Edición   |  Quienes somos    Contáctanos    Regístrate    Cómo publicar en Reeditor
Últimas etiquetas:   Cultura   ·   Sociedad   ·   Periodismo   ·   Lectores   ·   Escritores   ·   Biografía   ·   Privacidad   ·   Poder Mediático   ·   Tecnología   ·   Base de Datos


Cómo leer la Biblia a lo largo de este Tercer Milenio.


Inicio > Cultura
25/02/2015


1132 Visitas



¿Qué libro llevaremos en nuestros viajes a las estrellas? ¿Qué leeremos para edificación moral y espiritual en las colonias de Marte? ¿Cuál será la historia central de nuestra aventura hacia la conquista de las Galaxias? ¿Qué mito espiritual nos dará la inspiración para comportamientos heroicos en las caminatas por los exo-planetas?


Como esas naves llevaran semillas, animales, parejas fértiles, por miles o por millones, para colonizar mundos desconocidos o semi-conocidos, bien se las puede denominar Arcas del Espacio y a sus capitanes se les pueden nombrar como los Noes del futuro. E irán escapando de un mundo moribundo en busca de nueva vida y esperanzas para construir civilizaciones, que seguramente, a medida de que el tiempo avance irán olvidando su origen terrestre, como decía Isaac Asimov en la saga Fundación.

De allí se hace necesario un libro para la memoria y la enseñanza de los hombres. La Biblia cumple con condiciones de Libro de Historia de la Civilización, de Aventuras, de Milagros, de Profecías, de pecados y de heroísmo en la fe y en la obediencia a los preceptos de la Ley eterna grabada en los corazones y en las tablas de piedra del monte Sinaí.

Necesitaremos un libro dinámico que nos guíe en la Búsquedas del Ser Absoluto en medio de un universo relativo donde el espacio se curva y donde la Luz sea vista como la Sombra de Dios y las leyes cósmicas sean vistas como la voluntad omnipotente del Creador. Y la criatura humana sea vista como el punto intermedio entre lo infinitamente pequeño y subatómico, y lo infinitamente grande de los abismos entre las galaxias.

Así veremos a los Hoyos negros como las puertas del infierno y el comienzo de la  desintegración espiritual del alma de los hombres que se hunden en el abismo opresivo y sinsentido del escepticismo y la oscuridad del pecado.

Es claro que además de la Biblia la Odisea también nos puede traer luz y regocijo al alma. Pero su relato no contiene todas las peripecias de la existencia y sus puertas de salida como las expone la Biblia de modo magistral, pues el elemento profético multiforme de las Escrituras trasciende la mera providencia de la Diosa Atenea  y de Zeus sobre la vida de Ulises. También deberemos llevar el Tao Te King y el Guita. Y el Koran, como un excelente resumen de la Biblia. Pero siempre veremos que la narración bíblica será más completa que el noble e inspirado libro del Islam.

Siempre debemos recordar que en los cuatro aminoácidos esenciales del código del ADN, -que es el sustrato de toda la vida orgánica e inteligente-, es el despliegue multiforme del Gran Nombre o el Tetragrama de YHVH. Y que la Santísima Trinidad esté representada o reflejada en todos los tejidos triples del los seres vivos, y en las tres funciones fundamentales de los seres vivos: La vida de Relación, de Reproducción y de Nutrición son un destello de aquella divina  realidad que escapa a los sentidos pero que es percibida por los ojos del místico.

Por eso el salmo 139,16 dice: “Mi embrión vieron tus ojos y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas sin faltar una de ellas”. Dios creó el ADN y en su mente infinita están los códigos de la existencia de todos seres y su desarrollo en el tiempo y el espacio. Esos son los arquetipos, las razones eternas de la inteligencia creadora y se proyectan en nuestro ADN.

Justamente la palabra Yahveh en hebreo significa “El que nos da el ser”, o “nos  hace Ser”. Y su nombre son solo tres letras hebreas y se repite la segunda. YHV  - H. Es decir, una Trinidad que engendra la Vida Universal y un cuarto elemento, reflejo del Segundo. Una proyección de la Conciencia Crística Salvífica, la segunda Persona de la Trinidad. Esa proyección es la conciencia humana, un reflejo de la inteligencia del Creador.  

También tendremos que entender que cada lector o lectora de la Escritura es Israel, es la Iglesia, es cada héroe y cada villano de las sagradas páginas. Así todos entenderemos, como dicen los Adeptos del Budismo Zen que todos somos Budha o Cristos en potencia, somos Sansones y Dalilas, Somos Pedro y somos Judas Iscariote, somos María o Job y somos a veces Caín de nuestros hermanos. O somos Goliats de la estupidez o Salomones en sabiduría. Así percibiremos el mensaje personal que sus páginas nos traen.

De esta manera tomaros conciencia de que nuestro ADN tiene un tremendo potencial de santidad, de genio,  de virtud y de pecado. Que tarde o temprano mostraremos lo que somos en el escenario de la historia, sea esta terrestre o estelar. Y que tarde o temprano deberemos enfrentarnos con el Supremo Juez, el Jesús omnipresente en nuestra conciencia profunda. Y a él, que es nuestra Luz Interior y la Verdad Misma, no podremos mentirle. Ya sea en la vida o en algún mundo paralelo al que vayamos a morar tras la muerte. Y su veredicto sobre nuestro destino eterno será inapelable.

Y aunque caminemos por las estrellas Dios estará con nosotros, pues el texto del mismo salmo mencionado antes, dice: “Si subiere a los cielos, allí estás TU”. (Versículo 8). Por eso aquella inmortal saga de la Guerra de las Galaxias de hace más de cuarenta años atrás nos afirma que “La Fuerza está contigo”. Y el mismo salmo 139 nos dice: “Detrás y delante me rodeaste y sobre mi pusiste tu mano”.

Por cualquier rincón del universo o del hiperespacio que caminemos, la humanidad llevara en su interior a la misteriosa Presencia del Dios inmanente, El Verbo de Dios, que le dirá, igual que le dijo a la iglesia naciente que se preparaba para navegar por el inmenso  y proceloso océano de la historia: “Mirad, YO estoy con vosotros hasta el fin de los tiempos”. Y en otra traducción les dice: “…hasta el fin del mundo”, cosa que es análoga a los confines del universo. (Mateo 28,20).

 

 



Etiquetas:   Religión   ·   Teología
Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario








Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
15899 publicaciones
4135 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora