Venciendo el tiempo y el espacio, San Jenaro, fallecido el 19 de Septiembre del 305 D. de C., conversó con el Papa Francisco durante su visita a Nápoles el 21 de Marzo del 2015. Este impresionante encuentro paranormal tuvo efecto en la Catedral de esa ciudad delante de todo el mundo. Tras un encuentro con los religiosos y las religiosas del lugar el papa tomó la cápsula de vidrio que contiene la sangre seca del Obispo y santo patrono de Nápoles, la besó piadosamente y luego alzó la reliquia con su mano derecha para bendecir a los presentes y trazó las tres cruces de rigor en el aire nombrando a la Santísima Trinidad y la sangre de san Jenaro se licuó.




