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Este pensamiento es beneficioso para la salud y armonía mental.
Algunas personas, al enterarse
de que tienen diabetes, se preocupan porque creen que ya no podrán hacer todo
lo que hacían antes. Se calcula que más de 300 millones de personas en todo el
mundo sufren este trastorno.
¿Pero, que se necesita para
mantenerse sano?
Es bueno mantener una
actividad física regular y seguir una alimentación equilibrada. Pero esto no es
todo: es importante inmunizarse del temor, del miedo de que la diabetes pueda ser incurable.
Muchos estudios científicos
demuestran una conexión entre la fe espiritual y el incremento de la salud
física y mental.
En el proyecto “Espiritualidad y calidad de vida en pacientes con
diabetes” financiado por la
investigación de la Fundação de Amparo à
Pesquisa de Minas Gerais (FAPEMIG) en Brasil, se llegó a la conclusión que “la
relación entre la fe, espiritualidad, enfermedad, curación, salud y la ética
debe avanzar mientras se persiguen avances científicos y biotecnológicos.
Encontrar la mejor evidencia que apoya la asociación entre la espiritualidad y
la salud es, de esa forma, un nuevo, intrigante y profundo paradigma para la
medicina moderna”.
La buena noticia es que
existe una alternativa o recurso espiritual que se basa en la percepción de la
relación que cada uno tiene con la Mente divina, en esa conexión con lo supremo
que promueve un estado saludable y de libertad interior.
Uno de los problemas más
comunes con respecto a esta enfermedad es el consumo de fármacos para
mantenerla bajo control porque muchos de ellos ocasionan fuertes efectos
secundarios.
¿Cuáles estrategias pueden
aliviar estos estados en el cuerpo?
Cambiar los hábitos de vida, buscar
apoyo familiar, grupal y fortaleza espiritual. La vida espiritual juega un
papel importante y esencial en el mantenimiento de la salud. Una buena
herramienta es la oración, escuchar al corazón, acallar todo lo externo para
lograr una comunicación con lo sublime. El silencio ayuda a escuchar la voz
interior.
Cuando somos espectadores de
una obra de teatro reconocemos que los actores son personajes ficticios y
cuando termina la obra vemos a los mismos tal cual son. Del mismo modo ante un
cuadro físico que se presenta no debemos alarmarnos y fijar plenamente su
atención en ello, sino que al cambiar el pensamiento con miras espirituales se
puede ver la obra teatral desde otro ángulo. Este nuevo enfoque es una
posibilidad sanadora y está al alcance de todos.
Como lo comprobó Rosario, es
posible no sufrir de diabetes por herencia. Al cambiar la perspectiva de su
vida, reemplazó el temor por el Amor y empezó a sentirse parte del todo-Amor.
El Amor divino puede
restaurar tu pleno derecho a estar sano. Tomar consciencia de esta verdad te
acercará a una mejor salud y a la concepción espiritual de tu verdadero ser.
María Damiani escribe acerca de la salud y el bienestar desde
una perspectiva espiritual y es Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana
en España. Email: spain@compub.org Twitter: @compubespana