.forbes.com/sites/susanadams/2014/04/08/the-worlds-most-reputable-companies/" style="font-size: 10pt;">Global RepTrak 100, elaborado por Reputation Institute podemos ver las cien empresas con mejor reputación en el
mundo. Como muchos esperábamos, la tecnología continúa acaparando
puestos en este ranking con empresas que cada vez son mejor vistas y
aceptadas en todo el planeta. Seis de las diez empresas mejor
posicionadas son de tecnología. Eso nos da una idea de hacia dónde se
dirige la atención de los consumidores... y del mundo.
Sin
embargo, todas ellas juntas no logran arrebatar el liderato a una de
las multinacionales que, dentro de su amplísima gama de productos y
servicios, también incluye la tecnología. Me refiero a la factoría Disney,
la gran fábrica de sueños que ha sabido capitalizar activos en los
sectores económicos más importantes del mundo: desde un pato Donald de
peluche, pasando por el mercado editorial hasta la industria del cine.
Su
reputación ha sido ganada a pulso. Existen infinidad de análisis que
intentan explicar no sólo el éxito económico de la factoría, sino
también el porqué tiene tan excelente reputación en todo el planeta,
pese a ser una industria que representa muy bien los valores
norteamericanos, al punto que las orejas de Mickey son consideradas uno
de los símbolos de la cultura estadounidense.En
mi opinión todo se resume en que Disney a donde llega, llega pisando
fuerte. No entra en un mercado por experimentar. Lo hace con el
propósito de hacer felices a los demás y de ser los mejores, y al
cumplir todo esto alcanzarán su verdadero objetivo: incrementar
ingresos. Este es un lujo que no se puede dar Google (segundo en el
ranking de reputación) que se dedica exclusivamente al mercado de
Internet y la tecnología.Disney añade además a sus
productos y servicios otro factor que no todas las empresas logran
vender: la felicidad. Consumir Disney es consumir felicidad, ilusiones y
fantasías. ¿Qué niño (o adulto) no se ha sentido feliz yendo a los
parques, viendo una peli de Disney o comprando un vestido de Rapunzel?Por
otra parte, no podemos olvidar que Disney forma parte de ese “poder
blando” que sabe adaptarse a todas las culturas. Mickey puede hablar
inglés, francés o japonés. Tenemos al “Mickey de París” y al “Mickey de
Tokio”, completamente integrado a esas sociedades. Disney Channel llega a
decenas de países en muchos idiomas y utilizando capital humano de esas
regiones. Esto es algo que, obviamente, cautiva a muchos públicos de
todas las nacionalidades y religiones, y hace que el consumidor no vea
la “magia Disney” como un valor estrictamente norteamericano, sino
también nacional y hasta personal.Una
de las claves para tener una buena reputación es mantener una
congruencia entre lo que se dice y lo que se hace. Disney siempre ha
manifestado ideales de que todo debe ser un cuento de hadas, de que la
vida es una ilusión donde todo lo malo desaparece. Todos esos valores
(por muy ficticios que parezcan) los trabaja para que se mantengan tanto
dentro como fuera de la factoría: sus empleados se sienten muy
satisfechos con la compañía; los clientes aprecian sus productos porque
son de calidad; quienes visitan los parques salen enormemente
complacidos con el servicio porque se les hace sentir únicos y
especiales. De hecho, la mayoría repite porque ha vivido una experiencia
inolvidable que perdura siempre en la memoria, lo cual permite
estrechar los vínculos con la marca.Otra cosa muy importante es que Disney ha
sabido mantener la esencia y la filosofía con la que nació hace más de
90 años. Pese a que cada vez abarca más sectores con el único objetivo
de ganar más poder y dinero, esa magia que hechizó a miles de personas
en un comienzo ha logrado perpetuarse por décadas sin desvanecerse. Por
el contrario, se ha fortalecido aún más.Lo interesante
de todo es que han sabido redireccionar su estrategia para conquistar
también a los adultos. Un amigo me comentaba en estos días que los
parques de Disney son los lugares preferidos por muchos para proponer
matrimonio. Investigando un poco sobre el asunto me encontré con este
post donde pude ver algunos vídeos de parejas que se han comprometido en Disney World.Sin
duda Disney ha tenido la capacidad de sortear todas esas críticas sobre
su modelo negocio y gestión, y ha logrado construir una estrategia de
marketing con los sueños de cientos de miles de millones de personas.
Los resultados lo dejan todo claro: en el año fiscal 2013, The Walt Disney Company logró un beneficio neto de 6.136 millones de dólares, un 8% más que el ejercicio anterior.Explotar
comercialmente las ilusiones de las personas (especialmente de los más
pequeños) es algo realmente cuestionable. Sin embargo, Disney ha sabido
obrar con inteligencia creando un imperio en el que nunca jamás habrá un
cliente defraudado… ni mucho menos triste. Más información en: aldeacorporativa.blogspot.com