Una significativa proporción de pacientes portadores de trastornos de la conducta alimentaria (TCA) presentan comorbilidad con trastornos de ansiedad, entre los cuales el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es el tercer diagnóstico más frecuentemente observado. Kaye et al, encontraron 41% de prevalencia de TOC en pacientes con desórdenes alimentarios. Halmi et al, detectaron en la anorexia nerviosa una incidencia durante la vida de 65% para cualquier trastorno de ansiedad, siendo el TOC el más prevalente. Braun et al, observaron que 37% de pacientes anorécticas hospitalizadas poseían una historia de algún trastorno de ansiedad durante la vida y de éstos, la mitad tenían un TOC, sin mostrar diferencia en su ocurrencia a través de los diversos subtipos de TCA.




