...
Más
bien, estamos inmersos en una fiera lucha por espacios de control político de
cara al 2018, pero, esa batalla se libra en las trincheras de los partidos y no
en estas campañas insulsas.
Lo
que podemos mencionar es que, en primer plano, destaca la abulia departe de
partidos y candidatos al ofertar sus propuestas y plataformas políticas futuras
y, por otra parte, el rechazo ciudadano al no sentirse parte del proceso de
elegir diputados federales. Eso sí, es una atípica elección intermedia
sobre-regulada por el INE sobre quien caerá una nueva reforma terminado el proceso,
sin duda.
No
obstante, destaco cinco claves de esta elección intermedia que podrían
establecer lo verdaderamente relevante en esta elección: la fuerza relativa de
las fracciones parlamentarias en la Cámara de Diputados.
I.-
El PRI se perfila como el gran ganador junto con el PVEM. De mantenerse la
tendencia en las preferencias electorales y, si no sucede algo extremadamente
inusual, en promedio, PRI obtendría 33% de la votación efectiva; PAN se
quedaría con 24%; PRD con 14%; PVEM y MORENA con 8 y 9% respectivamente. (Con
base a promedios simples de encuestas publicadas por: BGC-Excélsior, Buendía y
Laredo-El Universal, Consulta Mitofsky, GEA-ISA, Parametría-Financiero,
Reforma, y Sigmados-La Razón).
II.-
En esta elección no se mueven las fichas en cuanto a la representatividad por
partido político a nivel nacional. PRI se mantendría en primer lugar; PAN, en
segundo lugar, pero con menos diputados y distritos; PRD sería la tercera
fuerza política, también con menos diputados y distritos; el cuarto lugar sería
para el PVEM, si las preferencias se mantienen con la tendencia actual; y,
finalmente, el quinto sitio sería para MORENA, la novedad en esta elección.
Tanto PVEM como MORENA se están jugando una base social para el 2018.
III.-
La Alianza PRI-PVEM podría llegar a establecer la mayoría simple en la Cámara
de Diputados. Con el 33% de votación promedio que obtiene hasta ahora el PRI en
las encuestas, obtendría hasta el 44% de los espacios en el Congreso; es decir,
220 curules. Por otro lado, si consideramos el 8% del PVEM, le tocarían 14% de
los espacios; es decir, 24 o 25 curules de representación proporcional. Juntos
podrían obtener 251 espacios en el Congreso.http://www.nexos.com.mx/?p=24823IV.-
Economía y corrupción del primer círculo del gobierno pasan desapercibidas. A
pesar de que la economía no es una buena referencia de buen gobierno y de los
escándalos de corrupción en el primer círculo del gabinete de EPN, ha sido una
campaña en la que el PRI apela a su base social y territorial que fue la que lo
eligió y la que lo sostiene. A partir del año 2102, somos un país que divide
sus votos en tercios, los mismos que sostendrán al Presidente, al equipo que
actualmente gobierna el país y quien tendrá, el control del Congreso en la
segunda mitad del sexenio. En este sentido, los opositores nada han hecho al
respecto para tratar de atacar al partido en el poder; quizás, porque en el
fondo, en el PAN, Madero y Anaya, cuentan con el apoyo del presidente y su
partido, lo mismo que Aureoles, Barbosa y Navarrete en el PRD.
V.-
Lo que verdaderamente está en juego es el Control del Congreso. El único
partido que se preparó para ello ha sido el PRI, téngalo por seguro. Lo que verdaderamente
está en juego es el presupuesto base cero; la repartición de ese presupuesto
entre entidades federativas y programas sociales; el control de la cámara y las
reformas que de ahí emanen en el siguiente periodo; y todo esto en el marco de
la segunda parte de este sexenio y el cambio presidencial 2018.
A
un mes de iniciadas las campañas electorales intermedias del año 2015 no
evoluciona nuestra democracia partidista: sigue alejada de los electores y los
electores de los partidos. Más bien, sin percatarnos de ello, estamos inmersos
en una fiera lucha por espacios de control político de cara al 2018; pero, esa
batalla se libra en las trincheras de los partidos.
Leonardo
Alvarez
@leon_alvarez