Tot això només podria ser si a Catalunya no hi hagues hagut mai... ibers. Cosa totalment falsa. M’he prés la molèstia de llegir tot l’article, per a rés.




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
21913 publicaciones
5259 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora