Un día, allá por 1877, se inventó el fonógrafo y entonces el hombre logró conservar para siempre la voz y a partir de ese momento, los cantos, los coros y las grandes arias, óperas, discursos y las canciones de moda. Así surgió la industria que movía grandes fortunas y que usaba como medio el disco. Hubo estilos, colores, tamaños, formatos pero siempre el mismo concepto.



